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Las "skills" más demandadas para el empleo del futuro

  • A las soft skills, necesarias para cualquier puesto de trabajo, se suman las hard skills
Madrid

La cultura empresarial está en proceso de transformación. Hay un grado de formación a nivel profesional que no es negociable, pero los departamentos de recursos humanos llevan años poniendo el foco de atención más allá de los títulos universitarios. Así, en un mercado laboral cada vez más digitalizado, las empresas buscan candidatos que compensen con un lado más humano. Contra la aparente deshumanización que promete la transformación digital y la automatización de los puestos de trabajo gracias a tecnologías como la inteligencia artificial, un trabajador más empático y consciente del valor personal en la empresa.

La resiliencia es la palabra que está en boca de todos hoy. Y con razón, pues en una época tan incierta como la presente, saber adaptarse a situaciones adversas y volátiles es clave no solo en el plano personal, sino también en el profesional. Es una de las soft skills mejor valoradas, junto con otras como el compromiso, la capacidad de trabajo en equipo, la actitud positiva, la flexibilidad, la curiosidad por aprender constantemente, la creatividad o el pensamiento crítico. Ya puede uno tener el mejor currículum académico de todos los candidatos, que si carece de estas cualidades lo más probable es que no pase el filtro para ser contratado.

Por muy acostumbrados que estemos a este discurso, las empresas demandan estas cualidades porque son a su vez necesarias para adaptarse a un ecosistema de trabajo caracterizado por ser cada vez más competitivo, digitalizado e incierto. Por ejemplo, la creatividad es un pilar fundamental para el sector tecnológico, porque permite la creación de nuevas oportunidades y adaptarse a la competencia. Algo similar sucede con la flexibilidad, cuyo valor es adaptarse a los cambios sin alterar el curso de la compañía.

Las dinámicas, famosas a la par que temidas, que han ido inventando en los diferentes departamentos de recursos humanos priorizan cualidades como la inteligencia emocional, la capacidad de liderazgo o la toma de decisiones bajo presión. Estas skills, que son un fin en sí mismas porque mejoran el ambiente de trabajo y lo hacen más agradable, también son un medio para un mercado laboral especializado, técnico y exigentemente digital. Y en el que se demandan otro tipo de cualidades.

La creatividad es una de las cualidades más demandadas para el sector tecnológico

A las soft skills, necesarias para cualquier puesto de trabajo, se suman las hard skills, que tienen un carácter más especializado y técnico. Las nuevas tecnologías aparecen a un ritmo altísimo. Los primeros ordenadores eran exclusivos, porque muy poca gente sabía utilizarlos. Ahora ya todos estamos familiarizados con las pantallas y navegamos por internet casi inconscientemente.

Sin embargo, vemos como aparecen nuevas tecnologías cuya exclusividad es equiparable a la de los ordenadores hace unas décadas. Hablamos de blockchain, de cloud computing, de ciberseguridad, del análisis de datos, de la inteligencia artificial o de programación web. Su conocimiento y manejo es exclusivo de unos pocos, como también lo fue antes el uso del correo electrónico o la mensajería instantánea. Evidentemente, el nivel de sofisticación de estas es mayor, por lo que el proceso democratizador de su conocimiento se prevé más lento.

Empleos demandados

Es precisamente su carácter exclusivo lo que llama la atención del mercado laboral, y ha hecho que se conviertan en los empleos más demandados del futuro inmediato según el Informe Empleos Emergentes 2020 elaborado por LinkedIn. Estos perfiles, vinculados con el proceso de digitalización, van a ser los protagonistas de los próximos años. Pero la transformación digital no solo va a elevar estos trabajos, sino que su impacto va a ser generalizado.

Han aparecido nuevas tecnologías en el mercado como la programación web

La razón de fondo es la obsolescencia de los empleos. Consecuencia de la volatilidad del mercado laboral y de la aparición de nuevos puestos de trabajo, los profesionales se van a enfrentar al reto de reciclarse profesionalmente. El primer paso para conseguirlo es una actitud proactiva. Y a partir de ahí, la combinación de cualidades, aprendizaje continuo y oportunidades laborales hará que en cuestión de poco tiempo seamos capaces de dedicarnos a nuevas tareas.

Sin duda, el trabajador del futuro será más valorado por sus cualidades personales, por explotar aquello que las máquinas no serán nunca capaces de ofrecer. Por lo tanto, los mejores trabajadores no solo serán los expertos en las tecnologías emergentes; sino también aquellos que no descuiden la dimensión personal, más importante que nunca en los entornos laborales.

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