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Programas cortos en la universidad, clave para la empleabilidad

  • La llegada de la pandemia produjo un terremoto en el mercado laboral
Madrid

El aprendizaje durante toda la vida o longlife learning ya está a la orden del día. La digitalización y la implementación de nuevos modelos de negocio han obligado a los profesionales a asumir nuevas funcionalidades con nuevas competencias que deben ser adquiridas de manera rápida y constante. Con el objetivo de poder formar a todo empleado y desempleado para responder a las necesidades de la sociedad, las universidades podrán impartir minicursos. Así lo ha indicado el ministro de Universidades, Manuel Castells, para que a la amplia oferta de grados y másteres de las instituciones se le una otro tipo de titulaciones vinculadas a las necesidades del mercado laboral, no necesariamente presenciales y que permitan a los adultos acreditar su nivel de cualificación. El real decreto de Ordenación de las Enseñanzas Universitarias tiene como objetivo construir una docencia adaptada a las demandas de la sociedad, así como a los cambios de la economía, tecnología y cultura, tal y como indican desde el ministerio.

De esta forma las universidades podrán ofertar títulos propios de menos de 30 créditos (medio curso académico) destinados a ampliar los conocimientos, competencias y habilidades formativas y profesionales que puedan facilitar la inserción laboral de los ciudadanos. Además de esta opción, también se valorará la posibilidad de introducir los llamados "microcredenciales" o "micromódulos" que duren menos de 15 créditos y que estarán dirigidos a personas con o sin titulación previa universitaria. Finalmente, contarán con titulaciones para la ampliación de los conocimientos de los titulados universitarios como es el caso del Máster de Formación Permanente, entre 60 y 12 créditos; el Diploma de Especialización, entre 30 y 59 créditos y el Diploma de Expertos, menos de 30 créditos.

La llegada de la pandemia produjo un terremoto en el mercado laboral. La digitalización adquirió un protagonismo indiscutible y las necesidades de la sociedad cambiaron en cuestión de pocos días. Durante los últimos años las universidades han tenido que reinventarse con el fin de ofrecer una formación de calidad adaptada al entorno actual. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer, ya que el Gobierno ha detectado que hay tres millones de personas que no acreditan competencia profesional alguna. La solución: disponer de 1.220,3 millones de euros para recualificarlas.

Los expertos consideran que uno de los problemas principales que ha desembocado en esta situación es la escasa conexión de las universidades con el mundo laboral. Así lo confirma el Plan España 2050, añadiendo que las universidades públicas españolas reciben financiación principalmente en función del número de alumnos matriculados, "sin que se tengan en cuenta cuestiones como el porcentaje que logra encontrar un empleo y desarrollar una carrera profesional satisfactoria una vez graduado". Aspectos que deberían tenerse en cuenta para poder analizar de forma minuciosa lo que ocurre en estas instituciones.

Diversidad en los perfiles

Otro de los aspectos en el que se deberían centrar las universidades es en la posibilidad de habilitar nuevas opciones formativas que permitan a la población adulta actualizar sus competencias en un momento tan cambiante como el actual. De hecho, hoy en día esta formación está en manos de escuelas de negocios y academias. El estudio indica que si se hacen las cosas bien "en 2050 en los campus habrá tantos alumnos por encima de los 25 como por debajo".

Hay 3 millones de personas que no acreditan competencia profesional alguna

Parece que la actualización y la innovación ha llegado a las universidades para quedarse. Con este proyecto se dará más autonomía a las instituciones de educación superior tanto en su oferta académica como en la forma de cursarla. Por ejemplo, los alumnos que no hayan terminado el grado podrán matricularse de un máster sin ningún tipo de problema. Además, se promueven adaptaciones de "flexibilización organizativa" de las normas legales para facilitar títulos conjuntos o dobles titulaciones con otros campus extranjeros. De esta forma se podrá atraer a estudiantes de fuera y promover la movilidad internacional.

En esta misma línea, el ministerio de Universidades dio luz verde a la creación de grados con "itinerarios académicos abiertos", en donde los alumnos puedan cursar asignaturas de dos o más títulos universitarios que pertenezcan al mismo ámbito de conocimiento. También han ganado importancia los grados y másteres con mención dual, que combinan el estudio en el aula con el trabajo en la empresa a través de un contrato laboral remunerado. Las prácticas ocupan entre el 20% y el 40% de los créditos en los grados y entre el 25% y el 50% de los créditos en el máster.

En 2050 en los campus habrá tantos alumnos por encima de los 25 como por debajo

Adaptación, actualización e innovación serán las claves que llevarán a las universidades a ofrecer una formación de calidad para todo tipo de perfil que quiera acceder a un mercado laboral tan exigente como el actual.

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