Política

Recta final para una legislatura en la que el PSOE forzará los apoyos: estas son las vías

  • Los socialistas abordarán esta estrategia ante el bloqueo de las negociaciones

Aunque no tenga ningún apoyo amarrado ni seguridad alguna de ganar la primera votación, el socialista Pedro Sánchez se presentará "en breve" a una investidura con la que empezar la legislatura y repetir como presidente del Gobierno. Con esta acción, el PSOE quiere obligar a retratarse a los partidos del Congreso, tanto a aquellos con los que negocia como con los que no cuenta, pero cuya abstención facilitaría que Sánchez prorrogara su estancia en La Moncloa cuatro años más.

Se trata de una acción a la que los socialistas se sienten obligados, dado el encallamiento de los diálogos, sobre todo con Unidas Podemos. Los de Pablo Iglesias mantienen su insistencia en entrar en un Gobierno de coalición con ministerios propios, petición que Sánchez no vería con malos ojos, pero que el aparato del PSOE rechaza taxativamente, como reveló elEconomista.

Ferraz solo cede en que se vaya a un Gobierno de cooperación y que la formación morada tenga representación institucional en el Ejecutivo, pero no en el Consejo de Ministros, lo que, según fuentes socialistas, demuestra que "nos hemos movido de nuestra posición inicial de gobernar en solitario. Ellos - Unidas Podemos- deben hacer lo propio. No es una cuestión de nombres y de vetos personales, que no existen, sino de concepción de nuestro planteamiento político de fondo".

La visión en Unidas Podemos es otra. A día de hoy, no confían en los socialistas y su oferta de cargos intermedios y participar en el programa de gobierno. Consideran que la propuesta no es clara y que lo único que puede forzar a un futuro gobierno socialista a cumplir sus compromisos es que la formación morada tenga capacidad decisoria en un futuro Ejecutivo de coalición.

De esta manera, forzar una votación de investidura obligaría a Unidas Podemos a decidirse entre dar el Gobierno al PSOE o llevar al país a un adelanto electoral, con la amenaza del tridente de partidos de la derecha - Partido Popular, Ciudadanos y Vox-, bien presente.

Alianza independentista

Pero aún con Unidas Podemos, y contando con que el PSOE amarre los votos de Compromís, el Partido Regionalista de Cantabria y el PNV, Sánchez no tendría suficientes apoyos como para resultar investido. De ahí que la abstención de las formaciones independentistas, esencialmente ERC y EH Bildu, se torne clave, sobre todo una vez ambas formaciones han abierto la puerta a apoyar al candidato socialista.

Aunque el PSOE se haya negado a negociar con los vascos, sus posturas públicas son relativamente moderadas. Parte de sus reclamaciones son muy similares a lo propuesto por el PSOE en campaña electoral, como subir el salario mínimo a 1.200 euros, mientras que parecen haber aparcado -al menos temporalmente- sus reclamaciones independentistas en Madrid.

En el caso de ERC, hay sintonía, como han reconocido Adriana Lastra, portavoz socialista, y Gabriel Rufián. Con todo, el republicano avisó de que su voto no sería tanto a favor de Sánchez como contra una posible repetición electoral.

Con todo, un apoyo en la investidura no significa que se facilite la gobernabildad en la legislatura. No en vano hay que recordar que ERC fue uno de los responsables de tumbar los Presupuestos de Sánchez.

Vías para arrancar la nueva etapa

Primera votación insuficiente

Entre el 5 y el 15 de julio está previsto que se celebre la votación a la investidura de Pedro Sánchez. Con los votos previsibles de PSOE (123), Unidas Podemos (42) y Compromís (1), el PSOE no conseguirá formar gobierno (166 escaños).

La suma del PNV

En el caso de que el Partido Nacionalista Vasco (6) se sume y lo haga también el Partido Regionalista Cántabro (1), en la primera votación, tampoco resultarían suficientes (173) para alcanzar la mayoría cualificada.

Segunda votación

Con la abstención de ERC y de EH Bildu, los síes serán más que los noes, y las abstenciones respaldarían a Pedro Sánchez

Septiembre

De no querer gobernar con las abstenciones de ERC, Pedro Sánchez tendrá que buscar otros apoyos, como Cs o PP; si no, en noviembre iríamos de nuevo a las urnas.

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