Política

José Ramón García: "En el PP no puede caber ni un solo corrupto"

José Ramón García. Foto: Archivo

De los siete aspirantes a liderar el PP fue el primero en presentar su candidatura y, aunque es consciente de que no es ni el más mediático, ni el más conocido, dice que representa al candidato de los afiliados, el que mejor conecta con las bases y al nuevo PP que empieza a llegar. José Ramón García Hernández (Ávila, 5 de julio de 1971) no es nuevo ni un novato en política. Diputado por Ávila en las tres ultimas legislaturas, portavoz de asuntos exteriores, vicepresidente de la segunda asamblea parlamentaria del Consejo de Europa, y vocal de la comisión mixta para la auditoría de la calidad democrática, la lucha contra la corrupción y las reformas institucionales y legales, entre otros cargos. Profesionalmente tiene un currículum de infarto: Diplomático de carrera, doctor en Ciencia Política, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales (Icade), licenciado en Ciencias Políticas y Sociología (Uned) y diplomado en Altos Estudios de la Defensa (Ceseden). Ademas es secretario ejecutivo de Relaciones Internacionales del PP lo que le ha permitido observar los cambios que el centroderecha ha realizado en toda Europa, modelo que, en su opinión, es exportable a España. Tiene un discurso claro, directo, muy definido en la ideología del partido y apela a recuperar las banderas perdidas sobre la unidad de España, atraer el voto de los católicos y recuperar para el Estado las competencias en Educación y sanidad. Dice que en el PP no puede caber un solo corrupto, que la confrontación entre Cospedal y Santamaria les debilitará a ambas, cuestiona las primarias a doble vuelta y advierte de los riesgos del juego sucio. Además, no descarta un modelo bicéfalo en el que el cartel electoral sea un candidato distinto al presidente del partido.

¿Por qué los militantes del PP tienen que votarle a usted, menos conocido que sus adversarios?

Me tienen que votar porque soy más del PP que muchos de mis adversarios y considero que en esta encrucijada histórica de España, no se debe penalizar el hecho de que sea menos conocido por el gran público. Los afiliados del PP sí que me conocen, y saben de mi vocación para servir a España y a los españoles. Doy este paso adelante por responsabilidad. Como decía Edmund Burke, "para que el mal triunfe solo hace falta que los hombres buenos no hagan nada". No podemos cerrar en falso las primarias, no se trata de un cambio de cromos, y por eso es tan necesario que haya un debate en televisión entre todos los candidatos para ver las propuestas. Eso reforzará al PP para recuperar al afiliado, renovar el partido y reunir España.

¿Que Feijóo no se presente ha propiciado tantos candidatos?

Feijóo ha decidido no presentarse, pero hay siete personas que hemos conseguido los avales necesarios y tendremos unas primarias extraordinarias. Hemos generado ilusión entre los militantes y tenemos capacidad para volver a ser ese gran vehículo del centroderecha donde los ciudadanos se vean reflejados para mejor servir a España en un momento en que el PSOE ha dejado de ser español, y aliándose con los independentistas y los extremistas pretende arrinconarnos.

¿Algunos de los candidatos es un caballo de Troya de otra candidatura para una mejor posición?

Si hubiera un caballo de Troya sería una trampa y prefiero pensar que no habrá juego sucio. Me gusta quedarme con las propuestas y no pensar en que haya atajos oscuros.

Admita que, frente a María Dolores de Cospedal, a Soraya Sáenz de Santamaría o a Pablo Casado, usted tiene menos posibilidades, ¿o no?

No lo creo. Yo aporto un futuro moderno para el PP, con unos reflejos de valores claros en el liberalismo, el conservadurismo y en el humanismo cristiano. Además soy el único que, al dedicarme al tema internacional, he visto como todos los grandes partidos del centroderecha del mundo se han modernizado para seguir siendo eso, la referencia del centroderecha. Lo han hecho los conservadores británicos, los republicanos franceses, la CDU alemana, los republicanos norteamericanos, e incluso, los portugueses, y ese es el discurso que yo quiero traer para ese nuevo PP, que permita una apertura real a la sociedad. Puedo aportar de diferencia un futuro moderno, con un reflejo claro de nuestras señas de identidad y nuestros valores.

¿Cabe la posibilidad de que el candidato que salga elegido presidente del PP no sea el cartel electoral de las generales, y se vaya a un modelo bicéfalo?

El modelo bicéfalo no lo descarto. Hay que buscar fórmulas flexibles para lo que sea mejor para España, y eso puede pasar. El candidato a presidente del Gobierno, que tradicionalmente es el presidente del PP, se elige en una junta directiva nacional y ahora lo que debe imponerse es un nuevo proceso de primarias para elegir el cartel electoral.

¿Me está diciendo que en el PP se acabó la época de los 'dedazos'?

En el nuevo PP se acabaron los dedazos. A partir de ahora los dedos solo van a servir para hacer preguntas, esta sociedad requiere respuestas.

¿Y cuál sería su hoja de ruta en materia económica?

La innovación. El gran debate que tenemos que adaptar es la agenda digital, para la creación de empleo, la subida de los salarios muy ligados a la productividad, una mejora en la formación que permite tener movilidad, y mejores y más largas trayectorias profesionales.

¿Cuáles van a ser sus armas, sus señas ideológicas, para recuperar el concepto de España del que se ha apropiado Ciudadanos?

Las palabras grandilocuentes, como las que utiliza Ciudadanos, son siempre para proyectos políticos inacabados. Yo voy a promover medidas concretas que refuerzan a España, y la primera será la de recuperar y recentralizar competencias en sanidad y educación. Esa cesión de competencias han producido una quiebra en la dignidad de las personas, en la igualdad de oportunidades y en la igualdad real de los españoles, y eso tiene que acabarse.

Usted dice que el PP ha abandonado el voto de los católicos. ¿Está vinculado a alguna organización de la Iglesia?

Yo soy un católico de base, como soy un afiliado de base. La única diferencia con algún católico es que creo en Dios de verdad. No pertenezco a ninguna organización de la Iglesia. Soy católico, en política tengo barniz liberal y conservador, y creo que el PP tiene que ser la referencia donde puedan votar los españoles y también los católicos.

¿Cuáles serían las banderas que usted enarbolaría prioritariamente para recoger el voto perdido?

El principal problema es la unidad de España que se ha visto resquebrajada por la falta de respeto a las instituciones y a la ley. Hay que reinstitucionalizar y dar el papel que debe tener la ley y se pueden hacer muchas medidas como por ejemplo ir avanzando en las reformas electorales, que permitan una España mucho más institucional y democrática.

¿Se refiere a la reforma de la 'ley D'Hondt'?

Sí. Ya es tiempo de abordar la ley D'Hondt, para corregir todas las injusticias y sobrerrepresentaciones que hay con ese sistema.

¿Insinúa que se debe cambiar el sistema para que no sean los nacionalistas quienes tengan la sartén por el mango, aunque su representación parlamentaria es escasa?

Los nacionalistas pueden tener la sartén por el mango si ganan elecciones, pero es injusto que estén sobrerrepresentados, y más si coaccionan y trapichean con votos para conseguir tratos de favor de los gobiernos, como ha ocurrido.

Oiga, ¿la diferencia suya con Cospedal, con Sáenz de Santamaría o con Casado, es que usted no tiene mochilas ni Gürtel, ni Cataluña, ni máster?

No sé si eso son mochilas o simples sospechas. Los cuatro partimos en igualdad, pero es evidente que cuando tú encaras un proceso de estas dimensiones, lo fundamental es andar ligero de equipaje, y tener mochilas a tus espaldas no es bueno.

¿A Cospedal y a Sáenz de Santamaría se les puede llevar por delante el cruento enfrentamiento político y personal que mantienen?

Del PP de la confrontación hay que pasar al PP de la cooperación, y eso solo se puede dándo protagonismo al afiliado. Hay que hacer primarias para legitimar cada cargo del partido, y para eso tenemos que cambiar la cultura de enfrentamiento y crispación que algunos han creado. Las rivalidades que se han visto entre algunas candidatas ni pueden ni deben existir en el nuevo PP, son un error. Si hay enfrentamiento entre ambas los afiliados van a penalizarlas. Esa confrontación ente dirigentes ni gusta a votantes ni a simpatizantes ni a nadie.

¿La mano que mece la cuna de su candidatura es Fernández Díaz o Jaime Mayor Oreja como se ha comentado?

En absoluto. A Jaime le tengo mucha admiración y Jorge Fernández es mi amigo y compartimos los valores, pero mi apoyo es el de los afiliados, y así se ha demostrado en los avales que he recibido de toda España. Aquí no ha habido manos para mecer mi cuna. Tenemos la gran responsabilidad de liderar un nuevo PP para servir a España y eso es un sentimiento compartido.

¿El PP se renueva o muere, y eso significa que ninguno de los nuevos líderes que salgan de este congreso pueden tener ninguna relación con temas de corrupción?

El partido está en una encrucijada, renovarse o morir, y si te arrinconan el centroderecha dejará de ser vehicular para una parte muy importante de la sociedad. Somos la mayoría, y si dejamos a nuestro electorado huérfano sin interlocutor político habremos cometido un gravísimo error. Para eso no se puede contemporizar con la corrupción. En este partido no puede caber un solo corrupto. Hicimos el paquete más ambicioso de medidas que hay en todo el mundo para luchar contra ella, y ese es el camino. Con estas primarias y con la aprobación de la limitación de los mandatos a ocho años será más difícil que alguien pueda ejercer el poder de forma despótica. Perpetuarse en el poder es otra forma de corrupción.

¿Usted propone la limitación de mandatos a ocho años dentro y fuera del partido, a nivel orgánico e institucional?

Sí, hay que limitar mandatos a ocho años para todos los cargos y a todos los niveles, salvo en circunstancias excepcionales. Hay que aprender que las sillas de los cargos públicos son también plegables, y es bueno que haya una renovación constante para no quedarnos fuera de la realidad y abrirnos a la sociedad.

¿Cree que en este hipódromo de candidatos finalmente llegarán todos a la meta o se quedará alguno en el camino? ¿Al final entre cuántos se va a jugar esta carrera?

Como en las grandes carreras de caballos se admiten apuestas, y yo quiero apostar por mí. Seguro que alguno va a dar una sorpresa. Va a ser una campaña muy larga, dura, y expuesta, y eso va a testar la naturaleza del que llegue al final.

¿El hecho de que haya primarias a dos vueltas, primero de afiliados y después de compromisarios, no es una trampa para que al final decidan los compromisarios?

Lo que salga el día 5 de julio tiene que ser el resultado final. No tiene sentido que tú hayas apelado a los afiliados para elegir a un presidente, y que luego puedan cambiar el resultado los compromisarios. El día 5 de julio, que además es mi 47 cumpleaños, tiene que haber un nuevo presidente o presidenta del PP, nadie puede torcer el mandato de las urnas que salga ese día.

¿Y luego qué? Porque si el PP se divide y no hay integración esto puede acabar como el rosario de la aurora, ¿no?

Si gano seré generoso con mis adversarios, espero que los demás hagan lo mismo. Hay que abrir la puerta a los contrincantes y reunir al centroderecha. A partir del día 6 todos estaremos con el ganador. La unidad y cohesión es un gran valor de nuestro partido, y seguro que estamos en eso. Si alguien tiene la tentación de no integrar, le digo que se equivoca.

¿La retirada de Rajoy renunciando a cualquier privilegio y volviendo a su trabajo ha puesto el listón muy alto a sus sucesores?

La dimensión política y humana de Rajoy está fuera de duda, se ha ido como un caballero, con dignidad y generosidad. Volver al trabajo que tenía antes de entrar en política es un ejemplo a seguir a partir de ahora.

¿En el PP puede ocurrir como en el PSOE, que el elegido fue Pedro Sánchez, la opción de los militantes, en vez de Susana Díaz, que era la apuesta del aparato?

Sí, puede pasar. Pasó en Francia con Macron, y también con las primarias de los republicanos, donde Fillon ganó al resto de candidatos, que eran más deseados por todo el establishment del propio partido. Pasó en EEUU con Donald Trump, al que todo el mundo veía como un outsider, y puede pasar en el PP. El aspirante más cercano a los afiliados y más renovado va a ser quien gane estas primarias. Aquí nos estamos jugando al nuevo PP, más que al nuevo líder.

¿Usted es de los que cree que el encuentro del presidente con Quim Torra es un signo de normalidad institucional o así se paga un peaje a los independentistas?

Pedro Sánchez está pagando todos los peajes que le pidieron quienes le apoyaron. El primero lo señaló la ministra Batet diciendo que iba a reformar la Constitución del 78, para que quepan los independentistas y no quepa el PP. Por eso nosotros no podemos alargar nuestro proceso interno. El PP tiene que pulsar una palanca de emergencia, y el nuevo PP la va a usar. En el Senado seguimos teniendo la mayoría y desde allí se puede aplicar un nuevo 155 a instancias del Gobierno si el procés sigue su curso.

Usted dice bien "a instancias del Gobierno", pero si el Gobierno no quiere aplicar ese 155 es un esfuerzo inútil en solitario que a ustedes los llevaría a la melancolía...

Tal vez, pero entonces los socialistas se verán desnudos y todo el mundo observará cuáles son sus verdaderas intenciones. Puede ser una buena forma de desenmascararlos.

¿Cree que habrá acercamiento de presos a Cataluña?

El acercamiento de políticos presos a cárceles catalanas dejaría al descubierto el alto precio que Sánchez ha pagado para llegar al Gobierno sin ganar elecciones. Tendríamos a un Zapatero 2, y eso ya sabemos dónde termina. No sé por qué dice que va a retrasar las elecciones hasta el 2020, cuando él no gana elecciones, solo gana mociones de censura. Solo sabe hacer gestos para la galería y todavía no ha tomado ni una medida de peso para los españoles. Se le va a acabar la gasolina.

Hombre, el tema del Valle de los Caídos moviliza a la izquierda y levanta pasiones, ¿no?

Ésa es una polémica hecha para inflamar los debates y que pase desapercibido el mal gobierno de Sánchez. Nuestras primarias le vienen fenomenal, para que todos los focos se sitúen en el PP y no en su inacción. Los españoles tenemos que aprender a reconciliarnos sobre nuestra historia, y crear división, como pretenden hacer con el Valle de los Caídos, no es una buena noticia en la sociedad.

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sisi
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Al leer el titular. Me caí de de la risa patas parriba

Puntuación 2
#1
nicaso
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Parece un buen tipo este señor y me alegraría que saliera elegido. Buena edad, bien preparado, buen aspecto, ideas claras que encajan con el sentir de las personas de centro derechan fácil verbo, vamos un individuo hecho a la medida. Ahora bien, no pienso votar al PP, al menos en las generales y para el congreso, mientras no pague el incumplimiento de su programa y el rollo de la memoria histórica y el aborto. Si viene gente de este estilo reconsideraré mi voto pero para el futuro.

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#2
JSC
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Faltaba terminar la frase: 'En el PP no cabe ni un sólo corrupto...más'.

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#3