Política

Santamaría, primera de la clase pero sin 'pole' para suceder a Rajoy

  • La marcha de Rajoy le deja en una situación de clara desventaja
  • Con constancia, Santamaría llegó a encarnar el Gobierno en sí misma
  • Ahora ha pasado del todo a la (casi) nada: solo es diputada por Madrid
Sáenz de Santamaría sin Rajoy en la moción. Foto: Efe

El 1 de junio comenzó a ejecutarse el principio del fin de Soraya Sáenz de Santamaría como se la conoce en la vida política: poderosa. La inesperadamente exitosa moción de censura a Mariano Rajoy acabó con el Gobierno en el que llegó a coger casi todos los mandos, incluso más que el propio presidente. Asumió el rol de mandamás y aglutinó las competencias más relevantes de Moncloa en torno a su persona. Fue el reflejo de una futura presidenta. Pero ese final abrupto de su zona de mando fue la primera parte del golpe que se haría prácticamente letal con la salida de presidente del PP.

Rajoy se va y su mano derecha -sin cargo orgánico y con el único traje de diputada rasa- queda en una situación de clara desventaja ante la elección de su sucesor, un puesto que hace no mucho no estaba en discusión. Podría pensar Santamaría, que venera a su presidente, que hubiera sido mejor la dimisión a la moción; habría asumido la presidencia -a la que parecía destinada- y tenido más margen aunque fuera en funciones para soltar poco a poco su rutina de quien se hace omnipresente en su trabajo. Pero esa opción nunca fue tenida en cuenta por el expresidente, que veía en el paso al lado la asunción de la culpa por un caso de corrupción que no reconoce como suyo.

Santamaría encarna la constancia. La alumna aventajada de la promoción del 99 de abogados del Estado viró el rumbo de su profesión y se metió en política llevando la asesoraría jurídica de Rajoy cuando era ministro. El primer gran escalón lo subió en 2008 cuando, no sin recelos en algún sector del PP, fue nombrada portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Fue voz del partido hasta 2011 cuando ya en el Gobierno se afianzó como imprescindible de Rajoy, al que había acompañado sin matices en el camino hacia la cima.

Fue el Gobierno en sí misma

Desde la vicepresidencia en la que hoy sigue en funciones, ostentó con mano férrea un control casi total en la tarea de gobernar España. La compaginó hasta 2016 con las labores de ministra de presidencia y de portavoz del Gobierno, que pasó en 2016 a manos de Íñigo Méndez de Vigo con la consiguiente disminución de 'cuota de pantalla' que le daban los Consejos de Ministros. También controlaba la Inteligencia, las administraciones territoriales y desde finales de 2017 era la presidenta en funciones de la Generalitat de Cataluña.

Santamaría ha sido el Gobierno en sí misma durante muchos años pero las horas críticas comenzaron hace un par. Ni el paro ni la crisis, fueron la corrupción en su máximo apogeo y una Cataluña más desafiante que nunca las que llegaron para desestabilizar un control casi perfecto de la situación. Gürtel como trama más mediática y otro puñado de casos llevaron a la vicepresidenta a acompañar a Rajoy en la táctica de rebotar las explicaciones. Esa estrategia hoy sitúa a María Dolores de Cospedal por delante en la 'guerra' para sucesión del líder del PP, si es que ambas están dispuestas a tomar las armas. Y Cataluña... desde la subestimación del 1 de octubre hasta el 155, el Gobierno se fue quemando en su propia gestión de una situación sin precedentes: primero por negar las urnas que sí hubo y segundo por el desgaste parlamentario que conlleva la defensa de la intervención a una Comunidad Autónoma.

De momento no se ha pronunciado sobre la carrera sucesora que abrió ayer Rajoy pero si llegara a animarse, no tendrá el empujón que nunca antes le había hecho falta. Con el Gobierno por los aires, Santamaría se marchita ante otros candidatos fuertes e imprescindibles aún hoy en el partido: Alberto Núñez Feijóo es presidente de la Xunta de Galicia, Cospedal es secretaria general del PP y Ana Pastor una presidenta del Congreso muy bien valorada dentro y fuera de su partido.

Santamaría parece que así lo está asumiendo. Su biografía de Twitter ya solo alberga el cargo de diputada por Madrid. La todopoderosa que fue se reduce ahora a 30 caracteres.

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Comentarios 2

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De favorita de Rajoy nada, era la más " espabilada" y la que le sacaba de muchos embolados, ya que la Cospedal además de pertenecer al núcleo duro era bastante torpe y metía la pata continuamente.....a esta yo creo que la tienen reservada para Presidenta de la Impunidad o Alcaldesa de Madrid.

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BEN
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EN LAS GRANDES OCASIONES SE DEMUESTRA QUIEN VALE O NO.

PENSEMOS EN EL DESASTRE DE LA GESTION DE ESTA PAISANA EN SU "EMBAJADA" EN CATALUÑA.

UN BEBE NO LO HUBIERA HECHO PEOR. LA NADA MAS ABSOLUTA.

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#2