El PSC sabrá mañana si BComú mantiene o rompe el pacto de gobierno con los socialistas en el Ayuntamiento de Barcelona. Ada Colau dejó la decisión en manos de sus bases, que pueden votar online desde la mañana del jueves a la medianoche de este sábado a la siguiente pregunta: "Debido al apoyo del PSC/PSOE a la aplicación del artículo 155, ¿Barcelona En Comú debe poner fin al pacto de gobierno con el PSC en la ciudad para gobernar en solitario?".
Los socialistas están sufriendo desde hace meses en el ámbito municipal catalán por su defensa de la Constitución, y ya ha tenido crisis en una decena de consistorios vinculadas a la hoja de ruta independentista. Primero fue por la convocatoria del referéndum del 1 de octubre, y después por la aplicación del artículo 155 de la Constitución ante la declaración unilateral de ruptura.
En junio, el PDeCat de Tàrrega (Lleida) rompió con los socialistas y les dejó sin atribuciones en el consistorio por no comprometerse con la celebración del referéndum. Lo mismo pasó en Molins de Rei (Barcelona) el 30 de octubre. En otros dos casos de la provincia de Barcelona en septiembre, el PSC se quedó en minoría al perder el apoyo de los exconvergentes en Esplugues de Llobregat y de ERC en Tiana.
Pero las mayores tensiones llegaron de la mano del apoyo socialista a la aplicación del artículo 155 y la consiguiente intervención de la administración catalana para evitar la secesión. Ello ha supuesto, en octubre y noviembre, la salida de los socialistas del gobierno local de ciudades importantes como Girona el 27 de octubre -el mismo día en que se aprobó el 155 y la declaración unilateral de independencia- o Sant Cugat del Vallès el 6 de noviembre. En la capital gerundense, la ruptura fue "de mutuo acuerdo", mientras que en el resto de casos fueron expulsiones por parte del PDeCat y ERC. Así ocurrió en Balaguer (Lleida), Olot (Girona) y el Consell Comarcal de Osona (Barcelona). En el caso del Consell Comarcal del Baix Llobregat, fue ERC la que decidió "por coherencia" poner fin a su coalición con los socialistas, Entesa y el PDeCat.
Crisis interna
Las tensiones no se han producido solo entre el PSC y otros partidos, sino en el propio seno del socialismo catalán, tanto en el caso del referéndum como de la aplicación del 155. En el caso del 1-O, Iceta ya debió advertir a algunos alcaldes socialistas partidarios de la consulta que se enfrentaban a la inhabilitación si participaban en dicha convocatoria electoral ilegal. Por lo que respecta al apoyo al 155, el alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, dimitió y se dio de baja del partido el 2 de noviembre. Esta semana, el primer edil de Castellar del Vallès, Ignasi Giménez, abandonó el PSC tras 17 años de militancia por el mismo motivo, que también adujo el 20 de octubre la alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, Núria Parlon, para renunciar a su cargo en la Ejecutiva Federal del PSOE.
Además, el alcalde de Gimenells (Lleida) ha roto el carné socialista y anunciado que se presentará en las listas del PP el 21-D, después de que el PSC haya anunciado la incorporación a sus listas para las autonómicas del exlíder de la antigua Unió y exconseller de Interior de la Generalitat, Ramon Espadaler.