País Vasco

Galán traslada a la CNMV la decisión sobre la OPA de Siemens a Gamesa

Con menos polémica de la esperada en relación al conflicto que mantiene con Siemens sobre la gestión en su participada Gamesa, Iberdrola celebró ayer su Junta General de Accionistas en Bilbao, con anuncios de cifras récord en resultados y retribuciones para el ejercicio 2018. Su presidente, Ignacio Sánchez Galán, optó por no enturbiar el bucólico escenario creado en el Palacio Euskalduna -decorado con aerogeneradores eólicos, mucho color verde y lleno hasta la bandera-, con un nuevo cruce de reproches y acusaciones con la multinacional alemana.

Así, antes las afirmaciones de un minoritario de que 'Siemens está ejerciendo de chorizo en Gamesa y nos está robando dividendos en nuestras narices' y pidiendo a Iberdrola 'que sea garante de sus intereses', Galán contestó que será decisión exclusiva de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), si el grupo germano debe lanzar una OPA sobre su participada renovable, en la que controla el 59 por ciento del capital.

No obstante, recordó que la compañía eléctrica es accionista minoritario en Siemens Gamesa (con un 8 por ciento), pero con categoría de 'inversor reforzado'. El presidente de Iberdrola aprovechó la ocasión para pedir a Siemens 'transparencia, mejoras prácticas en Gobierno corporativo y que se utilicen los recursos en beneficio de todos los accionistas y no solo de uno.

Iberdrola espera cerrar el presente 2018 con unos resultados récord, alcanzando un beneficio bruto de explotación (Ebitda) superior a los 9.000 millones de euros y 3.000 millones de ganancias netas. Según la compañía, estas previsiones corroboran el éxito del plan estratégico de la eléctrica, que el año pasado aumentó la retribución de los accionistas en un 4 por ciento, hasta los 0,323 euros por acción, con un reparto de más de 2.000 millones.

Durante la Junta, Galán defendió el papel de las energías renovables para que ganen peso en el mix mundial de generación, en detrimento de los combustibles fósiles y el carbón. Aseguró, que la descarbonización llevará a una mayor electrificación que supondrá un aumento del 60 por ciento en el consumo de electricidad en los próximos 20 años. Ello implica el desarrollo de más fuentes de generación renovable y más infraestructuras de red.

Iberdrola sumó 1.400 MW, de capacidad en renovables en 2017 y en los próximos años construirá instalaciones que podrán generar otros 6.000 MW. adicionales. De hecho, en los próximos cinco ejercicios la compañía vasca prevé invertir 32.000 millones de euros en sus mercados principales (Estados Unidos, Reino Unido, Europa continental, México y Brasil), y la mitad de este importe irá destinada a redes de distribución y transporte, y un 37 por ciento, a energías renovables.

'Gracias a estas inversiones, la base de activos regulados alcanzará al final del periodo los 40.000 millones, casi un 40 por ciento más, la potencia instalada en energía renovable aumentará un 24 por ciento, hasta los 36.000 MW. y la capacidad de almacenamiento se incrementará en un 25 por ciento, hasta los 100.000 MWh', dijo Galán.

Todo ello permitirá alcanzar en 2022 un Ebitda cercano a los 12.000 millones y un beneficio neto un 30 por ciento superior al del pasado año, que fue de 2.804 millones.

Con estas previsiones, el dividendo por acción se incrementará hasta los 0,4 euros en 2022 y se repartirán 2.500 millones entre los accionistas. El 'pay out' (parte del beneficio que va a dividendo) permanecerá entre el 65 por ciento y el 75 por ciento, se mantendrá el scrip dividend(acciones emitidas para remunerar al accionista) y el accionista puede elegir cobrar en acciones o en efectivo. Iberdrola mantendrá la recompra de acciones para evitar el efecto dilutivo en el capital que provoca la aplicación del scrip dividend.

Impacto económico vasco

Iberdrola cerró 2017 con un impacto económico de 1.627 millones de euros en el País Vasco, comunidad autónoma en la que realizó compras de alrededor de 750 millones de euros a más de 1.000 empresas vascas e invirtió 96 millones de euros. El impacto fiscal de la actividad económica que la compañía llevó a cabo en la región superó los 663 millones de euros, los salarios y otras retribuciones alcanzaron la cifra de 146 millones y la plantilla ascendió a cerca de 2.100 personas, sobre un total de 34.000 trabajadores en todo el mundo.

Iberdrola tiene contratos con empresas vascas por valor de mil millones de euros, según explicó Ignacio Sánchez Galán en un encuentro con el lehendakari, Iñigo Urkullu, en vísperas de la Junta general de accionistas. La Comunidad Autónoma del País Vasco es una de las que más proveedores aportó el pasado ejercicio a la compañía eléctrica, entre ellos figuran empresas como Ormazabal, ZIV, Arteche, Ingeteam, Gamesa, Tamoin, EDS Ingeniería y Montajes e Ibermática.

Respecto de sus planes para Euskadi, Iberdrola desarrollará durante 2018 el proyecto de implantación de las redes inteligentes. El proyecto 'Star' (Sistemas de Telegestión y Automatización de la Red) permitirá la modernización de su infraestructura eléctrica.

La inversión de Iberdrola en esta iniciativa alcanzará los 130 millones , gracias a los cuales los más de 1,24 millones puntos de suministro a los que la empresa da servicio en la región tendrán contadores inteligentes y sus más de 12.000 centros de transformación también funcionarán con esta tecnología.

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