Opinión

Sabadell busca una oferta de BBVA en 'cash', no en 'papelitos'

  • "¿Por qué pagan en papelitos si van tan bien?". Torres está abocado a subir el  precio si se rechaza
  • Oliu se enteró por la Prensa al igual que el gobernador del Banco de España, lo que sentó mal
Sabadell busca una oferta de BBVA en 'cash', no en 'papelitos'

El presidente del Sabadell, Josep Oliu, se enteró por la Prensa de la oferta del BBVA para hacerse con el control de su banco. Después de que Euronews adelantara la noticia, el presidente del banco azul, Carlos Torres, le telefoneó para anunciarle la operación y el envío de una carta con la propuesta de fusión, poco antes de que la CNMV acusara recibo también de la comunicación. Las prisas de Torres impidieron informar al gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, como suele ser habitual, Su marcha en junio, lo hace prescindible en la operación.

La conversación con Oliu fue breve, se limitó a un mero de intercambio de impresiones, en la que Torres le puso al corriente de la oferta en acciones, con una generosa prima. Oliu se sorprendió porque las negociaciones habían ya fracasado hacía cuatro años y el banco catalán no ha dado ninguna señal de estar en venta, sino todo lo contrario.

Hace unas semanas salieron a la luz las negociaciones mantenidas con Unicaja de cara a una posible unión. Un proyecto varado hasta resolverse los problemas de fiscalidad que provocaría en la Fundación Unicaja y los conflictos internos de la entidad andaluza. Pero que podría retomarse en cualquier momento, una vez que se ha sellado la paz en la cúpula de la dirección.

Desde 2020, fecha de la última oferta de BBVA, la entidad catalana ha multiplicado casi por cinco su valor en bolsa, al pasar de 2.000 a 10.000 millones; ha saneado el banco británico TSB, que pasó de valorarse hace cuatro años en cero euros a ser hoy la joya del grupo, y el beneficio del Sabadell creció más del 50 por ciento el año pasado, al igual que en el primer semestre. "¿Qué motivos hay para vender si va como un cohete?", se preguntan en el banco. Ninguno.

BBVA también duplicó su tamaño desde la pandemia hasta los 60.000 millones, pero sus motores de generar ingresos, México y Turquía, están agotados o son vulnerables. El BCE observa con inquietud desde hace tiempo su excesivo peso en el mundo emergente. El 77 por ciento de su negocio procede de México, Turquía, Argentina y Venezuela, todos ellos países en desarrollo y muy vulnerables ante los cambios de régimen político. Su salida de Estados Unidos que, para el anterior presidente, Francisco González, había sido uno de los mercados prioritarios, cortó la principal vía de crecimiento de la entidad para los próximos años. Con la absorción del Sabadell, su peso en el mundo emergente se reduciría en más de diez puntos, hasta el 66 por ciento.

Con los 9.600 millones logrados por la venta de su filial americana, PNC Financial Group, Torres podría haber adquirir cuatro bancos del tamaño del Sabadell, pero desaprovechó la oportunidad. Se negó a subir el precio de 2.000 a 2.500 millones como quería Oliu, al que ofreció una vicepresidencia no ejecutiva, igual que ahora, que no gustó al BCE, que entonces temía que Torres pudiera ser imputado en el caso Villarejo.

Además de por el precio, a Oliu consideró cicatera la propuesta de Torres de desposeerlo de sus poderes ejecutivos como presidente. Hace cuatro años, podría haberlo aceptado si el precio hubiera sido el adecuado porque no tenía más remedio, pero ahora tiene por delante la consolidación de un gran grupo bancario español, sobre todo si lograra la fusión con Unicaja.

El presidente del Sabadell y su equipo directivo no están dispuestos a renunciar a su proyecto a cambió de obtener un 16 por ciento en la tarta del capital del nuevo banco, con sólo tres consejeros, una quinta parte del órgano de administración.

La propuesta de Torres supondría, además, la jubilación de César González Bueno, el consejero delegado que catapultó su negocio en los últimos años, y la ampliación del perímetro de poder del actual consejero delegado, Onur Genc, un directivo visto con inquietud dentro del BCE por su origen turco y sus estrechas relaciones con el presidente de este país, Tayyip Erdogán, que lo impuso.

Consciente de las reticencias que genera la oferta en la cúpula de la entidad, el BBVA adelantó este jueves a la Prensa las condiciones económicas, con una prima del 30 por ciento sobre la cotización anterior a la oferta y del 50 por ciento sobre el valor medio de la entidad desde comienzos de año, para atraer el visto bueno de los fondos de inversión y de sus accionistas. Entre los más destacados se encuentra BlackRock con el 3,9 por ciento y el mexicano, David Martínez, conocido como el Amancio Ortega del Sabadell, que tiene el 3,4 por ciento y un puesto en el consejo de administración.

¿Si el BBVA está sobrado de reservas y de liquidez, por qué no ha presentado, además de la prima, una oferta en cash? Cobrar en papelitos no gusta en el Sabadell, porque minusvalora el trabajo hecho en los últimos años para mejorar la cuenta de resultados. El BBVA está más caro que el Sabadell, como lo muestra su capitalización. Cotiza un diez por ciento por encima de su valor en libros, mientras que el catalán lo hace aún un treinta por ciento por debajo, como publicó elEconomista. Ello significa que tiene más de un 70 por ciento de recorrido al alza en bolsa para igualar los múltiplos del banco de Torres.

Oliu tendrá que emplearse a fondo para convencer al principal órgano de administración de su banco, que cuenta con nueve consejeros independientes, que ya fue convocado con urgencia para ser informado de la operación y se reunirá en breve de nuevo para estudiar si la acepta o la rechaza.

Existen varios puntos oscuros, pendientes de aclaración, que inquietan a los directivos. El BBVA señala en su comunicado que no supondría "reducciones de plantilla traumáticas", pero nadie duda de que la integración de los órganos de dirección obligará a achucarla. La entidad reconoce un coste de reestructuración de 1.450 millones para recortar personal y el número de oficinas en los territorios donde los dos bancos son redundantes. Los territorios conflictivos son Cataluña y la Comunidad Valenciana, donde la cuota de crédito rondaría el 40 por ciento, pero superaría el 50 por ciento en algunas grandes ciudades. El presidente valenciano, Carlos Mazón, señaló abiertamente que no le gusta la operación, aunque su opinión no pinta mucho en la decisión final.

Torres se concentró más en contentar a la Generalitat catalana al prometer mantener una sede en San Cugat y la marca Sabadell. No obstante, existe una gran preocupación porque el banco azul está centrado en el negocio minorista, pero desconoce el de pymes, donde el Sabadell muestra su gran fortaleza.

Las autoridades de la competencia pueden poner trabas a la fusión porque el panorama bancario español ha quedado reducido a una decena de entidades desde más de medio centenar. Con la subida de tipos del BCE, se cuestionó si existía un oligopolio que impedía que los bancos trasladara el incremento del precio del dinero a los depósitos. En el futuro, los cuatro grandes bancos (Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell) quedarían reducidas a tres, dejando al resto en una posición vulnerable y abocadas a ser absorbidas por los colosos del sector.

En medios próximos al Sabadell califican la oferta de Torres como "inoportuna, una huida hacia adelante para resolver sus propias incertidumbres". "¿Si tan bien va el BBVA, porqué nos paga en papelitos?", se preguntan. Si el banco rechaza la propuesta, Torres se encontraría entre la espada y la pared. "No es de recibo que un banquero de su talla falle dos veces en la misma operación", señalan los analistas. La probabilidad de que tenga que mejorar las condiciones, en ese caso, sería elevada. La última palabra la tiene el consejo de administración del Sabadell y, en última instancia, sus accionistas.

PD.-La vicepresidenta primera y titular de Hacienda, María Jesús Montero, aseguró en el Congreso que no deflactaba el IRPF para no favorecer a los ricos. Pero los datos del departamento que ella dirige, conocidos esta semana, demuestran que más del 50 por ciento de los ingresos tributarios por IRPF proceden de los contribuyentes con ingresos entre 20.000 y 60.000 euros. La gran perjudicada por no ajustar la tarifa del IRPF a la subida de los precios es la clase media española. Como dice el refranero español: se coge antes al mentiroso que al cojo.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud