Opinión

Las abejas como modelo de éxito económico

  • Cuando las cosas no salen como se espera, las abejas innovan, porque saben que la conformidad deriva en dificultades

Las empresas tienen por delante grandes retos. La pandemia que ya dejamos atrás y que revolucionó la manera de trabajar y consumir, la todavía abierta guerra en Ucrania, la escasez de chips y otras casuísticas a nivel macroeconómico han transformado el entorno sobre el que se desenvuelven. Para poder hacer frente a estos nuevos desafíos, las compañías deben ser ágiles, productivas y creativas. El reto principal reside, por tanto, en romper con la tradicional manera de hacer las cosas.

Es cierto que no se pueden resolver todos los problemas al mismo tiempo; para atajarlos, es necesario, al menos, planificación y priorización. Sin embargo, y aunque pueda parecer descabellado en un primer momento, el éxito para lograrlo reside donde menos nos lo esperamos: en las abejas.

Como declaró Albert Einstein, "la lógica te llevará del punto A al punto B. La imaginación te llevará a donde quieras". En mi tiempo libre, soy apicultor; llevo muchos años observando la compleja estructura social de estos animales, una estructura que alberga comunidades altamente productivas, armoniosas y de trabajo en equipo. De estos insectos y de su comportamiento podemos extraer grandes lecciones que creo que todo líder empresarial puede aplicar desde su particular parcela de poder para promover la recuperación empresarial y la resiliencia de los negocios.

La actividad de la colmena funciona a partir de objetivos a largo plazo, están siempre pensando en el futuro. Las abejas son conscientes de que su meta, en última instancia, es lograr almacenar una reserva de néctar suficiente para los meses más duros que puedan venir. Fijan su atención en este fin y toman decisiones de manera activa para mantener la reserva de néctar siempre repleta, sin acomodarse.

Los líderes empresariales deben inspirar a los trabajadores a hacer lo mismo y a tomar acción, cumpliendo con la estrategia a largo plazo. Lograr la transformación de manera colectiva es una de esasmetas, también en común con el comportamiento que observamos en las colmenas.

Cuando las cosas no salen como se espera, las abejas innovan. Sabiendo que la conformidad deriva en dificultades, la colmena se transforma de manera colectiva continuamente.

De hecho, una sola abeja puede activar ese proceso de cambio por sí sola y transmitirlo al resto. Por ejemplo, si una de ellas detecta un cambio en el clima o una amenaza concreta, el resto de sus compañeras se encarga de difundir el mensaje.

Los líderes empresariales deben adoptar este 'ethos', es decir, que la compañía entienda qué es positivo o negativo en función de su visión corporativa, de sus valores intrínsecos y que las personas estén listas para responder de manera acorde a esos principios. Al igual que las abejas, la conformidad deriva en dificultades. La clave reside en la capacidad de adaptación, aceptando el cambio para tener éxito.

Otro punto nada baladí que debemos considerar es transmitir un propósito a cada persona y departamento. Cada abeja dentro de una colmena tiene un propósito y una función; cada una es consciente de cuál es, actuando y comunicándose de manera efectiva. De la misma manera, los líderes empresariales tienen éxito cuando la comunicación es efectiva y cuando cada empleado goza de autonomía operativa.

Para avanzar en esa jungla empresarial también es necesario ofrecer igualdad. Con independencia de si es masculina o femenina, ninguna abeja es más importante que el resto. Mientras que las abejas obreras recolectan néctar y defienden la colmena, los drones no tienen estas funciones. Sin embargo, su papel es igual de importante para la supervivencia de la colmena.

Los líderes empresariales deben ayudar a definir roles para cada individuo y, de la misma manera, cada miembro del equipo debe entender que ningún rol es más importante que el resto. De hecho, es el trabajo colectivo de todos el que mueve el negocio hacia adelante, ganando puestos frente a la competencia y a los efectos indeseados que puedan surgir.

Construir una visión y garantizar el empoderamiento de la plantilla. Es fácil caer en la tentación de asociar a la abeja reina con el liderazgo dominante de la colmena. Sin embargo, después de muchas horas de observación, creo que esto dista bastante de la realidad. La visión de la colmena es moldeada por la reina, pero también entiende la importancia de las acciones que toman todos aquellos que forman parte de su equipo.

Como resultado de este comportamiento, no existe desconexión entre la dirección y la activación, algo que deben tener muy presente los líderes de las empresas, con independencia del sector al que se dediquen.

Mientras que no todos los empresarios son apicultores, las lecciones que se pueden extraer de las colmenas y su funcionamiento son indiscutiblemente aplicables a todo el mundo. Desde pensar a largo plazo a la innovación constante, así como la armonización de los equipos y la comunicación efectiva entre todos sus miembros.

Cuando extraemos y aplicamos estas lecciones de manera correcta al mundo de las empresas, se convierten en ingredientes clave para lograr el éxito, impulsando el crecimiento empresarial y transformándolo en beneficio de la organización. En definitiva, otra lección más que nos brinda la naturaleza, sabia una vez más.

Romain Picard es vicepresidente senior para EMEA de Cloudera

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