Opinión

Educación financiera: en el hogar se amuebla la cabeza

  • Los gobiernos tienen el deber de fomentar el desarrollo de programas nacionales de educación financiera

Por Ignacio Muñoz, jefe Departamento de Admisiones IEB

El nivel de conocimientos financieros de la población nacional es todavía escaso -de hecho, según el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores, nuestro país se sitúa por debajo de la media entre los países de la OCDE-. Eso implica que en los hogares con menor grado de conocimiento financiero sea mayor el endeudamiento familiar y menor la riqueza bruta.

España es el quinto país por la cola de Europa en educación financiera. Pese a que, según el Informe Europeo de Pagos de Consumidores de Intrum de 2022, el 76% de los españoles asegura haber recibido una buena o excelente educación financiera, esta cifra solo supera a la registrada en Italia, Polonia, Lituania y Hungría.

En los últimos años, ha aumentado la preocupación por esta laguna formativa, que se agudiza por la mayor complejidad de ciertos productos bancarios, la irrupción de las nuevas tecnologías o los pagos a través de Internet y móvil. Así, desde el curso 2012/2013, se imparte educación financiera en centros de Secundaria de toda España.

En tiempos convulsos y recesivos se hace más necesaria la educación financiera como pilar básico para controlar gastos, presupuestos familiares, que el ahorro siga siendo una posibilidad y que las ganas de obtener ganancias no deriven a la población a acometer inversiones en las que puedan ser víctimas de engaños y fraudes.

Es cierto que la educación financiera es un pilar básico que debe incentivarse desde la familia. Al final, en el hogar se amuebla la cabeza. No obstante, es deber de los gobiernos fomentar el desarrollo de programas nacionales de educación financiera.

Uno de los primeros países en desarrollar una estrategia nacional, en 2003, fue el Reino Unido; le siguieron Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia y Canadá y, actualmente, al menos 45 países -entre ellos España- están diseñando o han implementado dichas estrategias nacionales de educación financiera.

La recomendación de los gobiernos es que las autoridades públicas de máximo nivel (ministerios de finanzas, economía y de educación, bancos centrales, supervisores y reguladores financieros) se involucren en tales estrategias.

En concreto, los objetivos de los programas nacionales de educación financiera buscan desarrollar un marco ajustado a las circunstancias socioeconómicas y culturales de cada país, identificar los agentes sociales que pueden cooperar y coordinar las diferentes actuaciones, fomentar programas eficientes que eviten la duplicidad de esfuerzos, crear conciencia de la importancia de la cultura financiera para los ciudadanos e incorporar la educación en ese ámbito como objetivo de los gobiernos y legisladores.

Nosotros desde el IEB, como centro colaborador del Banco de España y la CNMV en la iniciativa "Finanzas para todos", que busca llegar con formación financiera al máximo número de ciudadanos españoles, seguimos promoviendo acciones que contribuyan a que los jóvenes y colectivos vulnerables puedan familiarizarse y aprender a manejar las finanzas personales.

Desde hace años, ofrecemos una serie de sesiones en torno a la Bolsa y los Mercados Financieros -para alumnos de 1º y 2º de bachillerato -en colegios de toda España y, llegando a cerca de 10.000 alumnos al año, a lo largo de todo el curso, organizamos distintos talleres y seminarios de introducción a la formación financiera entre jóvenes talentos con el objetivo de que se familiaricen con esta materia.

Asimismo, acercamos a los estudiantes a concursos como el de "Talento en Bolsa", que, de una manera práctica, divertida y con formación les permita empezar a interesarse por las finanzas. También en el entorno actual de desarrollo de los criptoactivos organizamos webinarios y cursos de verano para jóvenes.

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