Opinion legal

Hacienda pierde dinero con la declaración del Impuesto sobre Sociedades

Foto: Archivo

Los datos actuales de la recaudación de Hacienda este año muestran una pérdida de alrededor de 2.300 millones de euros en lo que se refiere al Impuesto sobre Sociedades (IS), que se van a materializar principalmente en devoluciones a los contribuyentes.

Ello implica que la capacidad recaudatoria del impuesto ha caído de forma sustancial en gran medida causada por la débil situación económica que ha traído consigo la pandemia, lo que se ha manifestado en cuantiosas pérdidas para muchas empresas que han visto como sus ventas se reducían de forma significativa. Ello ha conllevado de forma irremediable que los ingresos obtenidos por Hacienda de los pagos fraccionados del IS realizados por las empresas en abril se hayan hundido como consecuencia de las pérdidas obtenidas a causa de la crisis económica actual.

La combinación de ambos factores, las solicitudes de devolución realizadas por los contribuyentes y la baja recaudación del impuesto en lo que va de año suponen uno de los peores registros de recaudación de la historia.

Ni qué decir tiene que el resto de impuestos se han visto igualmente afectados por la actual situación de crisis, ya sea el IRPF por la pérdida de empleos y reducciones de ingresos derivadas de los ERTES, el IVA por la austeridad auto impuesta en los hábitos de consumo y el impuesto de matriculación de vehículos por el gran descenso en las ventas que está sufriendo el sector de la automoción.

Por otra parte, la creciente inseguridad jurídica que existe actualmente entorno a los vehículos de inversión, como ocurre con los llamados SICAVS, fondos de inversión de capital variable, está llevando a muchos inversores a trasladar dichos vehículos a países fiscalmente más ventajosos como Suiza o Luxemburgo para evitar perder los beneficios fiscales que hasta ahora gozan en España. Esto supondrá la deslocalización de muchas sociedades de gestión patrimonial de alto valor económico, lo que sin duda traerá como consecuencia directa una menor recaudación para las arcas públicas. Se estima que sólo en los últimos cuatro años las cifras de inversión en España de estos vehículos han caído más de un 50%.

Desde la Comisión Europea, hasta el FMI, o el propio Banco de España auguran ya un fuerte impacto para la economía española. Que la crisis del coronavirus pasará una gran factura a la economía española es innegable.

Sin duda nos esperan tiempos de borrascas pues la falta de recaudación impositiva no puede sino atajarse con una fuerte subida de impuestos en todos los ámbitos, máxime cuando debe amortizarse la ayuda europea que España acaba de recibir para luchar contra los efectos devastadores que la pandemia está ocasionando en nuestra economía.

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