Opinión

La importancia de la formación en el sector de la franquicia

Es cierto que en el ámbito empresarial la formación está cada vez más presente, pero también es una triste realidad que aún no se le da la importancia que tiene y en muchas ocasiones se ve más como un gasto que como una inversión, que es lo que verdaderamente es, porque está demostrado que un equipo bien formado puede llegar a multiplicar los beneficios de una marca.

Si nos centramos en el sistema de franquicia el área formativa toma más relevancia todavía, si tenemos en cuenta que todos los procesos están perfectamente definidos y estandarizados, de manera que, si cada profesional que forma parte de la cadena los aplica de manera correcta, podemos estar seguros del buen funcionamiento del negocio.

Y esto, lo queramos o no, es una labor que tiene que partir de la central. La empresa franquiciadora es la responsable del plan formativo que impartirá no solo al franquiciado, sino al resto del equipo y es aquí donde radican muchos de los problemas que origina la falta de previsión formativa. Todos y cada uno de los miembros que integran la franquicia deben tener claras sus funciones y cómo desempeñarlas, independientemente de sus responsabilidades y del cargo.

Y, créanme, no hablo de manera gratuita, lo hago desde la experiencia de una franquicia con más de 50 años en el mercado, aproximadamente 42.500 restaurantes en más de 100 países y más de 21.000 franquiciados repartidos por todo el mundo, cifras que nos obligan a tener la parte formativa cien por cien controlada para no perder la posición de liderazgo que hemos alcanzado a nivel mundial.

¿El secreto? Mucho trabajo, innovar y saber adaptarse a las necesidades de cada uno de los factores que influyen en el buen funcionamiento de un negocio.

Lo tenemos claro, el soporte, un buen plan formativo y el apoyo constante, son clave para que una franquicia funcione y Subway lo pone en práctica cada día.

Para controlar al máximo esta parte, existen diversas maneras de enfocarlo. Nosotros lo hemos hecho a través un intenso programa de capacitación con el que conseguimos que el franquiciado desarrolle todas las habilidades necesarias para ejercer la actividad, convirtiéndole en un empresario independiente.

Y por si no fuera suficiente, hemos reforzado nuestro plan formativo con Subway University, especialmente constituida para ampliar la formación que proporcionamos a nuestro personal y que ya supera los seis millones de cursos realizados.

Mediante una innovadora herramienta online ayudamos a todos los franquiciados y empleados a reciclarse y a mantener constantemente actualizados sus conocimientos.

Y es aquí donde insistimos en que la formación debe contemplar todas las partes del negocio, para su correcto funcionamiento: desde la gestión de equipos a cómo gestionar adecuadamente las sugerencias de los clientes; la atención al público; la gestión de pedidos; el marketing local y del punto de venta; y como base fundamental, el impulso del trabajo en cadena, con el objetivo de incrementar la producción e inculcar a cada uno de los miembros del equipo la responsabilidad de involucrarse plenamente en el día a día del negocio y "hacer empresa".

Para facilitar al máximo el acceso a los cursos, nuestra plataforma online permite acceder desde cualquier dispositivo móvil para realizar cualquiera de los más de 1.000 cursos diseñados para la cadena, disponibles en 10 idiomas.

A la hora de diseñar los cursos nos hemos dejado guiar por las últimas tendencias de la teoría del aprendizaje, las cuales concluyen que los contenidos menos densos ayudan a una mayor retención de la información por parte del alumno, en una apuesta por el microaprendizaje mediante cursos cortos y píldoras formativas, de manera que la formación resulta además mucho más atractiva.

Un gran esfuerzo en formación que no tendría sentido sin un apoyo añadido por parte de la central. Y es que las empresas franquiciadoras tenemos que ser consecuentes y responsables con el soporte que ofrecemos a la red. Está claro que el franquiciado debe responder, pero nosotros como empresa tenemos la obligación de poner a su disposición todas las herramientas necesarias para garantizar su éxito.

Insistimos en que hay muchas maneras de hacerlo y de enfocar este soporte. Por si sirve de orientación, nosotros hemos establecido la figura del agente de desarrollo, un profesional especialmente preparado para dar soporte al franquiciado en cada una de las áreas del negocio.

Es el nexo de unión entre la marca y la realidad del día a día de cada uno de nuestros restaurantes. Su labor se centra en acompañar al franquiciado en todo el proceso. Desde que contacta con nosotros, para después apoyarle a lo largo de toda la relación y proporcionarle todo el soporte en la operativa diaria.

Por supuesto que la franquicia tiene que establecer un buen modelo de negocio, mejorar sus procesos y controlar todos los aspectos de la actividad, pero no puede, ni debe quedarse ahí. Es fundamental conocer y controlar de primera mano las carencias, inquietudes y necesidades de todos y cada uno de los ingredientes que hacen que su formato se convierta en una alternativa empresarial de éxito.

Nosotros lo hemos conseguido y estamos plenamente convencidos que un porcentaje muy alto de estos resultados tienen su base en un buen plan de formación y en llevar de la mano a nuestros franquiciados.

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