América Latina se sube al carro de desarrollo de las fintech, apuesta por aunar esfuerzos que permitan una mayor democratización e inclusión financiera. ¿Por qué no posicionar la región en el mapa global de fintech? Ya tenemos una iniciativa real: la Alianza Fintech IberoAmérica, en el marco del Montevideo Fintech Forum 2017 celebrado el 7 y 8 de junio, ha dado el pistoletazo de salida oficial para así poner a la región en el universo fintech.
Esta es una gran noticia si tenemos en cuenta que un alto porcentaje de población no está bancarizada (por encima del promedio de 60 por ciento de la región), falta inclusión financiera. Por supuesto, una gran oportunidad para una población de 646 millones de habitantes, con más del 50 por ciento menor de 35 años.
Fintech es un anglicismo popular para denominar a las empresas centradas en actividades financieras (finance y technology). ¿Qué tienen las fintech que están protagonizando una verdadera revolución financiera a nivel global? Innovación de productos, nuevos canales de distribución, mayor eficiencia, rapidez, menores costes? son algunos de los beneficios de este sector emergente, disruptivo para el negocio bancario tradicional, con propuestas de valor competitivas y que encuentran en la economía colaborativa un sustento para crecer.
Según estimaciones de la firma Finnovating en la actualidad hay alrededor de 15.000 empresas de este tipo en todo el mundo. En el año 2015 estas empresas recibieron alrededor de 21.000 millones de dólares, un 75 por ciento más que el año anterior. En el 2016, el incremento fue del 10 por ciento hasta casi los 24.000 millones de dólares, siendo China el país con mayor inversión con unos 10.000 millones. En España, según las estimaciones de la patronal AEFI, hay unas 300 fintech y ya se crean 2 por semana.
La Alianza Fintech IberoAmérica (integrada por las asociaciones de fintech de Centro América y Caribe, Colombia Fintech, Asociación Española de Fintech e Insurtech, Fintech México, Fintech Panamá, Asociación Fintech e Insurtech de Portugal, Fintech Perú y la Cámara Uruguaya de Fintech); tiene la misión de fomentar el desarrollo del ecosistema fintech mediante la constitución de un foro de conocimiento horizontal para el desarrollo normativo, así como el intercambio de experiencias y mejores prácticas, que ayuden a crear un mercado global y sin fronteras.
Algunos bancos las consideran un mal bicho que va a quitarles un trozo del pastel. Desde luego, en LatAm podría ser posible que las FinTech conquisten los territorios que la banca tradicional ha dejado fuera. Las fintech están poniéndole "nervio" a la industria, con un estilo colaborativo. No compiten en igualdad de condiciones, tienen la regulación pendiente pero desde luego demuestran innovación en servicios, con ADN tecnológico, menores costes y talento joven dispuesto a conquistar y fidelizar a los millennials. Hay que rejuvenecer los tradicionales servicios bancarios con emprendedurismo, innovación y networking en beneficio social.
Todas las Asociaciones que integran la Alianza Fintech IberoAmérica coinciden en la valoración del Financial Stability Board del G20, sobre el impacto positivo que las innovaciones de fintech pueden generar sobre la estabilidad financiera global. Desde luego, un gran paso que representa la disrupción del antiguo modelo, si recordamos que la bancarización allí ha estado sustentada por la internacionalización de la banca española. A partir de 1970, los principales bancos españoles (Santander y BBVA), iniciaron la elección de países con alto potencial de crecimiento en la región latinoamericana, sin barreras de entrada por lengua y cultura, con baja bancarización, modelos de banca comercial con ingresos recurrentes y bastante estables y sin entrar prácticamente en banca de inversión (ingresos volátiles), aprovechando los procesos de privatización en la región. No hay que quitar méritos porque permitieron el desarrollo del sector financiero. Sin embargo, ahora hay que dibujar el escenario futuro.
Fintech Iberoamérica es también una oportunidad para España. Rodrigo García de la Cruz, presidente de la recién creada Alianza Fintech Iberoamérica, considera que "España siempre ha sido una potencia financiera mundial así que hoy también contamos con todos los ingredientes para convertirnos en la "California del emprendimiento fintech europeo": talento financiero, creatividad e innovación en el ADN de los emprendedores locales y una posición geo-estratégica única que une Europa con Latinoamérica".
Fintech Iberoamérica es una auténtica oportunidad para posicionar a la región como un interlocutor válido entre los agentes del ecosistema fintech a nivel internacional. Afronta grandes retos: un marco regulatorio, promocionar el emprendimiento, mejorar la competitividad financiera, facilitar la bancarización de todos los países miembros y la inclusión financiera. Desde luego empezar a comunicar las bondades de este proyecto es un granito de arena para decir en alto que sí se puede, por que LatAm lo vale.