Opinión

El conocimiento de la nube como paso previo hacia la modernización

A medida que la demanda de nuevos servicios por parte del usuario va en aumento, las empresas han tenido que tratar de adaptarse a los nuevos tiempos, siendo la digitalización una parte importante del proceso. Las compañías se han visto sometidas a una gran presión en los últimos tiempos para poder llevar a cabo iniciativas en materia de transformación digital, por lo que un 55% de los CIOs afirmaron haber aumentado la plantilla en 2021 para poder acelerar sus programas digitales. Y para conseguirlo, la nube se ha convertido en una herramienta esencial para ello ya que permite nuevas oportunidades de ingresos, así como una entrega más rápida al mercado, convirtiéndose en una parte fundamental para que las empresas consigan el éxito digital que desean.

Sin embargo, esta situación no está exenta de desafíos. Los equipos necesitan contar con las habilidades necesarias para el desarrollo de esa transformación, en otras palabras, personas que conozcan bien el funcionamiento de la nube y la experiencia necesaria para aprovechar su potencial. Esto se ha convertido en una tarea complicada, ya que el talento sigue siendo difícil de reclutar. De hecho, un informe reciente elaborado por Gartner encontró que los ejecutivos de TI ven la escasez de talento como la barrera más importante para la consecución del desarrollo de la nube, el edge computing, la automatización, así como otras tecnologías emergentes. Además, pese a que el 92% de las empresas consideran que las DevOps son cruciales para el desarrollo de sus estrategias digitales, la realidad es que 3 de cada 4 desarrolladores afirman estar buscando cambiar de trabajo dentro de dos o tres años, lo que dificulta la consecución de dicho objetivo.

Esto es algo que las compañías deben de tratar si desean impulsar sus programas de transformación digital. Sin el conocimiento necesario de la nube, las organizaciones no lograrán responder a las expectativas de los usuarios, quedando a la cola de sus rivales.

El gran desafío al que se enfrentan las empresas

Toda esta situación no hace más que poner más presión sobre los desarrolladores, dificultando la posibilidad de captar más talento por parte de las empresas. De hecho, un reciente estudio elaborado por Couchbase reveló que se había duplicado con creces la presión de los arquitectos digitales durante la pandemia, y casi el 50% afirmaron estar sometidos a una alta o extremada presión para conseguir dicho objetivo.

Es de sobra conocido que los conocimientos necesarios para desplegar y mantener los servicios en el cloud difieren en gran medida de los que se necesitan para los entornos locales. Sin esos conocimientos, a los equipos de TI les resulta difícil supervisar y comprender lo que ocurre con sus implantaciones en la nube y, en última instancia, impide a las compañías generar nuevas oportunidades de ingresos a través de una mayor innovación. La nube es un mundo completamente nuevo, en el que el control y la visión son limitados. Además, hay nuevas estructuras de costes inflexibles a las que acostumbrarse y otros departamentos pueden adquirir fácilmente nuevas aplicaciones sin que el equipo de TI lo sepa.

A pesar de ello, todavía vemos ejemplos de organizaciones que se ven atrapadas por estas diferencias. Por ello, es importante que las empresas tomen medidas para mantener a sus desarrolladores contentos y comprometidos con el proyecto, evitándose así el riesgo de agotamiento por parte del equipo y garantizando que se aprovechen al máximo las implementaciones en el cloud.

Construyendo pieza a pieza

Una de las formas en la que las empresas pueden conseguir desarrollar sus proyectos de transformación digital es adoptando el método 'Lego', con el que las organizaciones pueden eliminar la presión de los desarrolladores e impulsar una mayor innovación con menos necesidad de conocimiento técnicos específicos.

Al igual que cuando se construyen edificios de juguetes con Lego, incluso cuando se hace sin necesidad de unas instrucciones, no es necesario empezar desde cero, ya que se pueden utilizar las mismas piezas una y otra vez. Esta noción de construir y configurar la infraestructura y las aplicaciones a partir de componentes con interfaces bien definidas ayuda a que no se tenga que empezar desde cero o escribir un nuevo código específico cada vez que se vayan a producir cambios, haciendo que los desarrolladores e incluso los usuarios empresariales puedan crear rápidamente nuevas experiencias componiendo y descomponiendo los activos digitales existentes, utilizándolos como si fueran piezas de Lego reutilizables. De este modo, la compañía utiliza su conjunto de habilidades existentes, maximizando el valor de sus recursos y permitiéndole concentrarse en el desarrollo real de nuevas experiencias y servicios.

Y lo que es más importante, para los desarrolladores esto significa menos presión. No solo porque disminuye la necesidad de tener nuevos conocimientos para capacitarse para los nuevos retos, sino porque contar con una infraestructura componible significa que ya no hay que preocuparse por la gestión de infraestructura subyacente o por la reconfiguración de activos físicos como servidores, almacenamiento o la conectividad. En su lugar, puede gestionar activos a través de un único plano de control unificado que abarque múltiples nubes, hasta el borde.

Aprovechar los recursos existentes

Como parte de esta infraestructura componible, las empresas también deben examinar cómo se alejan de la tecnología heredada, asegurándose de invertir en innovaciones que aprovechen su experiencia interna ya existente. Por ejemplo, se puede utilizar una plataforma de bases de datos como servicio que tenga el mismo lenguaje de programación y necesite de las mismas herramientas a las que ya están acostumbrados los desarrolladores, lo que supondría una aceleración del proceso y una importante disminución del coste en cuanto a formación se refiere. Como se puede observar, las tecnologías de nueva generación no solo harán de la digitalización un proceso más armonioso y sencillo, sino que también reducirán aún más la presión en los desarrolladores, acelerando la transformación digital.

Crear una base sólida

En definitiva, la brecha de los desarrolladores es una cuestión que las organizaciones deben tomarse en serio si desean impulsar sus iniciativas de transformación digital. En un momento en el que la demanda de experiencias únicas por parte del usuario es alta, la necesidad de contar con expertos

que consigan desarrollar esos proyectos es más grande que nunca. Por ello, aunque la contratación y la retención siguen siendo un reto, el método 'Lego' puede hacer que las empresas ganen, ya que utilizarán las habilidades y recursos ya existentes, impulsando la innovación y consiguiendo ser más agiles y rápidos.

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Comprendo que es importante ser visible en la red para poder vender nuestros productos, pero lo que necesita España en primer lugar es que las empresas, sobre todo pequeñas y medianas, actualicen de una vez su maquinaria productiva...Es lamentable observar como son empleadas aun maquinas muy antiguas, en muchos casos de más de 60 años...Luego nos pasamos todo el día quejándonos de que nuestros trabajadores no son productivos. Démosles las herramientas modernas que necesitan y verán lo productivos que pueden llegar ha ser…

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