Opinión

Se habla del 'humo' de Irene Montero, el metaverso de Puigdemont y la 'fontanera' de Núñez Feijóo

Irene Montero 'vende humo' con la Igualdad

La ministra de Igualdad, Irene Montero, sabía que el 8 de marzo la situaba en la diana como la culpable de la fractura de la movilización feminista. Su intento, nada disimulado, de imponer sus tesis al resto de colectivos, le costó no pocas pancartas pidiendo su dimisión durante las manifestaciones. Así que aprovechó el Consejo de Ministros para lanzar una bomba de humo que neutralizara las críticas. De ahí salieron los 20.000 millones de euros para el Plan de Igualdad. Una cifra que muchas expertas feministas ven imposible de desglosar en medidas ni presupuestos nuevos porque solo reordena programas que ya existen. Como los complementos por maternidad (que paga Inclusión y Seguridad Social) o las prestaciones de paro y las políticas activas de empleo (que presupuesta Yolanda Díaz). Ello explica que multiplique casi por tres la dotación del anterior Plan de Igualdad. "Inflándolo, claro. Pero a las feministas no nos ha engañado", avisa una veterana de la lucha por la igualdad de la mujer que conoce de sobra estos trucos.

Puigdemont, presidente en su metaverso

¿Quién dijo que para mudarse al metaverso hacen falta ordenadores a la última, gafas de realidad virtual y periféricos propios de una película de ciencia ficción? Carles Puigdemont solo necesita un papel que simula ser un BOE para erigirse como presidente del imaginario Consell para la no menos imaginaria República Catalana. El documento, colgado en Internet, pero la de toda la vida, copia las fórmulas de los nombramientos institucionales. Puigdemont, que en su ficción libra una guerra con ERC y Junts por el "alma del independentismo", presume de contar con el respaldo del 90% de sus electores. La sospecha es si estos son reales o también metavotos.

La comunicación a la gallega del nuevo PP

El próximo desembarco de Alberto Núñez Feijóo en Génova plantea la cuestión de cómo sorteará el nuevo PP la "trampa de las tres derechas" impulsada por los medios más cercanos al Gobierno, que colocaba al PP en un sandwich entre Cs y Vox. En este desafío todas las miradas se dirigen no solo al líder gallego, sino a su mano derecha, Mar Sánchez. Los que la conocen, dicen que maneja con soltura los tiempos y su discreción contrasta con el ansia de llenar titulares de otros fontaneros populares. "La noticia la da ella, no se la hacen", comenta una fuente del partido que da por hecho que su receta para el PP será la misma, la que siguió en su etapa en la Xunta.

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