Opinión

Cooperar en tiempos de pandemia

Las alianzas empresariales facilitarán la obtención de la vacuna

Gravemente afectados por la crisis del coronavirus, todos los países están luchando con la incertidumbre de lo que está por venir. En este momento los gobiernos, las empresas y la gente de la calle nos unimos para combatir la pandemia. De particular urgencia es desarrollar una vacuna o un tratamiento. Con este fin, la mayoría de las empresas que trabajan en este intento han buscado aliados fiables para acelerar el proceso. Algunas empresas pueden ser reticentes a entrar en una alianza tan rápidamente, ya que estos compromisos suelen requerir tiempo y hay muchos factores influyen en su desempeño. Con suficiente tiempo y recursos, uno puede lograr el éxito por sí mismo, sin arriesgarse a comprometerse con un aliado imperfecto. Sin embargo, durante una pandemia global, ¿quién tiene el tiempo o los recursos para desarrollar una cura sin llegar a cooperar?

Siguiendo su estilo, la compañía global de salud española Grifols es una de las que comenzó en solitario la lucha contra la COVID-19, buscando un posible tratamiento antiviral con inmunoglobulinas. Sin embargo, la compañía sorprendió al sector no con una, sino con dos alianzas. La primera alianza es con una empresa china líder en el sector de derivados de plasma, Shanghai RAAS con el objetivo de desarrollar ensayos clínicos en plasma para controlar la pandemia. Grifols tiene una participación del 26,20% en Shanghai RAAS a cambio de una participación no mayoritaria de la misma en Grifols Diagnostic Solutions. de manera que estas empresas dependen la una de la otra. Shanghai RAAS se convierte en el distribuidor exclusivo de Grifols de productos de plasma y diagnóstico de transfusiones en China. Como Shanghai RAAS es una compañía cotizada en China no controlada por el estado, la asociación goza de cierta flexibilidad en términos de protocolos y decisiones. En conjunto, esta alianza permite a Grifols penetrar más profundamente en el mercado chino en un momento crucial, fortaleciendo así su expansión.

La segunda alianza de Grifols es una asociación público-privada que involucra a varias agencias de salud pública de Estados Unidos, incluida la Administración de Alimentos y Medicamentos (en inglés, Food and Drug Administration o FDA). El objetivo es producir el primer tratamiento dirigido específicamente a COVID-19. En muy poco tiempo, Grifols ha desarrollado la prueba en un esfuerzo coordinado entre San Diego, Barcelona y Bilbao. Recientemente ha recibido la autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Dispositivos Médicos. Grifols contribuye con su experiencia y recursos en la recogida de plasma mientras que pudo utilizar la red estadounidense de centros de donantes de plasma aprobados por la FDA. La participación de agencias públicas acelerara el proceso de desarrollo del tratamiento no solo por el acceso a los recursos públicos, sino también porque el despliegue del tratamiento se acelerará en caso de que los ensayos tengan éxito. Grifols entró en esta asociación público-privada después de haber asegurado la anterior con Shanghai RAAS, siguiendo el principio de no jugar todo a una sola carta. No es sorprendente que las acciones de la compañía subieran tras el anuncio de la alianza.

Pero Grifols no es la única compañía que confía en las alianzas en la carrera por tratamientos y vacunas. La compañía alemana BioNTech estuvo trabajando con la china Fosun Pharma para desarrollar una vacuna experimental para la COVID-19. El ensayo clínico de la vacuna se ha iniciado receintemente en EEUU. La colaboración aprovechará la tecnología patentada de BioNTech y las capacidades de desarrollo clínico y comercialización de Fosun Pharma en China, además de contar con importantes recursos financieros. Si tienen éxito, Fosun cubrirá el mercado chino mientras que BioNTech lo proporcionará para el resto del mundo. BioNTech se ha asociado también con Pfizer para desarrollar y distribuir una vacuna contra el virus fuera de China. Trabajar con un gigante farmacéutico podría acelerar el progreso. Otra asociación de BioNTech es la que mantiene con Polymun, un fabricante austriaco de productos farmacéuticos y cosméticos. para el empaquetado y el suministro de la vacuna para ensayos clínicos en Europa.

Independientemente de su naturaleza, las alianzas son críticas en la lucha contra la pandemia. Solo el tiempo dirá cuál de ellas ganará la carrera. Sin embargo, si hay algo que podemos aprender de esta pandemia es que la cooperación es clave para resolver problemas. Avanzar en solitario es lento y costoso cuando no se cuenta con los recursos necesarios. Compartir un objetivo en común alinea los intereses de socios dispares. Apliquemos la lección a todos los niveles.

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