Opinión

Sobre previsiones de cara a 2020

  • Es complicado saber cómo se comportarán los tipos este año
  • Su evolución dependerá de las políticas del BCE...
  • ...pero también de los acuerdos comerciales o del 'Brexit'
Es difícil saber cómo evolucionarán los tipos.

No les cuento nada nuevo si les digo que enero fue -como suele serlo-, un mes de previsiones. Y es que los analistas se esfuerzan en estudiar las condiciones del entorno, los acontecimientos que se esperan y con todo ello tratan de hacer sus proyecciones sobre lo que podemos esperar en relación al comportamiento de los mercados.

Por supuesto, posteriormente, la realidad y los eventos que se van sucediendo ya se encargan de confirmar o de llevar al traste las estimaciones iniciales. Pero, mientras tanto, los inversores necesitan algo a lo que agarrarse a la hora de construir sus carteras. 

En un alarde de sinceridad he de confesar que en mi caso este año me está resultando difícil tener una visión clara sobre la evolución de los tipos que vamos a tener de cara a este 2020 que acabamos de estrenar. ¿A qué se deben mis dudas? Les explico; a día de hoy tenemos dos fuerzas contrapuestas que afectan de forma muy diferente a los mercados de deuda. 

Como decía Rousseau, "es una previsión muy necesaria comprender que no es posible preverlo todo"

Por un lado, unas políticas monetarias laxas y un programa de compra de activos por parte del BCE que va a mantener las emisiones netas en negativo, empujando los retornos a la baja. Buena prueba de esto que les comento es que desde comienzo de año el nivel de emisiones en primario está en máximos históricos. Los emisores están aprovechando para financiarse a tipos bajos, y no precisamente a plazos cortos, la mayor parte de emisiones que hemos visto no han bajado de cinco años de vencimiento. ¿y cómo han reaccionado los inversores? Pues con una fuerte demanda que ha superado con creces la oferta. Desde luego en este contexto parece difícil ver que los tipos repunten.  

Sin embargo, por otro lado, los datos publicados acerca de la actividad económica parecen estabilizarse, lo que unido a los acuerdos en materia de comercio entre EEUU y China y una mayor visibilidad en cuanto a la salida de Reino Unido de la Unión Europea han empujado en cierta medida el optimismo al alza y ha hecho que a lo largo de los últimos meses hayamos empezado a ver un flujo relevante hacia activos de más riesgo, es decir, renta variable, lo que ha favorecido un repunte de tipos, de hecho, el bono alemán a diez años que en verano llegó a cotizar al -0,70%, lo tenemos ahora mismo en la zona de -0,2%. Tendencia que también hemos visto en el resto de deuda soberana. 

¿Qué esperar por tanto para este 2020? En este duelo de fuerzas contrapuestas, quizás lo más probable es que finalmente las rentabilidades se muevan en rango a lo largo de los próximos meses, siempre en función de que factor predomine más en el mercado en cada momento, eso sí, siempre que no surjan eventos no esperados que puedan hacer decantar la balanza en uno u otro sentido de forma más permanente. Y es que, como decía Rousseau, "es una previsión muy necesaria comprender que no es posible preverlo todo".

Cristina Gavín Moreno es gestora de fondos de inversión  y responsable de inversión en renta fija de Ibercaja Gestión.

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