Opinión

Se habla de la división sindical, de la pobreza en Cataluña y del malestar de Calvo

Unai Sordo y Pepe Álvarez, secretarios generales de CCOO y UGT

División en los sindicatos con las elecciones

Tanto UGT como Comisiones Obreras ya han trasmitido en privado a Unidas Podemos que renuncien al Gobierno de coalición y apoyen la investidura de Pedro Sánchez para no ir a unas nuevas elecciones. Pero ni Pepe Álvarez ni Unai Sordo, secretarios generales UGT y Comisiones respectivamente, han hecho público su posición. Eso es precisamente lo que, dicen, que les está pidiendo ahora el PSOE. Por lo visto Ferraz quiere que los agentes sociales den un paso al frente y ofrezcan una rueda de prensa conjunta en pro de una formación inmediata de Gobierno. Se cuenta también que no solo el PSOE presiona, ya que los sindicatos también han recibido mensajes similares de empresas y plataformas ciudadanas. Por lo que se dice en ambas centrales sindicales, ese paso al frente que se les exige está generando división. Así, mientras que Álvarez no tiene inconvenientes en hacer pública la postura de UGT para propiciar el apoyo de Pablo Iglesias y los suyos al candidato socialista, Unai Sordo lo considera excesivo. "Exigir públicamente a Podemos que cambie su postura para evitar unas elecciones creemos que está fuera de contexto", dicen desde el sindicato.

El dato que más molesta al 'Govern' de Torra

El Instituto de Estadística de Cataluña (Indescat) reveló recientemente que la pobreza severa ha aumentado en la autonomía. En 2017, las personas con ingresos inferiores a 350 euros al mes ascendían a 380.000 (el 5 por ciento de los catalanes. Un año después el porcentaje se eleva al 6,5 por ciento, lo que equivale a casi 500.000 millón de personas. Por lo que se comenta este dato ha caído como un jarro de agua en el Govern de Quim Torra. Para empezar por la mala imagen que genera, aunque lo más doloroso es que el incremento se produce a pesar de la entrada en vigor en 2017 de la Renta Garantizada de Ciudadana (RGC). Esta medida destinada a paliar la pobreza fue la estrella de la Generalitat. Pero, dicen, que su caótica gestión (rechaza el 80 por ciento de las peticiones) impide que sea efectiva.

Calvo no olvida las críticas de Podemos

Con motivo de la crisis del Open Arms, Unidas Podemos comparó a Carmen Calvo con el italiano Matteo Salvini. Pero la crítica llegó más lejos al bautizar a la vicepresidenta como Calvini. Cuentan que dicho apelativo es lo que realmente molestó a Calvo y así se lo hizo saber a Irene Montero. Aunque hayan pasado semanas de aquello, cuentan que Calvo no ha olvidado aquel episodio.

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