Observatorios

El sector de las infraestructuras impulsa las economías europeas

  • Los fondos europeos son una oportunidad para las necesidades de inversión de la industria

Antes de la irrupción de la Covid-19, el sector de las infraestructuras ya se encontraba inmerso en un proceso de transformación digital y sostenible. Así, importantes tendencias como las relacionadas con la población; la necesidad de cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible; la descarbonización de la economía y la adaptación a las nuevas tecnologías serán los principales vectores de crecimiento en los próximos años.

Bajo este contexto, elEconomista y Acciona, celebraron ayer el tercer encuentro informativo dentro del ciclo 'Descarbonizar la economía', en el que participaron representantes de distintas embajadas de Europa para debatir sobre la situación del sector en sus países.

"El sector de la construcción y las infraestructuras durante el Covid-19 ha sufrido bastante, se calculan pérdidas de 85 billones de euros, pero hay una motivación debido a los distintos Gobiernos de Europa que están apostando por invertir en infraestructuras como eje vertebrador de la economía", afirmó Marcos Dorao, director de Desarrollo de Negocio de Europa, ME y África, de la división de Infraestructuras  de Acciona, al comienzo del evento. 

Marcos Dorao: "Durante el Covid-19 se calcula que el sector ha tenido unas pérdidas de 85 billones de euros"

Wojciech Lopatkiewicz, head of Foreign Trade Office en Madrid de la Embajada de Polonia, señaló cómo desde la entrada de Polonia a la Unión Europea en el año 2004 el desarrollo de las infraestructuras ha sido muy dinámico. "Las infraestructuras viales son muy importantes en el país hasta el punto de que en 2004 solamente teníamos 450 kilómetros de autopistas y ahora contamos con más de 4.000 km de los cuales 1.600 son autopistas y 2.500 carreteras".

Wojciech Lopatkiewicz: "En 2004 Polonia solo tenía 450 kilómetros de autopistas, ahora hay más de 4.000"

 En el caso de Italia, tal y como explicó el consejero económico y comercial de la Embajada de Italia, Roberto Nocella, el despegue de las infraestructuras tuvo lugar tras la Segunda Guerra Mundial, entre los años 60 y 70, por lo que actualmente se encuentran con un desafío de renovación y mantenimiento. "La mayoría de la población italiana se mueve con el coche, sin embargo, el parque de vehículos en Italia no está actualizado. Tenemos el número más alto de coches en la Unión Europea por cada 1.000 habitantes". Por ello, la apuesta de la UE e Italia en su Plan de Recuperación pasa por aumentar el porcentaje de pasajeros que se desplazan por ferrocarril. Actualmente, este porcentaje está por debajo del promedio europeo con un 6% respecto al 7,9% de la Unión Europea", añadió.

Roberto Nocella: "En Italia tenemos un desafío con la renovación y el mantenimiento de las infraestructuras"

Por su parte, el senior Trade and Investment Advisor, Department of International Trade de la Embajada Británica, Fernando Pons, declaró cómo el Gobierno de Reino Unido ha tenido una gran determinación para impulsar el sistema de infraestructuras a través de dos principios básicos que guían su política: la redistribución de riqueza dentro del país y los compromisos medioambientales. "Tenemos el compromiso de producir emisiones 0 en 2050 y esto supone un esfuerzo por descarbonizar gran parte de las infraestructuras".  

Fernando Pons: "Para producir emisiones 0 en 2050 debemos descarbonizar gran parte de las infraestructuras"

Y es que, cada vez son más las inversiones que ponen el foco en la sostenibilidad y cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), lo cual tendrá un impacto muy positivo en inversiones en renovables, eficiencia energética de las infraestructuras, movilidad sostenible, agua y medio ambiente. 

Infraestructuras sociales

Así, Roberto Nocella comentó cómo la transición ecológica o "revolución verde" es uno de los ejes del plan nacional de Italia. "Respecto al ferrocarril, hay trenes en Italia que van con diésel que podrían ser sustituidos con hidrógeno, y es que, en este sentido hay una gran apuesta de país por este tipo de energía". 

Otro de los temas abordados durante el Observatorio fue la importancia de las infraestructuras sociales. Impulsar estas infraestructuras se ha convertido en una necesidad para afrontar y amortiguar el impacto de futuras crisis, además, una oportunidad para impactar directamente en la salud y en el bienestar de los ciudadanos.

Irlanda cuenta con el Proyecto Irlanda 2040 dirigido a mejorar las infraestructuras y servicios del país hasta 2040. Uno de los retos a los que tienen que hacer frente tiene que ver con el crecimiento demográfico. Y es que, para 2040 habrá un millón de personas más viviendo en el país. 

Paula Molloy: "Para 2040 habrá un millón de personas más viviendo en Irlanda. Es todo un reto demográfico"

Por ello, "tenemos un nuevo plan para construir mínimo 30.000 viviendas por año incluyendo la vivienda privada y social. Nos centraremos también en infraestructuras hídricas, hospitales y escuelas así como la inversión en fuentes de energía renovable. También tenemos grandes planes referentes a la modernización climática de viviendas y edificios públicos existentes", explicó. 

"Casi siempre se habla del volumen de inversión de infraestructuras de transporte pero la social tiene un peso cada vez más relevante", indicó Marcos Dorao. Algo que comparte Fernando Pons. "Las infraestructuras sociales son menos vistosas desde un punto de vista informativo, pero tienen una carga muy importante. En Reino Unido se publica anualmente un análisis de los proyectos de infraestructuras que se van a licitar. En el último ejercicio 2020-2021 había 340 contratos que se iban a licitar en 260 proyectos por valor conjunto de 37.000 millones de libras en un año y se iban a destinar a infraestructuras sociales 5.000  millones de libras", afirmó. 

Proyectos

En cuanto a los principales planes de infraestructuras que se han lanzado recientemente o están a punto de lanzarse en las regiones, Wojciech Lopatkiewicz destacó la construcción de un aeropuerto central en Polonia, situado a 37 km del centro de Varsovia. "El aeropuerto de Varsovia ya no da abasto y no se puede expandir, por lo que se está pensando en construir un aeropuerto que cubra las necesidades ante el aumento de volumen de pasajeros", explicaba. 

A dicho proyecto le complementará el desarrollo de infraestructuras de ferrocarril con la creación de 1.800 km de línea de tren y 12 conexiones para conectar el aeropuerto con todas las partes del país. "Ya están en fase de proyecto 700 km de vías de tren. Las primeras obras se iniciarán en 2023 y el proyecto finalizará en 2035", detallaba ?opatkiewicz. Además, "llevamos a cabo un programa de infraestructura vial con un importe de 65.000 millones de euros financiado por los Fondos Europeos. Y es que, Polonia es de los países junto con Italia y España que más ayuda recibirán de los Fondos de Reconstrucción", añadió. 

Colaboración público-privada

Dichas ayudas centran las miradas del sector con el objetivo de que este mecanismo solvente las necesidades de inversión de esta industria. En este sentido, tal y como señaló el director de Desarrollo de Negocio de Europa, ME y África, de la división Infraestructuras de Acciona: "La inversión en infraestructuras va a ser muy ambiciosa de aquí a 2027 por el programa del Plan de Resiliencia de Europa, sin embargo, son necesarias las colaboraciones entre gobiernos y empresas para poder desarrollar los proyectos de una forma más fácil".

Para Fernando Pons, las empresas privadas aseguran gran parte de las inversiones y eso es muy importante para los países que están endeudados. "Se decía que las empresas privadas pueden responder a convocatorias públicas con una mayor competencia, eficiencia e innovación, ayudando en aspectos que pueden ser complejos para el Estado; pero al mismo tiempo la Administración Pública tiene que asegurarse que lo privado llegue a resultados eficientes que repercutan en un servicio a la ciudadanía. Para poder evaluarlo bien tiene que tener los mismos conocimientos técnicos que la empresa privada", indicó. 

En el caso de Polonia, la mayoría de los proyectos que se llevan a cabo son financiados de forma pública. "Hay algunas áreas donde sí se puede concesionar algunos proyectos como determinados tramos de carreteras, autopistas o puertos, pero la estrategia del Gobierno es financiarlo de forma pública y con los Fondos Europeos". 

Marco regulatorio

Por último, además de la inversión pública y privada, es preciso un marco regulatorio estable que permita una mejora generalizada de la productividad y una mayor eficiencia a la hora de realizar trámites.

Así, Paula Molloy detalló cómo con el objetivo de mejorar la planificación y facilitar a las empresas internacionales los proyectos, el Gobierno de Irlanda ha creado una guía donde se explican cuáles son los proyectos, el orden con el que se va a proceder, el estado actual de cada proyecto, así como las necesidades y oportunidades que existen para participar. 

En Polonia se ha modificado recientemente la ley de contratación publica. "Con esta nueva ley se intenta modificar o simplificar los procedimientos porque algunas parte de esta ley de contratación eran difíciles de interpretar. En definitiva, se están cambiando las cosas para simplificar y eliminar burocracia haciéndolo más sencillo para todas las partes", concluyó Wojciech ?opatkiewicz.

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