Nutrición e innovación

La sal coloniza un 10% de las tierras de cultivo y amenaza la 'despensa' mundial, según la ONU

Foto: Archivo

La salinización del suelo afecta a más de un 10% de las tierras de cultivo del planeta, lo que supone un riesgo importante para la seguridad alimentaria global, según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación).

Esa agencia de la ONU aporta ese dato con motivo del Día Mundial del Suelo, que se celebra este domingo. Las sales están presentes de forma natural en la tierra y el agua. Los suelos naturalmente salinos aportan ecosistemas ricos, pero procesos naturales como las sequías o las actividades humanas, especialmente el riego administrado inadecuadamente, pueden aumentar la cantidad de sales en los suelos, un proceso que se llama salinización.

La salinización es uno de los problemas mundiales más importantes para la producción agrícola, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad, especialmente en las regiones áridas y semiáridas. Ello se debe a que estos terrenos reducen la disponibilidad de micronutrientes y la capacidad de los cultivos para absorber agua.

A esto se suma el hecho de que los suelos con salinización reducen su habilidad para filtrar contaminantes, y hasta pueden concentrar partículas tóxicas para las plantas y degradar la estructura del suelo. Todo ello afecta a la salud de todo el ecosistema, su biodiversidad y a la 'despensa' mundial, al reducir la posibilidad de que los cultivos crezcan.

Suelos "en riesgo"

Por ello, Naciones Unidas celebra este Día Mundial del Suelo bajo el lema 'Detener la salinización de los suelos, aumentar su productividad', con el fin de crear conciencia sobre la importancia de mantener ecosistemas saludables abordando los desafíos en la gestión del suelo, luchando contra su salinización, y alentando a todas las sociedades a comprometerse a mejorar la salud del suelo.

Según datos de la ONU, la salinización del suelo inhabilita hasta 1,5 millones de hectáreas de tierras agrícolas por año y la pérdida anual estimada de productividad agrícola por este fenómeno es de 31 millones de dólares (27,4 millones de euros).

Por otro lado, la FAO apunta en un nuevo informe que el 55% de los países carecen de capacidades adecuadas para analizar sus suelos. Más de 833 millones de hectáreas de suelos en todo el mundo ya están afectadas por la sal, sobre todo en Asia Central, Oriente Medio, América del Sur, África del Norte y el Pacífico.

"El suelo es la base de la agricultura y los agricultores del mundo dependen del suelo para producir alrededor del 95% de los alimentos que comemos", indica el director general de la FAO, Qu Dongyu, que añade: "Sin embargo, nuestros suelos están en riesgo".

comentarios1WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin

Comentarios 1

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

vio
A Favor
En Contra

Los suelos se salinizan fundamentalmente por regar con aguas salinas y no disponer de un sistema de drenaje adecuado para eliminar las sales que aporta el agua, sobre todo el cloruro sódico. Una vez se saliniza un suelo tarda años en volver a su estado anterior. Al salinizarse pierde su estructura y se compacta. Para recuperarlo hay que trabajarlo continuamente y supone mucho tiempo en el que no se puede cultivar nada en él. Al aumentar la población humana sin control se están poniendo en explotación terrenos agrícolas marginales de peor calidad que se están regando con aguas muy salinas y acaban salinizándose e impidiendo los cultivos. Controlar la sobre población humana, el boom de la natalidad, es una medida indirecta pero muy efectiva para evitar estos problemas. Por otra parte, hay que saber gestionar el agua, el suelo y el cultivo adecuadamente para que estos problemas no se presenten. El titular es cierto: la despensa mundial se puede ir al traste.

Puntuación 2
#1