Next Generation

La región con más capacidad se prepara para liderar la revolución 'verde' del automóvil

  • Con tres fuertes plantas ensambladoras de Renault e Iveco y una sólida industria auxiliar integrada por alrededor de 180 compañías, Castilla y León quiere liderar la transformación de la industria del automóvil, aunque el sector critica la "gran confusión" y pide agilizar trámites para que las empresas puedan lograr la elevada financiación que necesitarán
Valladolid

En parrilla de salida. Así está el Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado, el primero en ver la luz verde en nuestro país bajo el paraguas de los fondos extraordinarios de la UE para la recuperación. Así se presume después de que la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, haya anunciado que antes de final de año se publicará la convocatoria integral de este proyecto enfocado a crear en nuestro país el ecosistema necesario para el desarrollo y fabricación de vehículos eléctricos y conectados a la red y convertir, así, a España en el puente europeo hacia una electromovilidad en la que, eso sí, por ahora y en lo que a parque móvil eléctrico se refiere, vamos a la zaga. Especialmente atenta a ese pistoletazo de salida está Castilla y León, una Comunidad que, con cuatro de los grandes entre sus filas -Renault, Iveco, Michelin y Nissan-, y con una importante red de proveedores para la industria automovilística integrada por unas 180 entidades, presenta en su territorio el ecosistema idóneo para liderar la carrera de España hacia esa automovilidad verde del futuro.

Según las cifras apuntadas por el Ministerio de Maroto, el Perte del Vehículo Eléctrico prevé una inversión pública de 4.300 millones de euros, con un efecto tractor de otros 19.700 millones. Nada más y nada menos que 24.000 millones de euros. No obstante, este Perte es solo uno de los canales por los que van a llegar del Plan de Recuperación al sector español del automóvil.

Potente escuadra

Castilla y León quiere pisar el acelerador y cruzar la línea de meta que abre la puerta a esos fondos en primera posición. Y no le falta potencia a una Comunidad que desde hace décadas compite en el sector automoción con una poderosa escuadra que se ha convertido en uno de los principales bastiones de su economía. La han imprimido caballos Renault, Michelín e Iveco, Nissan y Grupo Antolín, en el TOP5 de las empresas de la región con más facturación, mientras que entre las 50 están Benteler, Bridgstone, Grupo Andrés Neumáticos, Gestamp Palencia, Lingotes Especiales y Asientos de Castilla y León Faurecia.

Con tres plantas ensambladoras -las de Renault en Laguna de Duero (Valladolid) y Villamuriel de Cerrato (Palencia), y la de Iveco en Valladolid-, la fábrica de motores de la marca del rombo en la capital del Pisuerga, las factorías de Michelin en Valladolid y Aranda de Duero (Burgos), la reconvertida planta de Nissan en Ávila y alrededor de 180 compañías dedicadas a la fabricación de componentes, la automoción castellana y leonesa aporta el 25% del PIB industrial, frente al 11% nacional.

La Comunidad se lleva, además, el 20% de la tarta de la capacidad nacional en la fabricación de vehículos, suma más de 35.000 empleos en el conjunto de la cadena de valor y aglutina el 56% de las ventas totales de Castilla y León al exterior gracias al sector automoción.

El más ambicioso plan de Renault

Liderando al equipo castellano y leonés en la carrera de la automovilidad verde se encuentra, por supuesto, Renault, que presenta como gran aval para ese liderazgo su cuatro Plan Industrial 2021-2024. Tras un año 2020 en el que la marca del rombo vio caer su facturación española un 18% (de los 7.594 millones de euros de 2019, a los 6.219 del pasado año), en marzo llegaba el anuncio de este nuevo plan que ha sido bautizado como Renaulution y con el que la compañía sitúa a sus plantas españolas en el camino intermedio de la transformación eléctrica hacia las emisiones cero asumiendo la fabricación de tres nuevos modelos híbridos e híbridos enchufables en la factoría palentina; dos más en la planta vallisoletana del Captur, así como una nueva familia de motores híbridos en Valladolid.

Muchas empresas están preparando proyectos enfocados a la digitalización, la automatización y la robotización

Aunque, en principio, Renault deja la electrificación pura de vehículos y su mayor esfuerzo económico en la ofensiva eléctrica para sus factorías francesas, el nuevo plan, -al que la Junta de Castilla y León otorgó la consideración de proyecto industrial prioritario, lo que permitirá tramitar de urgencia todo lo relacionado con sus actuaciones e inversiones-, ha sido definido por el propio presidente de Renault España y vicepresidente ejecutivo del grupo, José Vicente de los Mozos, como "histórico" y "el más ambicioso de la compañía en nuestro país".

De los Mozos defiende que la hibridación permite estar preparados para el eléctrico puro y supone más empleo, ya que se montan dos motores. De hecho, la compañía baraja firmar un millar de contratos indefinidos en el periodo de vigencia del plan industrial y que las plantas de Palencia y Valladolid puedan alcanzar en 2024 su máxima capacidad de producción, con entre 600.000 y 700.000 unidades, lo que significaría un importante salto frente a las menos de 400.000 ensambladas el ejercicio pasado.

Más allá de Renault, también empujan la automoción castellana y leonesa grandes como Iveco, compañía que ha anunciado este año una inversión de 10,6 millones en su planta vallisoletana para convertirla en una fábrica digital champions, para seguir buscando al máximo la eficiencia energética y para acometer la fabricación del nuevo vehículo comercial ligero Daily My22. En lo que va de año, la única fabricante de vehículos industriales en nuestro país -que el año pasado facturó 2.067 millones con apenas una caída del 3% sobre 2019-, ya ha superado el millar de empleados en Valladolid y parece poder mirar definitivamente por el retrovisor la crisis post- pandemia gracias a la recuperación de los mercados internacionales -exporta el 90% de su producción-.

Igualmente tira del equipo regional Michelin España Portugal. Su planta de Valladolid, -con unos 1.600 empleados-, ha sido elegida por la compañía, junto a otras cinco de todo el mundo, como fábrica líder digital, mientras que la de Aranda de Duero -1.300 trabajadores-, encaminada a convertirse en una factoría cero emisiones, se erige ya como líder tecnológica para el grupo al albergar un equipo de definición de procesos y lanzamiento de productos que da servicio a las fábricas de neumáticos de camión en Europa.

Industria auxiliar

La potencia del sector cuenta, además, con grandes refuerzos en boxes gracias a una sólida industria auxiliar que no sólo aprovisiona a las fábricas españolas, sino que copa el 20% de todas las exportaciones de la Comunidad. En este apartado, podrían destacarse muchas de las alrededor de 180 fabricantes de componentes y sistemas de automoción, empresas de servicios industriales integrales de producción, proveedores de servicios auxiliares, ingenierías, universidades y centros tecnológicos especializados que han venido a conformar en Castilla y León ese ecosistema idóneo para convertir a la Comunidad en plataforma para el salto de España a la movilidad verde del futuro, pero baste con señalar algunas de las que son líderes incluso mundiales en sus segmentos.

Entre ellas, Grupo Antolín, empresa de origen burgalés cuya ramificación alcanza ya a 26 países con 150 fábricas. Aunque su facturación cayó un 23,8% en 2020 -hasta los 3.974 millones de euros-, la compañía de soluciones tecnológicas para interior inteligente del automóvil con presencia en Burgos y Valladolid confía en cerrar este 2021 con una importante recuperación gracias a datos como el fuerte crecimiento de sus exportaciones a China. También Gestmap, multinacional que facturó 7.456 millones de euros en 2002 -con una caída del 17,8%-, que cuenta con plantas en Palencia y Burgos, y que ofrece una posición privilegiada gracias al desarrollo de soluciones innovadoras como la battery box, que ahora sus clientes necesitan implementar para avanzar en la electromovilidad; la vallisoletana Lingotes Especiales; las multinacionales Benteler, o Bridgstone, que también cuentan con centros productivos en Castilla y León, e incluso Nissan, cuya planta en Ávila se encuentra inmersa, desde 2018, en una profunda reconversión para transformarse en centro especializado en la fabricación y distribución de piezas de recambio para la alianza Nissan-Renault- Mitsubishi.

Crisis de los microhips

La llegada de los fondos se produce en un momento especialmente sensible para la automoción de Castilla y León y el sector español, en general. Especialmente golpeada por la caída de las ventas durante la pandemia, la industria regional más potente se enfrenta ahora a un contexto en el que, como explica el presidente del Clúster de Automoción de Castilla y León (Facyl), Félix Cano, "hay mercado, pero no podemos fabricar los coches que quisiéramos", debido a "la cantidad de fallos en la cadena de suministro", tales como la falta de microchips, el colapso en el transporte, el encarecimiento de las materias primas y la escalada del precio de la energía, enumera.

El 30% de los automóviles y vehículos ligeros que se fabrican en España salen de las plantas de la Comunidad Autónoma

De ahí, que los fondos "que van a venir de Europa" se presenten como "muy importantes" para una Comunidad de la que salen, "en unas condiciones normales de mercado, el 30% de los automóviles y vehículos ligeros que se fabrican en España". Eso sí, recalca Cano a modo de crítica, hablamos de "fondos que van a venir, porque todavía estamos en una fase muy primitiva, a pesar de que ha pasado ya demasiado tiempo".

En este sentido, el también consejero delegado de Lingotes Especiales valora el "esfuerzo" realizado por la Junta de Castilla y León con la creación de mesas sectoriales desde las que trabajar en las líneas a seguir para acogerse a los fondos extraordinarios europeos para la recuperación, pero echa en falta "respuesta" por parte del Ejecutivo central.

"Da la sensación de que no estuvieran trazadas las bases para gestionar esto convenientemente", asegura Cano antes de instar al Gobierno de Sánchez a "agilizar los trámites" porque, expone en relación al Perte del Vehículo Eléctrico y Conectado, "el problema es que esto es una colaboración público- privada, en la que, de los 24.000 millones anunciados, solo 4.295 provendrán de fondos públicos, pero tiene que haber mucho músculo financiero para acometer el otro 80%", teniendo además en cuenta, que, el 40% de la participación en el plan, ha de corresponder a pymes.

En cuanto a la inyección económica global que desde la UE se va a administrar a la automoción, Cano lamenta también la "gran confusión" que todavía existe sobre las bases de las convocatorias. A pesar de ello, asegura que las empresas del sector automoción de Castilla y León, están diseñando ya proyectos enfocados hacia ese nuevo modelo productivo y que está basado, fundamentalmente, en la digitalización, la automatización y la robotización.

"Todavía estamos en una fase muy primitiva, a pesar de que ha pasado ya demasiado tiempo", afirman desde el Cluster de Automoción

Lo hacen, aún sin saber con exactitud si sus proyectos van a poder encajar luego en unas líneas de ayuda que, para Félix Cano, "vienen más para los gastos operativos, que para las inversiones que se necesitan para la modernización", algo que, dese el punto de vista del presidente del Clúster de Automoción de Castilla y León, debería equilibrarse, para, dice, "ser primero productivos y, luego, ser competitivos".

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