Next Generation

El camino del despegue

Gregorio Peña, presidente-editor de Editorial Ecoprensa

Castilla y León espera 5.000 millones de los Fondos europeos de Next Generation para abordar tres grandes proyectos que pongan las bases de una nueva economía para la región.

El primero, de digitalización y economía circular, está dirigido a las pymes, autónomos y empresas, con un ambicioso plan de modernización de la industria, el campo y las empresas de servicio de la comunidad.

El objetivo es cerrar la brecha de conectividad existente en la región, que tiene, por ejemplo, a un 23% de las pymes sin conexión a internet, según el último estudio de la Fundación Telefónica sobre digitalización en España. Este es uno de los obstáculos, pero no el único, que impide el desarrollo demográfico de la región.

Castilla y león es la más despoblada de las regiones despobladas de España. El 76% de sus municipios está en una situación demográfica grave, frente al 44% de la media española. Por ello, el segundo gran proyecto de la Junta va dirigido a la lucha contra la despoblación y el desarrollo rural con incidencia en las 9 provincias dado la alarmante situación que sufre todo el territorio, especialmente Soria. El tercer proyecto en el que se invertirán los fondos europeos será en la modernización de los servicios públicos, precisamente para atacar el otro factor que incide en la despoblación. La apuesta es mejorar y potenciar servicios como la sanidad, educación, servicios sociales y dependencia, así como para las familias y los mayores tanto de las áreas urbanas como rurales.

Castilla y León ocupa el 18,6 % de la superficie de España, pero en ella vive tan sólo el 5,1% de la población. Es de las comunidades con menor porcentaje de paro (10,1%) y su PIB per cápita en 2019 fue de 24.886€ frente a los 23.690 de media de España.

Sin embargo, existen diferencias importantes entre las provincias que componen la autonomía y, a su vez, entre territorios de las propias provincias. Algunas de ellas han sufrido con mayor dureza la descarbonización y la despoblación.

La región tiene recursos propios para crear un mayor número de empresas y de mayor tamaño en su territorio. Esos recursos la han convertido actualmente en el primer productor de energía renovable de España (sobre todo, eólica) y el segundo en hidráulica.

Su enorme potencial, aún por descubrir, requiere igualmente impulsar un turismo basado en su extensísima riqueza patrimonial y cultural.

Castilla y León tiene probablemente el mejor escaparate de catedrales del mundo y un enorme catálogo de bienes declarados patrimonio de la humanidad y de interés cultural. Igualmente, su patrimonio gastronómico encaja de manera complementaria en una oferta turística de calidad y distinta.

Para construir esta nueva realidad, efectivamente, hacen falta más servicios y mejor movilidad que pueda atraer población e industria. Por eso las ayudas europeas deben servir a Castilla y León para iniciar el camino de este despegue que es factible porque hay unos recursos que poder explotar.

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