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El cava de la comarca multiplica la producción desde sus inicios

  • La elaboración es una de las características que hace que este espumoso sea único en su especie
Madrid

Almendralejo es la única región de Extremadura que cuenta con la Denominación de Origen Cava. Las cuatro bodegas certificadas principales viven gracias a las producciones que realizan en el exterior del país, aunque la de mayor producción es Bodegas Bonaval.

De 6.000 botellas en 1983 a seis millones hoy en día. El mercado del cava extremeño no ha dejado de crecer en toda la región, pero más concretamente en Almendralejo, único municipio de Extremadura con la Denominación de Origen CAVA. Su historia no fue fácil, ya que, en 1986, a raíz de una ley de la Unión Europea, Cataluña publicó un listado de municipios para la elaboración del cava, entre los que no estaba Almendralejo. Tras acudir a los tribunales, los extremeños ganaron el pleito. Desde entonces, su expansión ha sido tal que una de sus marcas tiene como destino principal países como Francia o Bélgica.

Al cava se le conoce como un vino especial, porque en su elaboración se utilizan técnicas complementarias que otros vinos no requieren. Es una clase específica de vino espumoso, aquellos que se conservan en la masa líquida anhídrido carbónico. Esta sustancia contenida en la masa ha de ser de origen natural, a través de una segunda fermentación en botella, realizada por el método denominado "champennoise" o "tradicional". Actualmente la zona de producción delimitada del Cava la integran 159 municipios de las provincias de Barcelona, Tarragona, Lleida, Girona, La Rioja, Álava, Zaragoza, Navarra, Valencia y Badajoz y son los únicos con plena capacidad legal para producir este tipo de vino espumoso y comercializarlo.

La elaboración es una de las características que hace que este espumoso sea único en su especie. De hecho, el proceso comienza con la recogida de una de las mejores uvas cultivadas en la región, transporte y el posterior estudio y análisis para saber si la uva se encuentra en las mejores condiciones para elaborar el cava. A continuación, se utilizan las primeras fracciones del prensado y el zumo obtenido se lleva a los tanques, donde reposará para conseguir la primera fermentación alcohólica del cava extremeño, estando unos 25 días fermentando. Tras el embotellado se guardan las botellas en bodegas durante 10 meses. Las que se encuentran a la venta tienen un proceso de elaboración que dura entre 3 y 5 años, momento en el que han alcanzado su punto óptimo para el consumo. A diferencia de otros vinos que mejoran con el paso del tiempo, el cava puede consumirse cuando sale de la bodega, en una temperatura que oscile entre los 6° y 8°C.

A pesar de que en un principio se dieron a conocer en España por un asunto político de competitividad entre comunidades autónomas, el cava extremeño cuenta hoy en día con cuatro bodegas certificadas principales que miran también hacia el exterior. La mayor parte de la producción es de Bodegas Bonaval. Contra todo pronóstico, la llegada de la pandemia no hundió este mercado, sino que su producción fue el doble de lo normal. Las Bodegas Bonaval venden el 45% de su producción al mercado español y el resto, más de la mitad, lo exportan a 72 países como China, Japón, Rusia, Francia, Estados Unidos, Canadá o Bélgica, entre los mercados más potentes.

Las Bodegas Bonaval, una de las más importantes, venden el 45% de su producción en España

Por su parte, Bodegas Marcelino Díaz, con el tradicional Puerta Palma esperaba más pedidos de distribuciones. Sus principales lugares de exportación, representando el 55% de su canalización, son Rusia, Bélgica, Suiza, Alemania o México. Otro de los clásicos es Bodegas Vía de la Plata que, el año pasado, llenó un 40% más de botellas que el año anterior. La gran diferencia de estas bodegas respecto a las otras adscritas a la D.O. es que la mayor parte de sus botellas se dirigen a grandes superficies. Sólo exporta fuera el 15% de la producción, siendo Estados Unidos, Bélgica y Austria sus países más importantes. Finalmente destaca Bodegas Romale que el año pasado rozó las 200.000 botellas. Su producción se dirige en un 60% al mercado nacional y un 40% al internacional, con gran foco en Bélgica.

El Supremo da la razón

Lejos de solucionar los problemas entre Cataluña y Extremadura, el año pasado volvieron los dilemas cuando el Ejecutivo socialista publicó en el BOE una fuerte restricción a las plantaciones de cava de toda España, favoreciendo a Cataluña, dueña de casi el 90% del cultivo. Sin embargo, las regiones donde este sector está en pleno auge como es Extremadura quedaría muy perjudicada. La medida del Ministerio de Agricultura consistía en limitar los terrenos de cultivo adicionales a 0,1 hectáreas por año entre 2020 y 2022. En la práctica supondría un bloqueo para cualquier cava español que pretenda entrar o ampliar su presencia en el mercado.

No obstante, a comienzos de este año el Tribunal Supremo anulaba la disposición del Gobierno sobre las nuevas autorizaciones de viñedo para cava. Esta sentencia daba la razón a la Junta de Extremadura frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, al considerar que el decreto 536/2019, tal y como estaba redactado, incumplía la regulación comunitaria y violaba las competencias autonómicas por dar demasiado poder al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Cava.

De cara a la vendimia de septiembre se han establecido novedades, tal y como ha indicado Javier Pagés, presidente de la D.O. Cava, en su visita a la región en el mes de junio. Se trata de la nueva zonificación y segmentación del cava publicada en el Boletín Oficial del Estado y en la que se apuesta por la "máxima trazabilidad" del producto. Concretamente, la zonificación de la D.O. Cava se ha establecido en dos niveles, marcada por todas las características climáticas, orográficas, históricas o humanas. De tal forma que se ha determinado la zona de Comtats de Barcelona para englobar a los Cavas de la región de Cataluña; del Valle del Ebro, y de Viñedos de Almendralejo y de Levante.

Esta normativa se estrenará ya en las etiquetas de las primeras botellas de enero de 2022, en la que se establece que a los cavas de más de nueve meses se les denominará Cava de Guarda y, a los de 18 meses, Cava de Guarda Superior, mientras que los Cavas Reserva pasan de 15 a 18 meses de crianza. Todos los esfuerzos reunidos para proteger una de las joyas del territorio extremeño como es el cava.

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