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Francia golpea a China donde más duele y anuncia nuevas ayudas a la compra de coches eléctricos

  • Algunos vehículos fabricados en el país asiático no cumplen los requisitos de las subvenciones
El Tesla Model 3 es fabricado en China. Bloomberg.
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La misma semana en la que ha finalizado la COP 28, Francia ha presentado un paquete de ayudas económicas para incentivar las compras de coches eléctricos. El Elíseo, consciente de la importancia de estos vehículos, quiere potenciar el cambio verde en sus carreteras, en un momento en el que la UE está investigando las ayudas del estado chino a los fabricantes de este tipo de coches ubicados en su territorio. Por otro lado, las subvenciones francesas comunicadas recientemente suponen una nueva preocupación para China, puesto que los principales perjudicados de estas ayudas serán, precisamente, los coches eléctricos fabricados en el país asiático.

El nuevo paquete de ayudas presentado por el gobierno francés endurece las condiciones para la compra de vehículos eléctricos, lo cual favorece los modelos fabricados en Europa en detrimento de aquellos elaborados en China. Particularmente, el nuevo criterio -operativo a partir del 15 de diciembre- es más estricto en relación con la cantidad de CO2 empleado en la fabricación de estos coches, un factor que perjudica notablemente a los coches chinos.

En este sentido, según la Federación Europea para el Transporte y el Medioambiente, las firmas ubicadas en china emiten 105 kg de dióxido de carbono por cada kWh empleado en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos. Es decir, según esta organización, un coche eléctrico en China nace con una huella de carbono doblemente mayor que un coche con motor de combustión interna.

Así las cosas, las ayudas presentadas por París aglutinan al 65% de los coches eléctricos del mercado francés. Concretamente, la lista de modelos que cumplen los requisitos de estas subvenciones incluyen 24 modelos fabricados por Stellantis (formada por la firma ítalo-estadounidense Fiat Chrysler Automobiles y la empresa francesa Groupe PSA) y cinco modelos de Renault. Además, el Tesla Model Y -el octavo vehículo eléctrico más vendido en Francia entre enero y septiembre de este año-, fabricado mayoritariamente en Alemania, también cumple con las exigencias francesas.

Sin embargo, el Tesla Model 3, producido fundamentalmente en China, no está incluido en la lista. Tampoco se encuentra entre los vehículos escogidos los modelos eléctricos el Dacia Spring, uno de los más vendidos en Francia, ensamblado en el país asiático. Asimismo, estas ayudas, tampoco podrán ser empleadas para adquirir modelo MG4 Electric de SAIC Motor, multinacional china. De esta forma, París intenta proteger la producción europea frente a los coches chinos, los cuales se habían beneficiado de anteriores paquetes de ayudas.

En este sentido, el gobierno francés ya anunció el pasado mes de enero un bonus ecológico de 5.000 y 7.000 euros para las compras de coches eléctricos particulares con un precio inferior a los 47.000 euros. Sin embargo, el precio medio de estos vehículos en Europa superó, en el primer semestre de este año, los 65.000 euros, una cifra superior a los 31.000 euros en China. Ello provocó que un tercio de estas ayudas fueran destinadas a la compra de los coches más baratos, es decir, los fabricados en territorio chino.

Paralelamente, Emmanuel Macron anunció en Twitter el proyecto 'Mon leasing électrique', un sistema de ayudas económicas para el arrendamiento de coches eléctricos destinado a a hogares con rentas inferiores a los 15.400 euros, para personas que vivan a una distancia superior a 15 km de su centro de trabajo y, además, utilicen el coche para ir a trabajar. Esta medida, disponible a partir de enero de 2024, prevé ayudas que oscilan entre los 100 y 150 euros mensuales, y durará tres años, momento a partir del cual se podrá comprar el coche, descontando a su precio la cantidad ya pagada durante el periodo de alquiler.

En el anuncio, el presidente galo afirmó que el país va a producir "más y más" coches y baterías eléctricas durante los próximos años, por lo que el objetivo de esta subvención es "comprar coches eléctricos, sobre todo aquellos producidos en nuestro país". En definitiva, la pugna por estos vehículos, en plena transición verde, ha empujado a diferentes países -como Francia- a activar políticas que, en la práctica, buscan proteger sus productos de aquellos originarios en China, el país más contaminante del mundo que lidera, a su vez, las ventas de coches eléctricos a nivel global.

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