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El significado de los testigos de aviso del salpicadero del coche: ¿qué indica cada uno y cada color?

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Cuando se enciende un piloto del salpicadero de nuestro vehículo, muchas veces nos echamos a temblar, temiendo una avería. Afortunadamente, no todos los testigos indican que algo no va bien. De hecho, la mayoría simplemente ofrecen información sobre el vehículo.

Para saber si debemos preocuparnos, existe una regla de gran utilidad: fijarse en el color de la luz. Solamente las luces amarillas y rojas advierten de un peligro, mientras que el resto de colores (blanco, verde, azul, etc.) se encienden sin que ocurra nada preocupante. Este es el caso, por ejemplo, cuando se activan los intermitentes, las luces de cruce, las antinieblas o las largas, cuando activamos el limpiaparabrisas (en algunos modelos) o cuando estamos cargando la batería (en el caso de que sea enchufable), por ejemplo.

Testigos amarillos

Cuando sea amarilla, nos deberemos preocupar, pero no será por un motivo urgente que nos solicite detener el coche lo antes posible. En este grupo, los más habituales son los siguientes:

- Avería en el motor: tiene aspecto de válvula vacía e indica avería o fallo en la gestión del motor, en el sistema de inyección en el encendido o en el escape.

- Sistema de control de gases de escape: su aspecto es idéntico al interior, solo que en el interior contiene una exclamación, e indica que hay un fallo en el sistema de control de gases. El vehículo perderá potencia y no superará las 2.000 revoluciones por minuto.

- Presión de neumáticos: su aspecto es el de una goma desinflada por su superficie inferior, e indica que uno o varios neumáticos poseen una presión de inflado por debajo de la recomendación.

- Bombilla fundida: es, literalmente, una bombilla encendida, y quiere decir que una luz está fundida.

- Sistema de precalentamiento: su aspecto es similar al de un muelle en horizontal. Si se activa estando el vehículo en marcha, indica un fallo en el control del motor.

- Pastillas de freno desgastadas: se indica con un círculo rodeado de líneas curvas y discontinuas, y significa que los frenos se están desgastando.

- Nivel de aceite (amarillo): es, literalmente, una aceitera de color amarillo. Indica que el nivel de aceite es bajo.

Testigos rojos

Cuando la luz es roja, indica que la anomalía es grave, y debemos detener el vehículo lo antes posible si está en marcha o no iniciar la marcha si está parado hasta arreglarlo. No obstante, no todos son catastróficos y tienen fácil solución, como la ausencia del cinturón de seguridad abrochado, el que indica que una puerta o el maletero no están correctamente cerrados, o el que indica que el freno de mano no está correctamente quitado (mismo testigo que el de las pastillas de freno desgastadas, pero de color rojo y con exclamación) o que las luces de emergencia siguen encendidas. Otros, en cambio, sí serán más alarmantes:

- Nivel de aceite (rojo): igual que la aceitera amarilla, pero roja, el nivel del aceite es extremadamente bajo y puede causar averías en el vehículo.

- Fallo en el alternador: su aspecto es el de una pula, e indica que la batería del vehículo no se está cargando.

- Exceso de temperatura del líquido refrigerante: este testigo únicamente se enciende debido a problemas de temperatura en el motor, lo cual indica que existe un desperfecto en el sistema de enfriamiento. Puede deberse a niveles bajos del líquido anticongelante o a alguna avería.

- Airbag desconectado: bastante intuitivo, se representa con un pasajero sentado frente a un globo rojo. Indica que, en caso de colisión, el airbag no saltará.

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