Motor

Probamos el McLaren 720S Coupé, un superdeportivo excepcional

  • Dispone de un motor de 8 cilindros en V 4.0 de 720 CV de potencia
  • Acelera de 0 a 100 km/h en 2,9 segundos y alcanza una velocidad de 341 km/h
  • Realizado en fibra de carbono, su precio alcanza los 300.000 euros

Pertenece al selecto club de los deportivos de élite, un modelo desarrollado para disfrutar en circuito, sin renunciar al lujo cuando se pretende viajar por carretera. Su ligereza, potencia y cuidada puesta a punto, permiten disfrutar de unas prestaciones poco habituales.

Se conoce por su extenso palmarés en la Fórmula 1, aunque pocos saben que el prestigioso constructor también fabrica unidades en serie para clientes selectos. En primer lugar, porque es un producto muy especial, enfocado a la competición, a las prestaciones y al disfrute de la conducción; y, en segundo, porque el precio de adquisición y mantenimiento de un modelo como éste, no está al alcance de muchos bolsillos.

Diseño espectacular, con una altura al suelo muy baja.

El McLaren 720S nació de la filosofía de diseño de la marca, con una línea llamativa y radical inspirada en una lágrima, lo que McLaren considera la perfecta forma aerodinámica de la naturaleza. Ahora está llegando a su fin de vida comercial, pero no por ello deja de ser un modelo súper interesante.

Diseño espectacular

Sus formas exteriores son muy sofisticadas, modernas y muy llamativas, con el verdadero ADN de McLaren, buscando siempre unas condiciones ideales de conducción y una visibilidad de 360°. Su chasis realizado en fibra de carbono, no solo permite una rigidez estructural muy elevada, también una extrema ligereza (1.424 kg) y un diseño sin ataduras que facilita el diseño de unos pilares A mucho muy estilizados y unos pilares C acristalados. La estructura superior contribuye a mejorar la rigidez del chasis y permite instalar unas llamativas puertas de tijera para facilitar el acceso al habitáculo.

Frontal inconfundible, con ADN McLaren.

Sus dimensiones son llamativas, no tanto por su longitud (4,54 metros) sino por su excepcional anchura (2,16 metros con las puertas cerradas) y por su escasa altura (1,19 metros). Los grupos ópticos que definen el frontal son inconfundibles y llamativos y reflejan la personalidad de la marca. Su baja altura al suelo requiere de un sistema de suspensión elevable para poder superar pequeños obstáculos al circular por zonas urbanas, como los resaltos o "guardias tumbados" sin dañar el faldón delantero, dotado de enormes canalizaciones de aire. Incluye un pulsador en el volante que levanta la parte delantera en 10 segundos y vuelve a su posición normal al alcanzar una velocidad de 60 km/h.

Trasera muy sofisticada, con enormes aberturas de refrigeración.

Los laterales también son musculosos, con formas esculpidas para favorecer la aerodinámica y bastante simples. Cuentan con perfiles en forma de aleta de tiburón para canalizar el flujo de aire desde el pilar A hacia la toma de aire trasera, una solución usada en el revolucionario McLaren P1.

Pero si el frontal del McLaren 720S llama la atención, su trasera impresiona aún más por su excepcional complejidad en formas, elementos, potentes relieves y órganos mecánicos. Allí se concentra una luna trasera que converge en una rejilla sobre el motor. Tras ella, se encuentra un sofisticado alerón móvil que acompaña milimétricamente a las formas de la carrocería y que es capaz de actuar como aerofreno cuando es necesario el máximo poder de detención.

Llamativo sistema de apertura de puertas. Es más cómodo de lo que parece.

Bajo él se agrupan los pilotos traseros, otra rejilla adicional del motor y unas enormes salidas de escape situadas a media altura de la carrocería. Por debajo, un mínimo paragolpes integrado en el conjunto y más rejillas de refrigeración del motor, ya que la disposición central y su configuración V8 biturbo de 4.0 litros, requiere un enorme caudal de aire para mantenerlo a la temperatura adecuada.

Lujo deportivo

Si el lujo es espacio, no se puede calificar al habitáculo de lujoso, pero si tenemos en cuenta la calidad de terminación y los materiales empleados, el interior del 720S sí destaca por encima de la media, ya que cuenta con todo el habitáculo revestido en piel y Alcantara. Dispone de unos asientos cómodos y envolventes que sujetan muy bien el cuerpo, situados en una posición muy baja. Aunque inicialmente parece complicado acceder a ellos, la realidad es que la enorme apertura de puertas, con abertura también en parte del techo, permite entrar con mucha facilidad en el habitáculo.

Interior sencillo, muy deportivo, con todo a mano.

Llama la atención el cuadro de instrumentos doble. Y decimos doble, porque dispone tiene un sistema escamoteable que permite informar mediante una pantalla digital tradicional: velocímetro, tacómetro, indicadores de consumo o temperatura del aceite del motor, y con la información necesaria más relevante cuando se circula en circuito y no queremos distracción alguna.

Dispone de una pequeña consola central vertical con una pantalla digital reservada a la información de la climatización y sistema de y entretenimiento. Su manejo es relativamente sencillo, si bien resulta demasiado pequeña y algo obsoleta para lo que se estila en estos tiempos. Aunque no sobra el espacio, incluye algunos huecos para dejar objetos.

Asientos muy envolventes y cómodos, que recogen bien el cuerpo.

Lógicamente, no dispone de maletero en la parte posterior, donde se aloja el motor, pero sí dispone de un razonable hueco para llevar un par de bolsas de deporte o maletas pequeñas bajo el capó delantero. También hay algo de espacio, no mucho, tras los respaldos de los asientos.

No es muy grande el hueco delantero, pero sí permite llevar un par de bolsas de deporte.

Rápido de verdad

Hay coches que tienen una elevada velocidad punta, otros que aceleran mucho, pero el 720S impresiona por lo que corre, por lo que acelera y por las sensaciones que transmite. Todo pasa muy deprisa, pero con enorme sensación de seguridad y control. Permite un paso por curva excepcionalmente rápido y estable gracias a la puesta a punto de suspensiones, dirección, neumáticos y frenos. Cuenta con componentes de máxima calidad, como frenos carbocerámicos de grandes dimensiones (100 km/h a 0 en 30 metros y 200 km/h a 0 en 118 metros), neumáticos Pirelli P Zero en medida 245/35 R19 delante y 305/30 R20 detrás.

La aerodinámica juega un papel fundamental en prestaciones y comportamiento.

Su potencia impresiona de verdad. Estamos hablando de 720 CV en un coche que no llega a los 1.500 kg, lo que autoriza una soberbia relación peso/potencia de menos de 2 kg/CV y unas prestaciones difíciles de asimilar: 0 a 100 km/h en 2,9 segundos; 0 a 200 km/h en 7,8 segundos y 0 a 300 km/h en 21,4 segundos. Si prestamos atención a la velocidad máxima, 314 km/h, es fácil que se nos pare el corazón.

Pero lo más llamativo es lo fácil que lo hace todo, pues parece que circula por railes, gracias a una dirección firme y rápida ultraprecisa, unos frenos muy eficientes, con tacto de pedal duro, pero inagotables, capaces de detener el 720S en muy pocos metros y un cambio de siete marchas prácticamente instantáneo, con levas de gran tamaño tras el volante.

El nombre del modelo viene grabado en los laterales.

Las transiciones de marcha se suceden rápidamente, tanto en modo automático, como en modo manual, prácticamente imperceptibles para el conductor. Posiblemente, sea el aspecto que más impresiona de este modelo. La caja de cambios de doble embrague dispone de diferentes leyes de funcionamiento, si bien la tremenda cifra de potencia y par que desarrolla este V8, permite circular en marchas largas a bajas revoluciones cuando no se quiere exprimir todo el potencial del motor.

Incluye también un selector específico para modificar las leyes de comportamiento de la caja de cambios y el sistema electrónico de tracción en función del tipo de conducción que vayamos a realizar o el tipo de recorrido que queramos. El sonido es otro de los aspectos que impresiona y proporciona un placer sensorial especialmente agradable. No es especialmente elevado cuando se circula con suavidad, pero se vuelve ronco y llamativo según sube el ritmo de revoluciones del motor. El régimen de giro alcanza las 8.500 revoluciones con facilidad extrema pero, ojo, a ese régimen en cualquier marcha, el 720S ya rueda a una velocidad de vértigo.

Ficha Técnica McLaren 720S Coupé

Longitud: 4,54 metros

Anchura: 2,16 metros

Altura: 1,19 metros

Peso: 1.419 kg

Motor: Central V8 a 90º con doble turbo

Cilindrada: 3.994 cm3

Potencia máxima: 720 CV a 7.500 rpm.

Par máximo: 770 Nm a 5.500 rpm

Caja de cambios: Doble embrague de 7 velocidades con levas en volante

Suspensión: Dobles triángulos con amortiguadores adaptativos

Ayudas: ABS, Control de tracción, ESP, Launch Control y asistente de arranque en pendientes.

Neumáticos delanteros: Pirelli P Zero 245/35 R19

Neumáticos traseros: Pirelli P Zero 305/30 R20

Aceleración 0-100 km/h: 2,9 s

Aceleración 0-200 km/h: 7,8 s

Aceleración 0-300 km/h: 21,4 s

Velocidad máxima: 314 km/h

Consumo WLTP: 9,2 – 23,3 l/100 km

Emisiones CO2 WLTP: 209 – 528 g/km

Precio: 285.000 euros

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