Motor

Reunión de R4 para celebrar su 60º aniversario en el circuito del Jarama

  • Un total de 100 unidades del clásico "4 latas", un modelo que estuvo en producción durante 30 años con 8 millones de unidades
100 unidades se dieron cita en el trazado madrileño, siendo el más antiguo uno matriculado en 1964.

En agosto de 1961 se presentó oficialmente un modelo, el Renault 4, que con el paso de los años se convertiría en una auténtica leyenda de la automoción. Ahora, Renault continúa la celebración de esta efeméride con una concentración de 100 vehículos en el madrileño circuito del Jarama hace unas semanas. Desde su lanzamiento, se produjeron más de 8 millones de unidades, del conocido como "4 latas" y se fabricó también en España en la planta de Valladolid.

El Renault 4 fue uno de los modelos clave para la movilidad en España. Sin duda tres modelos fueron importantes para ese desarrollo, el Seat 600, el Citröen dos caballos y este Renault 4. El modelo, fabricado en Valladolid, fue un vehículo visionario porque adelantaba la evolución del automóvil en nuestro país.

Y es que este modelo adelantó diferentes conceptos que hoy en día siguen vigentes. Por ejemplo, el concepto de un monovolumen, al tener toda su parte trasera de una sola pieza sin un maletero independiente, que era lo que en esos tiempos se llevaba. El otro aspecto importante es que se puede considerar el precursor de los modelos todocamino porque era un vehículo muy versátil, un poco más alto que sus rivales y con mayor altura libre al suelo. Esto, unido a su ligereza, hacía que pudiera circular por caminos o por zonas rurales con las carreteras aún no asfaltadas.

También fue precursor en otro aspecto clave para el desarrollo de la movilidad moderna, como fue que este modelo se ofreció con dos versiones diferentes de carrocería y por ello dos tipos de utilización muy distintos. El turismo era un vehículo de cinco plazas con un amplio maletero y con la posibilidad de quitar los asientos traseros, lo que le daba muchas más posibilidades de utilización.

Pero también hubo una variante de tipo furgoneta en la que la parte delantera mantenía los dos asientos, pero la parte trasera en lugar de la zona con las ventanillas y las puertas traseras tenía un gran vano de carga. Esto permitió que muchos de estos vehículos se utilizaran como taller móvil para reparar coches en la carretera. E igualmente como vehículo de reparto o para su uso por algunos profesionales, como pintores, fontaneros, etc. Incluso se llegaron a hacer algunas unidades de una variante pick-up, para los mercados de América del Sur.

Todo esto hizo que el 4L, como también se le conocía, entrara en la leyenda de la automoción española y se convirtiera en uno de los vehículos más reconocibles, no solo en su época sino incluso en los tiempos actuales. Todavía se ven unidades de este vehículo circulando por las calles y las carreteras, lo que demuestra la calidad de construcción y el buen diseño de un vehículo que se ha ganado el afecto de muchos ciudadanos.

La concentración en el circuito del Jarama ha sido un acto más de todo lo que la marca del rombo está celebrando en torno a este mítico vehículo. La fabricación comenzó en el año 1961 en la planta francesa de Flins, pero posteriormente se fue aumentando su capacidad de producción con otras plantas, entre ellas la de Valladolid, y también en Eslovenia.

Como cierre de la reunión los vehículos pudieron rodar por la pista del circuito.

Argentina y Chile

El coche también saltó el océano y se llegó a fabricar en Chile, Argentina y Colombia, lo que le hizo un coche global. Se mantuvo en producción hasta el año 1992. En total del Renault cuatro y de sus niveles diferentes variantes se hicieron más de 8 millones de unidades en todo el

mundo y se comercializó en más de 100 países. En la planta de Valladolid se produjeron unas 800.000 unidades.

Sin duda las claves de este modelo, según destaca José Cruz Sánchez Guerrero, presidente del Club Clásico Renault, fueron la polivalencia y la durabilidad, lo que permitió aunar unas buenas capacidades ruteras con una usabilidad máxima en el día a día. Además, en su momento fue un vehículo rompedor porque era un tracción delantera, cuando el resto de modelos de Renault de la época, el 4/4 o el Dauphine, eran propulsión trasera.

Circuito del Jarama

En la reunión celebrada hace unas semanas en el Jarama, el vehículo más antiguo fue un R4 matriculado en marzo de 1964 perfectamente conservado, y el que hizo el recorrido más largo con su coche para llegar hasta el lugar de la concentración fue José Luis García, que inició su viaje en Santa Coloma de Gramanet, por lo que tuvo que recorrer más de 600 km con el coche circulando por la carretera hasta llegar al circuito.

El R4, que tiene un pasado brillante y que todavía está en la memoria de muchos españoles, tiene ante sí un reto, su electrificación. En el plan de renovación de la marca Renault que ha puesto en marcha Luca de Meo con el programa Renaulution, está previsto el lanzamiento de nuevos modelos 100% eléctricos pero basados en modelos históricos de la marca francesa, y entre ellos se habla del R5 y del R4.

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