Motor

Al volante de los Lamborghini Urus y Huracán

  • Un espectacular todocamino muy deportivo con sus 650 CV o un rápido y divertido biplaza de 610 CV y propulsión trasera
Estos fueron nuestro coches de pruebas, las dos variantes del Huracan RWD y AWD y el Urus.

Lamborghini vive el mejor momento de su historia porque este 2021 va a cerrar con unas cifras de ventas de record, más de 8.200 unidades. Cuenta con tres gamas de modelos en su oferta de producto, el Aventador como tope de gama deportiva, el Huracán su biplaza intermedio y con el Urus, un todocamino de altas prestaciones, como su modelo más vendido. Es más, más del 55% de las ventas de Lamborghini este año corresponderán a este modelo, lanzado en 2018.

La historia de Lamborghini ha sido bastante complicada y en los años noventa estuvo muy cerca del cierre. Pero la llegada del Grupo Volkswagen le permitió superar esta delicada situación y desde entonces no ha hecho más que crecer. Pero sin duda su mejor momento ha llegado con el lanzamiento del Urus, un todocamino muy especial, equipado con un motor V8 biturbo de 625 caballos.

Lo más importante de este modelo no es, tanto sus posibilidades de uso fuera del asfalto, aunque lo permite y dispone de varios modos para circular en este tipo de condiciones, como sobre todo de su versatilidad de uso. Es un vehículo de cinco plazas y muy familiar, perfecto para el uso diario en un cliente que busca un vehículo de estas características.

Ahora hemos podido hacer una toma de contacto con dos de sus modelos, el Huracán y el Urus, ya que el Aventador, aunque se mantiene a la venta, tiene su producción totalmente vendida hasta 2023, cuando desaparecerá de .la oferta de la marca de Santa Agata.

El Huracán RWD es muy divertido de conducir, pero delicado en carreteras con humedades.

Biplaza deportivo

En esta jornada hemos tenido la oportunidad de conducir el Huracán de propulsión trasera, una variante muy deportiva, de dos ruedas motrices y muy divertida de conducir. El puesto de conducción es el característico de Lamborghini, con cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas. En función del modo de conducción seleccionado tenemos tres grafismos diferentes.

En cuanto al selector de modos de conducción, con tres opciones, se encuentra en el volante, en su parte más baja. Ahí tenemos un pulsador para subir o bajar entre las opciones Strada, Sport y Corsa. O lo que es lo mismo carretera, deportivo y carrera. Una diferencia importante entre los tres modos está en la sonoridad, con uno más suave, o más discreto, con el Strada y los otros dos mucho más escandalosos.

También hay cambios en la forma de funcionar el cambio de doble embrague de siete marchas con levas en el volante. En los dos primeros modos tenemos un modelo automático que hace más sencilla la conducción, mientras que en el modo manual las cosas se complican un poco más. El modo Corsa es el más radical y solo permite un manejo manual.

Para ofrecer un nivel de prestaciones impresionante, como es casi obligado en un Lamborghini, cuenta con un motor de diez cilindros que empuja con toda su fuerza desde las 2.300 vueltas. Lo mejor es que se estira hasta las 8.500 rpm, cuando llega al corte de inyección. Pero hay que reconocer que es difícil poder llegar a esta situación en una carretera normal abierta al tráfico. Cuando se consigue, el sonido de este propulsor es impresionante.

En el modo automático funciona bien el cambio, se sube más de vueltas antes de cambiar en el modo Sport activado, pero siempre tenemos las levas en el volante. Con ellas se puede precisar más sobre la marcha en la que queremos rodar. Son levas realmente buenas, profesionales, que no se mueven con el volante y están fijas en la columna de la dirección. Unas levas de aluminio y muy grandes, perfectas para evitar sorpresas cuando tratamos de rodar muy rápido.

Conducción delicada

Sin duda lo que más sorprende es el funcionamiento de su motor, que sube de vueltas de manera impresionante desde menos de 2.500 hasta llegar a las 8.500. Esto permite una aceleración de 3,3 segundos para hacer el 0 a 100 km/h o una velocidad máxima de 325 km/h. Y también un bastidor capaz de aguantar todo lo que hay en la carretera, y hasta los excesos de su conductor. Eso sí, nuestra unidad de pruebas era la variante RWD, de propulsión trasera con 610 caballos. Es un coche un poco delicado, porque hay que medir muy bien cuándo y cuánto pisamos el acelerador al salir de la curva.

Aunque los sistemas de ayuda funcionan muy bien, el primer coletazo nos puede dar algún susto, aunque pronto se soluciona si tenemos un poco de sangre fría. Eso sí, en condiciones de carretera fría y con humedades, mejor tener cuidado. Nosotros nos vimos un par de veces descolocados por este motivo. Pero esta variante de propulsión trasera es la versión ideal para divertirse conduciendo.

La otra opción del Huracan es el de 4 ruedas motrices, también más potente con sus 640 caballos y con una mejor capacidad de tracción. Esta opción funciona un poco más sobre raíles y es algo menos divertido circulando por carreteras viradas, pero también más eficaz. Y se ofrece una variante aún más radical, el STO, que pese a tener la misma potencia de 640 CV en realidad es una versión pensada, básicamente, para rodar al límite en circuitos. Para este Huracan STO hay más de un año de espera por su alta demanda y su precio supera los 330.000 euros.

El Lamborghini Urus es muy deportivo, pero también más versátil y más fácil de conducir si no se buscan los límites.

SUV de otra dimensión

La otra prueba que pudimos hacer fue con el Urus, el coche más vendido de Lamborghini en los últimos años y que acumula más de 4.300 unidades anuales. En este caso hablamos de un vehículo de tipo todocamino, mucho más grande y con habitabilidad real para cinco adultos y con un amplio maletero. En este caso tenemos bajo el capó un motor V8 biturbo, por primer vez en la historia de la marca italiana. Su potencia es de 650 caballos pero sobre todo 850 Nm de par motor.

Es un motor brillante porque permite hacer una conducción más tranquila y relajada para poder recorrer muchos kilómetros de manera confortable. Pero también permite darse un capricho y rodar muy rápido, casi como en un Huracán, pese a su mayor tamaño. En este caso tenemos tracción 4x4 permanente y también un sistema de dirección a las cuatro ruedas. Esta permite una mejor maniobrabilidad en zonas urbanas a poca velocidad , pero también mejora su dinamismo en carreteras de primer orden y autopistas.

En este caso, el selector de modos de conducción es muy diferente al del Huracan. Va situado en la consola central por delante del selector del cambio automático en el que la palanca tradicional deja su lugar a botones. Ahí tenemos un selector con seis posiciones diferentes. Y es que a los modos del Huracán, es decir Strada, Sport y Corsa, se añaden otros tres más, "Sabbia", "Terra" y "Neve", (arena, tierra y nieve) para adaptar el funcionamiento del vehículo y de los sistemas de control y del ESP a terrenos más deslizantes.

Fuera del asfalto

Es decir, que este vehículo todocamino tan espectacular no renuncia a poder circular fuera de la carretera. Aunque tengo que reconocer que ni siquiera he intentado salir del asfalto porque es una responsabilidad intentar rodar con un coche como este por un terreno así. Y mucho más con unas llantas de 21 pulgadas y un perfil muy bajo. En cualquier caso, el Urus funciona como un deportivo más de la marca italiana, con la misma capacidad de aceleración y de poder divertirse al volante que cualquier otro Lamborghini, sin que el peso o su tamaño le afecten para nada.

En el Urus las levas del cambio son más pequeñas y van situadas en el propio volante por lo que se mueven solidariamente con la dirección. Con ello, es un poco más difícil lograr la máxima precisión al hacer los cambios en situaciones más al límite que con el Huracan. Pero no hay que olvidar que mientras que un Huracan, o un Aventador, si se prestan a ese tipo de conducción más al límite, un Urus es más para el uso diario y no para rodar a tope con un coche como este.

Solo un último detalle sobre los precios de venta de estos dos modelos que hemos probado en una soleada jornada por la sierra madrileña. El Huracán RWD de acceso a la gama, con su motor de 610 CV, tiene un precio recomendado de 216.000 euros, mientras que la variante de tracción total y motor de 640 CV sube hasta 240.000 euros. Este mismo modelo se ofrece en versión Spider, con las dos opciones de motor y un precio unos 8.000 euros más alto que la versión coupé equivalente. En cuanto al Urus de 650 CV, parte de los 250.000 euros. Ya pueden hacer sus cuentas...

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