Bolsa, mercados y cotizaciones

"En el futuro, queremos que se realicen transacciones financieras en Finect"

Antonio Botas, consejero delegado de Finect

A poco que le interesen las finanzas, habrá oído hablar de Finect, la red social especializada en esta área, cuyo leitmotiv es ayudar a que la gente tome mejores decisiones de inversión. Por eso, en septiembre, lanzó un servicio gratuito, que conecta al usuario con los dos o tres asesores financieros que más le convienen. Un servicio que ya han utilizado cerca de 2.500 personas. Pero Finect aspira a más: "A lo mejor, en el futuro, podemos llegar a que se hagan transacciones en Finect", explica Antonio Botas, su consejero delegado.

¿Ese proyecto tiene fecha?

No. Es algo que tenemos en mente. De cara al futuro, si te das cuenta, todo se puede comprar y vender a través de Internet. Hasta cosas que antes eran impensables, como una camisa, que había que tocarla y probarla. Y, como con eso, pasa casi con todos los servicios y productos. Con los de inversión tiene que llegar y, cuando llegue, queremos jugar un papel relevante.

¿Cómo surge la idea de conectar asesores y usuarios?

Surge del análisis de mercado y de ver cómo estaba el entorno. Aparecía Mifid II, que aporta mayor transparencia y un mayor empoderamiento del usuario cuyos hábitos de consumo estaban cambiando radicalmente. El usuario quiere hacer las cosas cuando quiere y como quiere, ya no necesita desplazarse a una sucursal, prefiere hacerlo todo prácticamente online. También vimos que había un punto de desconfianza, esa época en la que alguien iba a una oficina y el banco le colocaba el producto de campaña ha acabado. Nos fijamos que había entre 6 y 6,5 millones de inversores españoles con patrimonios medios de 100.000 euros, con muy poco conocimiento financiero, totalmente desatendidos, que tenían que tomar una o dos decisiones financieras al año, y que no sabían dónde acudir. Tenían la imagen de que el asesoramiento no era para ellos, que había que tener mucho dinero para ir a un asesor. Fue cuando nosotros pensamos que tenemos una red social donde les damos la oportunidad de formarse e informarse, de interactuar con otros usuarios, de conocer un amplio espectro de productos y servicios. El siguiente paso era que si alguien quiere o necesita un asesor, podíamos recomendarle uno. Y hoy, tras algo más de seis meses, cerca de 2.500 personas lo han encontrado a través de Finect.

De esos más de 6 millones de españoles desatendidos, ¿a cuántos aspira a llegar Finect?

Tenemos el objetivo de llegar este año a 6.000 personas asesoradas.

¿Cómo es el proceso?

Cuando llega a Finect le hacemos cuatro o cinco preguntas muy básicas: de qué provincia es, su patrimonio, edad... Tras ello le enviamos un email explicándole el proceso. Y consiste en rellenar un formulario, algo más elaborado, para poder ofrecerle el asesor que mejor encaje con su perfil. A partir de ahí, damos ese cuestionario a un mínimo de dos y a un máximo de tres asesores, para que pueda comparar y establecer qué es lo que mejor le conviene. Inicialmente es vía email, pero después le preguntamos cómo prefiere ser contactado.

Esas 2.500 personas que han encontrado asesor, ¿lo han contratado?

Son personas que contactan con nosotros. Nosotros les ponemos en contacto con los asesores y, a partir de ahí, por un tema de ley de protección de datos, no podemos continuar. Diría que la mayoría acaba contratando por una sencilla razón: porque los asesores con los que trabajamos siguen con nosotros.

¿Con cuántos asesores trabajan?

Con muchísimos asesores individuales, porque al final trabajamos con empresas que tienen muchísimos asesores. Con más de 20. Es importante esto, hay que ofrecer variedad al usuario. Estaríamos encantados de trabajar con todas las personas jurídicas o físicas que presten asesoramiento en España.

¿Qué necesidades tiene el usuario que busca asesor?

Por lo que la gente está más preocupada es por su jubilación. Y luego por sacar un rendimiento a sus ahorros. Va en relación a la edad.

¿Cuáles son sus perfiles?

Son personas con patrimonios de entre 50.000 y 300.000 euros, con poco conocimiento de los términos financieros, y que tienen que tomar pocas decisiones al año. Una o dos. Se caracterizan por haber hecho caso toda su vida a la entidad financiera que tenían al lado. Pero, después de todo lo que ha pasado, y del mal asesoramiento que han recibido, la gente no quiere lo mismo. Luego hay excepciones en ese perfil: el año pasado tuvimos un caso de una persona con un patrimonio líquido de 5 millones de euros, que no es lo normal, pero nos quedamos alucinados de que alguien en un momento dado use este canal para obtener asesoramiento. El año pasado terminamos con 600 usuarios, y hubo nueve o diez con más de un millón de euros. La gente ha perdido el miedo a la tecnología.

Los españoles, ¿están dispuestos a pagar por el asesoramiento?

Se empieza a dar valor al asesor profesional. Antes estaban pagando sin saberlo, con las retrocesiones y, efectivamente, estamos en un país en el que a nadie le gusta pagar y menos una comisión. Pero, poco a poco, se van diferenciando los buenos asesores de los no tan buenos.

¿Cuántos usuarios tiene ya Finect?

Contamos con dos tipos de usuarios: los que vienen a Finect, que son unos 400.000 únicos mensuales y el usuario que interactúa con nosotros a través de los productos y servicios que tenemos acordados con distintos partners. Ahí tenemos más de cuatro millones.

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