Bolsa, mercados y cotizaciones

Cellnex, el rubicón entre el acto de fe y el exceso

Esta semana hemos celebrado la VI edición de las Jornadas de "Empresas que crean valor para el accionista" de elEconomista. En su presentación, destaqué la dificultad para encontrar compañías en las que poner la mano en el fuego tras las revalorizaciones que se han producido. Las subidas han hecho que cerremos el trimestre con un PER en el Ibex de casi 12 veces. Interesante para el que invierte a largo plazo, porque como dice David Ardura, director de gestión de Gesconsult, "si alguna ventaja tiene Europa es que puedes hacer una cartera de calidad a 12 veces beneficio, que equivale a una rentabilidad del 8 por ciento después de impuestos". Pero la ratio del PER se sitúa en el término medio de una ecuación rentabilidad riesgo si la desaceleración se convierte en recesión. No olvidemos que el PER del Ibex llegó en la crisis del euro a 10 veces, y a 8 veces en la crisis de Lehman, incluyendo el derrumbe de las previsiones de ganancias.

Entre los valores en los que poner la mano en el fuego hay uno que se nos escapa como alma que persigue el dinero. Cellnex, que formaba parte de elMonitor de Ecotrader, se nos cayó por ejecución de un stop de protección de beneficios el mismo día que se anunció la ampliación de capital. Craso error. Porque lo que ha hecho la compañía de torres de comunicación es construir un monumento a la confianza.

Presentó una ampliación de capital de 1.200 millones de euros, y el miércoles, que empezaron a cotizar los nuevos títulos en bolsa, había generado un valor bursátil desde el comienzo de la operación del doble del dinero solicitado.

Se me ocurrió decir al director de análisis de uno de los grandes bancos de inversión de este país que es admirable la creación de valor de Cellnex. Y fui correctamente reprendido porque crear valor, Cellnex todavía no ha creado nada. El beneficio por acción de la compañía sigue siendo el mismo, y lo que ha hecho el mercado es confiar a ciegas en que con el dinero que ha levantado sea capaz de generar más BPA. Una operación de libro porque todos somos conscientes de esas ampliaciones de capital que hacen otros, en las que el descuento ofrecido acaba siendo comido por la caída del precio en mercado.

Como explica el relación con inversores de Cellnex, Juan José Gaitán, "hemos hecho algo que seguramente no es muy académico, que es pedir el dinero antes de encontrar la oportunidad. Y el mercado nos ha dado una sorpresa al demostrar una alta confianza en el proyecto". Lo que hace el mercado con Cellnex es un acto de fe. La pregunta es si el rubicón de los 25 euros, sobrepasando las valoraciones de los analistas, es la frontera entre el exceso y el atractivo. Hay quien la ve en 30 euros, pero quien fue a la ampliación compró a 17,89 euros.

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