Bolsa, mercados y cotizaciones

Digas lo que digas, el cateto inversor sólo quiere ladrillo

Quienes me sufren a diario saben que pongo una frase de cabecera para encontrar sentido a lo que nos rodea: la felicidad es la aceptación positiva de tu propia realidad. Lo que sucede es que esa ejemplar resignación se me viene abajo cuando llegan los fines de semana, se supone que ya no hay que hablar de mercados, y se repite lo que he bautizado como el "dilema de mi amigo Luis", o la decisión ya tomada, digas lo que digas, de que el único objetivo de toda inversión es comprar ladrillo.

Mi amigo Luis forma parte de ese elevado grupo de españoles que ha superado la decisión de si compra en propiedad o alquila. Luis ya tiene una vivienda. Su único interés por la inversión parte de que, cansado de no ganar dinero en los depósitos, sus primeras incursiones en productos perfilados de bajo riesgo le están propiciando pérdidas. Su pregunta, con la decisión ya tomada, es comprar otra pequeña vivienda en Madrid para alquilarla y, según sus propias palabras, sacarle un 5 por ciento de rentabilidad neta. Luis, que nunca se ha preocupado por gestionar su ahorro, ha pasado a ser casi un actuario. Cuando le inquiero al nuevo calculador de rentas vitalicias si no le da miedo no diversificar, o comprar en la parte alta del ciclo, con la consiguiente pérdida de lucro cesante de quedarse clavado como una escarpia a una pared... su respuesta es que le vale el 5 por ciento. No le asusta que el inmueble baje de precio porque entiende que con el tiempo se recuperará, y mientras esto ocurre, la renta mensual le sirve.

Aquí es donde me quiero poner la soga y retirarme de esa pretenciosa e inútil cruzada que es que los españoles no seamos los inversores más catetos del mundo occidental, con cuatro de cada cinco euros invertidos en ladrillo. Puedo entender la herencia cultural que hemos recibido, el sentimiento de propiedad, pero lo que me vence es la incapacidad de convencer a nadie de que antes de comprarse un solo inmueble, porque el dinero para el común de los mortales es escaso, es mejor diversificar profesionalmente en el sector inmobiliario. Luis, le dije, si vas a invertir 400.000 euros en un piso coge ese dinero, divídelo en cuatro entradas de 100.000 euros durante el próximo año (por la volatilidad que pueda tener el mercado), y selecciona veinte activos inmobiliarios buenos en los que diversificar. Le hablé de fondos especializados como Dpam Invest B Real Estate Eurp Div -con formato tanto de distribución como capitalización-, Janus Henderson Hrzn Paneuropean eqs, Nn -L- European Real Estate, Parvest Real Estate Securities o Ms Invf European Property. Incluso le mencioné cotizadas consolidadas del mercado español en renta como Merlin o Colonial, y en el punto más arriesgado las promotoras de nuevo cuño que, si cumplen, pagarán dividendos más altos que su ansiado 5 por ciento. El trabajo se lo hice, y ahora me toca ahorcarme.

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