Bolsa, mercados y cotizaciones

¿Cómo aprovechar la recuperación europea en bolsa? Piense en los ETFs

Lejos parece ya la crisis de la Eurozona, cuando día sí, día también, se hablaba de su ruptura, mientras la economía nunca parecía recuperarse de la crisis financiera. Ahora, una vez que la luna de miel de Donald Trump con las bolsas americanas parece apagarse, Europa resurge como alternativa para invertir. La estabilidad financiera y el crecimiento económico vuelven, al igual que las oportunidades. Y los ETFs pueden ser una gran oportunidad para sacar el máximo partido a la renta variable europea.

La victoria de Emmanuel Macron en las elecciones francesas ha sido el último alivio para los mercados. El freno del populismo en Francia (también tras la derrota en Holanda) ha disipado muchas dudas sobre el futuro de la zona euro, lo que ha insuflado confianza en la región tras un 2016 marcado por el Brexit. Además, los datos económicos acompañan, como por ejemplo un PMI en máximos desde 2011, por lo que las perspectivas para 2017 van mejorando progresivamente.

El Banco Central Europeo (BCE), por su parte, también parece dispuesto a mantener su política acomodaticia, mientras también hay buenas señales desde el mercado laboral. En este contexto, como recuerdan desde la gestora de fondos Amundi, las valoraciones europeas son bajas.

"Un fenómeno que los inversores han detectado, como muestra la tendencia positiva de los flujos de dinero hacia renta variable europea en lo que va de año, cuando entre enero y noviembre del año pasado los reembolsos ascendieron a 11.500 millones de euros en ETFs expuestos a renta variable europea. La tendencia comenzó a cambiar a finales del año pasado, y al cierre de abril esa tendencia se había revertido con una entrada neta de 8.000 millones de euros en ETFs de renta variable europea", explica Laure Rovet Peyranne, Directora Comercial de ETF, Indexados y Smart Beta de Amundi Iberia.

Flujos de ETFs Europeos, flujos acumulados (miles de millones de euros), abril 2017

Fuente: Bloomberg, Amundi ETF, Indexing & Smart Beta, abril 2017

Esta tendencia muestra un renovado interés por parte de los inversores en los activos europeos, especialmente cuando el escenario de recuperación continúa desplegándose. Esta recuperación económica se está trasladando también a las empresas, que se benefician del repunte del consumo y mejoran sus fundamentales. De hecho, el beneficio por acción de las mayores empresas europeas, reflejadas en el índice MSCI Europe, tocó suelo en julio de 2016. Ahora, los analistas esperan un rebote del 14,3% para este año.

Beneficio por acción en Europa de nuevo al alza

Fuente: Bloomberg, abril 2017

En este sentido, otros indicadores de renta variable también sugieren que podría ser el momento de invertir en Europa, al menos si se compara con los activos estadounidenses. Por ejemplo, si se fija la mirada en el PER (Price Earning Ratio o número de veces que está contenido el beneficio por acción en el precio de mercado de la misma), se ve que el mercado europeo está infravalorado respecto al de EEUU. Así, mientras el PER en el Viejo Continente ha caído un 3,4% en los últimos tres años, el de las acciones al otro lado del Atlántico ha subido en ese mismo periodo un 22,2%.

Diferencial de valoración entre Europa y EEUU sigue ampliándose

Fuente: Bloomberg, abril 2017

En conclusión, tres claves: las entradas de capital son positivas; las señales macro son positivas y la recuperación sigue su marcha; las señales del mercado también son positivas, con unas valoraciones de las acciones europeas que las hacen atractivas. Aunque algunos riesgos sobrevuelan Europa, especialmente los políticos (elecciones en Alemania, la negociación del Brexit...) las acciones europeas podrían explotar todo su potencial.

Pensar en los ETFs

¿Cómo aprovechar esta tendencia? Los inversores pueden mirar hacia los ETFs, los fondos cotizados que replican índices o cestas de valores. Este producto de inversión gana cada vez más adeptos por su sencillez y unos costes comparativamente menores, con unas comisiones además cada vez más bajas. De hecho, los inversores institucionales también se están fijando en los ETFs para construir sus carteras, incluso como alternativas a las acciones, los futuros y los bonos.

Según los datos de Morningstar, este tipo de fondos de gestión pasiva cerraron el ejercicio 2016 con más de 624.000 millones de dólares en suscripciones netas en todo el mundo, una cifra que no solo supera en seis veces los 104.000 millones de entradas netas de dinero que consiguieron los fondos de gestión activa, sino que implica que el 86% de todo el dinero que entró en la industria de fondos eligió productos gestionados pasivamente.

Los ETFs, además, permiten también buscar rentabilidades más allá de la clásica réplica de índices. Así, el acceso a la renta variable europea se puede hacer buscando productos cuya selección de valores refleje unas características propias (altos dividendos, baja volatilidad, empresas de tamaño medio...), buscando capturar una mayor rentabilidad de la que potencialmente pueda ofrecer un producto que replique solo un índice tradicional en un momento dado.

Como recuerda Amundi, ahora mismo los mercados europeos están relativamente 'baratos', lo que otorga oportunidades a aquellos inversores que busquen valor en las acciones. La gestora pone como ejemplo los sectores energético y financiero, de los que ha salido mucho dinero en los últimos tiempos y que ahora podrían estar infravalorados. Buscar un producto que replique el comportamiento de empresas de este sector sería una forma alternativa de apostar por la renta variable europea.

Laure Rovet Peyranne concluye: "En resumen, la decisión de volver a las acciones europeas tiene una base sólida: un entorno macroeconómico favorable, valoraciones atractivas, carteras infraponderadas y la disponibilidad de una amplia gama de productos efectivos y de bajo coste, que permiten capturar el potencial de la región".

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