Bolsa, mercados y cotizaciones

Llega el 'Wal Mart' de los fondos

Se prevé que en verano empiece a funcionar el nuevo supermercado de BME que permita a los inversores comprar fondos como acciones y ¡desde cualquier banco!

Corría el año 2010 cuando se empezaron a publicar los primeros titulares sobre la idea de Bolsas y Mercados Españoles (BME) de lanzar una plataforma de fondos que permitiera su contratación igual que ahora sucede con las acciones. Esta idea nunca se materializó y mucho ha llovido en la industria de fondos desde entonces hasta ahora, cuando la ausencia de depósitos atractivos ha llevado a los bancos a centrarse en el negocio de fondos para dar soluciones atractivas a sus inversores, amén de para mejorar los cada vez menores márgenes de la banca. Su interés por los fondos explica las fuertes entradas de dinero de las que disfruta la industria en los últimos años, ya que solo en los últimos doce meses en los fondos han entrado más de 15.000 millones.

Este dulce contexto para la industria es el que ha aprovechado BME para retomar esa vieja idea de lanzar su plataforma de fondos. Tanto que según explicó Jorge Yzaguirre, el director de renta variable de BME, se calcula que estará lista para este año.

Pero, ¿por qué puede suponer una auténtica revolución en la industria de fondos española? Desde BME, de momento, no han querido especificar cómo articularán este gran supermercado pero los expertos consultados por Inversión a Fondo sí se han atrevido a dar algunas pistas de cómo será el nuevo negocio de BME. Todos ellos coinciden cuando se les pregunta a quién beneficiará. "Si está bien hecho puede ser una gran revolución para los particulares porque supone crear una bolsa de valores con todos los fondos. Es una gran idea, pero tiene que estar bien gestionada", apunta Víctor Alvargonzález, director de inversiones de Tressis. Es decir, lo que va a permitir este supermercado es que cualquier cliente pueda comprar fondos de cualquier gestora desde su propio banco, algo que hasta ahora solo pueden hacer los clientes de banca privada, y solo con los fondos de gestoras con las que tengan acuerdo la entidad.

El mecanismo será sencillo, ya que bastará con abrir una cuenta de valores en un banco para comprar participaciones de aquellos fondos que estén adscritos a la plataforma. Una decisión que deberán tomar las gestoras que quieran usar esta nueva herramienta para colocar sus productos. El coste para el inversor está por determinar pero, según explica Javier Amo, del IEB, "lo previsible es que BME cobre una comisión por compra venta, además de la comisión del bróker y otra a las gestoras que quieran ofrecer sus fondos". Se eliminan así las retrocesiones -comisiones que las gestoras pagan a los bancos y plataformas para que vendan sus productos y que repercuten en el inversor final-, lo que está en línea con Mifid II, cuya puesta en marcha se prevé en 2018.

El inversor particular no es el único beneficiado. Las pequeñas gestoras boutique y las firmas extranjeras también tienen mucho que ganar con el supermercado de BME ya que podrán distribuir sus fondos de una forma más directa entre los inversores particulares e institucionales. De hecho, Alejandro Martín, de Metagestión, ya afirmó recientemente que "el problema hasta ahora es que a un cliente de un banco no se le ofrecían productos independientes, pero iniciativas como la de BME puede ser un cambio importante ya que el banco dará al cliente la posibilidad de que acceda a la plataforma para que puedan comprar fondos igual que hacen con las acciones". Además, es posible que como explica Fernando Luque, editor de Morningstar, "este nuevo sistema permita que las gestoras no tengan que registrar sus fondos fuera de España para poder comercializarlos fuera". Es decir, podría acabar con el registro de fondos en Luxemburgo, con el ahorro de costes que eso supone.

¿Quién pierde con la idea?

En el lado contrario, las grandes gestoras ligadas a bancos y en las plataformas de fondos actuales como Allfunds, Inversis o Self Bank serían las grandes perjudicadas ya que atenta contra su negocio de distribución, pero en realidad no tiene por qué ser así. "En teoría, los bancos saldrían perjudicados porque se rompe su monopolio de distribución pero en realidad ellos también podrán sumarse a la plataforma para que sus fondos puedas ser adquiridos desde los bancos de la competencia", apunta Javier Amo. En cuanto a las plataformas actuales hay que tener en cuenta que su negocio no solo se basa en la distribución de producto sino también de asesoramiento y carteras gestionadas, algo que se desconoce aún si BME también ofrecerá en su nuevo negocio. "Está por ver cómo será su modelo operativo y qué clases de acciones de fondos van a vender ya que competirán en costes con las actuales plataformas". "Si solo va a ser un negocio transaccional, las plataformas actuales tendrán que seguir ofreciendo valor añadido, y el particular podrá acudir a un asesor financiero y luego realizar la operación a través de BME", afirma Alvargonzález. Sobre todo teniendo en cuenta que en España se comercializan 25.000 clases de fondos y no todo el mundo tiene las claves que hacen falta para discernir las agujas en el pajar de los fondos.

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