Bolsa, mercados y cotizaciones

"El euro no es una buena idea y el BCE está a punto de cometer el mayor error de su historia"

  • Imprimir dinero para comprar bonos sólo pondrá las cosas peor
  • Cree que la eurozona estaría creciendo más rápido sin las decisiones de Draghi

Para Steen Jakobsen, economista jefe de Saxo Bank, el programa de compra de bonos que podría aprobar la próxima semana el BCE es su mayor error, "justo ahora que las previsiones económicas empezaban a recuperarse". También considera que la renta variable española será la mejor en el primer trimestre.

Jakobsen nunca tiene pelos en la lengua, y menos ante un momento histórico que está a punto de vivir la Eurozona. Siempre expone su particular visión de la economía, sin tapujos. Esta mañana, de visita en Madrid, alertó del que va a ser el mayor error del Banco Central Europeo (BCE): "Imprimir dinero para comprar bonos soberanos". El organismo podría anunciarlo en la reunión del 22 de enero, una situación que alerta al economista jefe de Saxo Bank. "El QE (flexibilización cuantitativa) solo va a poner las cosas peor", advierte.

En su opinión, el BCE lleva estos años de crisis tratando de conseguir unos tipos de financiación bajos para las empresas cotizadas y públicas, algo que ha conseguido, pero se ha olvidado del resto de empresas. El 20% de las compañías se ha llevado la gran parte del crédito, mientras las pymes siguen sin financiación. Esto es, la financiación va a ese 20% que "nunca jamás creará empleo". Jakobsen cree que los beneficios de que el interés del bono español caiga unas décimas más no hará mejorar a la economía, "¿será España un país mejor para vivir?", pregunta.

Europa no es EEUU

Casos de éxito como los tres QE de la Reserva Federal (Fed) no son extrapolables a la Eurozona, según estima el economista de Saxo Bank. El motivo reside en que, mientras EEUU era deudor neto y la caída de los tipos de interés afectaba a los acreedores internacionales y elevaba la renta de los nacionales, en Europa ocurre todo lo contrario. Los ciudadanos de los países del euro son ahorradores netos, lo que significa que la caída de los tipos de interés deteriora a su renta y no reactiva la economía.

Además, Jakobsen cree que los estímulos monetarios adolecen de un fallo técnico: "La facilidad de depósito en negativo y la compra de bonos soberanos son contraproducentes entre sí", alerta. Esto significa que los bancos no estarán dispuestos a deshacerse de su cartera de bonos para depositar este exceso de liquidez al BCE o al interbancario donde los tipos están en negativo. Sin embargo, la intención de la institución es precisamente liberar capital de los bancos para que puedan destinarlo a fomentar el crédito ahora que la demanda solvente se está consolidando.

En el caso de las políticas monetarias en EEUU, Jakobsen cree que la Fed tendrá muy difícil subir los tipos de interés en 2015. En su opinión, mientras los salarios no empiecen a incrementarse de forma sostenida, ni la Fed ni ningún otro gran banco central podrá restringir su política monetaria.

Consecuencias de la mala construcción del euro

Para Jakobsen, buena parte de los problemas actuales se derivan de la mala construcción del euro. "No creo que el euro sea una buena idea, está mal construido; será necesario refundarlo o eliminarlo", explica. Sin una unión fiscal y sin consolidación de vías comunes de financiación para todos los estados miembro, tal y como aparecía en el informe Delors, el euro no tiene unos cimientos suficientes para sostener la construcción de la Eurozona.

Entonces, ¿el BCE lo ha hecho todo mal? No... pero casi. Jakobsen sigue mostrando su opinión sin tapujos. El gran error de la entidad europea es que no ha permitido que el ciclo de la economía siguiese su curso, ha intentado interrumpirlo y las consecuencias han sido mucho peores. "No han permitido que el mercado purgase sus propios errores y ahora la situación es peor; sin estas decisiones del BCE, la economía estaría creciendo a mayor ritmo y la velocidad del dinero habría aumentado", explica. Situación lógica, ya que la velocidad del dinero es un indicador que se mide por la división del PIB a precios corrientes y la base monetaria (M3), por lo que, si aumenta el numerador y se reduce el denominador, el resultado final aumentará.

Si se hubiese dejado continuar el ciclo económico, muchos bancos habrían quebrado y habrían sido adquiridos por otros de mayor tamaño, reduciendo deudas y generando una situación proclive para sentar las bases de la recuperación, indica. "Por el contrario, lo que se ha hecho ha sido pasar las deudas de un sitio a otro, de las entidades financieras al banco malo", advierte.

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