Bolsa, mercados y cotizaciones

La partida está en el Fiscal Cliff y no en las elecciones

La victoria demócrata o republicana en las elecciones de EEUU no es prioritaria para el mercado. El partido se jugará después de los comicios con la llegada del Fiscal Cliff, que es el verdadero protagonista. Hasta entonces, dejemos que ocurra lo que tenga que ocurrir y centremos nuestros esfuerzos en tomar las decisiones adecuadas a cada momento.

Dicen los analistas políticos que una victoria del candidato republicano a la presidencia de los EEUU, Mitt Romney, sería buena para la bolsa. Frente a su contrincante, el candidato demócrata y actual presidente, Barack Obama, Romney procede de una corriente política más favorable al libre mercado y defiende una política fiscal a priori ventajosa para las empresas. Hagan memoria: no estamos muy lejos del debate Reagan contra Carter del año 1980 y muchos analistas opinan que Wall Street necesita ahora más choque de oferta (la filosofía de Romney) que apoyo de la demanda (la preferencia de Obama).

Pero hay más: con un Cámara de representantes controlada por los republicanos, se dice que un presidente del mismo bando político tendría más posibilidades de llegar a un acuerdo para evitar el famoso abismo fiscal que puede matar la economía el año que viene. Por el contrario, una victoria demócrata podría demorar el consenso político y, por lo tanto, prolongaría las incertidumbres fiscales que, a su vez, frenan la toma de decisiones de las empresas.

Ambos argumentos tienen sentido. Pero, ¿hasta qué punto nos sirven para adelantar decisiones de inversión? Ahí es donde empiezan las dudas. Sería ingenuo exagerar el apoyo que tendría un Mitt Romney en el Congreso americano. Cabe recordar que en el sistema político del país, las dos cámaras ?Senado y Cámara de Representantes- tienen poderes equiparables. Si los republicanos tienen toda la probabilidad de mantener el control de la Cámara baja, es muy probable que el Senado se quede en las manos de los demócratas. Y si Obama gana los comicios, tampoco es probable que los demócratas ganen el control de la Cámara baja. Dicho de otra forma, no se espera que las elecciones de mañana modifiquen el equilibrio de fuerzas en el Congreso. Por el contrario, si gana Romney, no sabemos hasta qué punto los demócratas estarían dispuestos a dar su brazo a torcer rápidamente y a firmar un acuerdo favorable a los intereses de los republicanos.

El argumento económico tampoco parece totalmente convincente a favor de Romney. Primero porque la estrategia económica de los republicanos queda muy abierta, a la espera de que se arregle el abismo fiscal; y segundo porque sus propuestas fiscales podrían matar la recuperación de la confianza de las familias y el consumo interior, que es lo que está funcionando ahora. Los más escépticos ven la recuperación muy vulnerable mientras las empresas no se decidan a gastar más, debate que saltará al la palestra si el candidato republicano gana las elecciones.

Por último, el nuevo inquilino de la Casa Blanca tendrá el poder de modificar las expectativas de política monetaria de la Reserva Federal (Fed). Es cierto que no hay que esperar decisiones a corto plazo dado el calendario de los nombramientos, pero el mercado tendría más motivos para rebajar sus expectativas de Quantitative Easing (QE) y subir sus previsiones de tipos de interés. Y con consecuencias muy abiertas para la bolsa.

Pasado mañana a estas horas, conoceremos el nombre del nuevo presidente de Estados Unidos. Muchos esperan movimientos violentos de la bolsa según quién gane los comicios. Pero desde elMonitor, no estamos convencidos de que merezca la pena prestar mucha atención al ruido del mercado. El partido interesante para un inversor a medio plazo se jugará en las semanas siguientes las elecciones. Dejemos que trabajen los analistas entonces y centremos nuestra atención en tomar las decisiones oportunas en cada momento.

Repaso de los valores en cartera

Apple: prosigue el ajuste del último tramo alcista, aunque debe encontrar un suelo en la zona de 550-575 dólares para cambiar su tendencia actual.

Bayer: la farmacéutica entra en una semana clave en la que tiene que luchar para mantener su pulso alcista y conservar su recomendación de compra.

BNP Paribas: la entidad financiera francesa aguanta las dudas del mercado con una rentabilidad próxima al 15% desde su apertura.

Celgene: a pesar de sus buenos resultados, sigue sin levantar cabeza desde entonces. Esta semana será crucial para frenar las caídas.

Coca-Cola: su cotización parece despertar en la última semana. Busca apoyo en la zona de los 37 dólares, sigue siendo un mantener mientras no pierda el soporte de los 36 dólares.

Dia: no consigue romper sus máximos recientes, cotiza en lateral.

Diageo: lucha por mantener sus recientes máximos. Por el momento es un mantener.

Enagás: sigue en fase de consolidación. Sigue siendo un mantener.

Ferrovial: la compañía con mejor recomendación del Ibex entra en subida libre después de superar los máximos de 2008. Una clara opción de compra.

General Electric: recupera terreno después del batacazo sufrido tras la presentación de sus resultados trimestrales. Pasa a ser una clara opción de compra.

LVMH: aprovecha los buenos datos del mercado chino para recuperar terreno.

OHL: se acerca a niveles muy complicados tras recuperar su pulso alcista. Pasa de ser una ?compra? a un ?mantener? a la espera que supere esta zona satisfactoriamente.

Pfizer: sus resultados trimestrales han decepcionado, por lo que entra en fase de ajuste.

Rio Tinto: aprovecha la recuperación de los metales industriales. A pesar de conservar una de las recomendaciones de compra más sólidas para el consenso de mercado que recoge FactSet, podría ser demasiado pronto para pasar al valor a ser una compra y se queda en un mantener hasta que consiga consolidar un tono alcista.

United Technologies: aguanta las dudas del mercado aunque adolece de momento alcista. Sigue siendo una opción de compra.

Volkswagen: se salva de la tormenta, gracias a las buenas cifras y previsiones del mercado chino, lo que le lleva a romper los máximos de septiembre. Es un mantener.

En radar

Sanofi: sin un mayor impulso alcista no entrará en la cartera.

Qualcomm: su cotización sigue vulnerable después e los problemas de abastecimiento de sus clientes.

Express Scripts: no levanta cabeza después de marcar máximos históricos en octubre y crecen las señales de deterioro.

Roche: recupera terreno tras su corrección pero sigue altamente vulnerable.

Gilead: su cotización se mantiene estable, pero no consigue atraer intereses alcistas.

Comcast: pierde fuelle pero su tendencia alcista sigue impecable.

National Oilwell Varco: prosigue la corrección del valor. Sigue inactiva.

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