Bolsa, mercados y cotizaciones

Así ha apresado la crisis de crédito a los 'hedge funds'

La situación se resolverá con la mitad de estos fondos liquidados este mismo año pero con pérdidas de miles de millones de dólares Foto: Archivo

En las últimas semanas habrán oído mil veces hablar de que varios hedge funds o fondos de inversión libres se han quedado atrapados en activos relacionados con las hipotecas subprime o de baja calidad. En consecuencia, han sufrido enormes pérdidas o incluso han anunciado que sus activos valen cero. Pero seguro que les cuesta mucho más entender cómo se ha llegado a esta situación.

¿De qué hablamos?

Lo primero que hay que comprender es que las famosas hipotecas subprime y, en general, todos los créditos en EEUU son titulizados y convertidos en activos por la banca de inversión. Se trata de bonos que, en lugar de representar deuda de un país o de una empresa, representan la deuda de particulares.

Es decir, el inversor que compra esos bonos presta dinero al banco que a su vez se lo presta al hipotecado que compra la casa. Lo cual, en realidad, es una transferencia del riesgo por parte del banco al inversor final.

También hay que añadir el factor del fuerte crecimiento de los hedge funds en los últimos años, en especial de los que siguen estrategias de arbitraje o del tipo market neutral, que buscan una ganancia descorrelacionada de la evolución de la bolsa o la deuda.

Todo el mundo lo hacía

Pues bien, este tipo de hedge funds encontró la panacea en los activos referenciados a hipotecas. La cosa funcionaba así: American Home Mortgages, por ejemplo, concede hipotecas por 1.000 millones que Citigroup, por ejemplo, paquetiza en bonos que dan una rentabilidad digamos del 7 por ciento. Desde la perspectiva de un hedge fund con un patrimonio de 1.000 millones, la jugada consistía en pedir prestados otros 10.000 millones, por ejemplo, al propio Citigroup para comprar este tipo de activos.

Si el préstamo tiene un tipo del 5 por ciento y los bonos dan el 7 por ciento, la ganancia es el 2 por ciento. Pequeña, es cierto, pero no olvidemos que el fondo se había apalancado 10 veces. Lo cual multiplicaba por 10 esa ganancia. Y sin riesgo: los bonos tenían una elevada calificación de S&P o Moody's. Y no se trataba de algo disparatado: era lo que hacía todo el mundo.

Los buenos resultados de esta estrategia, independientemente de cómo fuera la bolsa, atrajeron a los fondos de fondos en manada, que dieron a estos hedge funds cantidades ingentes de dinero. Éstos, a su vez, lo invirtieron de nuevo en activos hipotecarios, y siguieron tomando prestado para mantener el ratio de apalancamiento que permitía sus ganancias. La bola de nieve cada vez se hizo más grande.

Pues sí que había riesgo

Pero la estrategia sí tenía riesgo. El precio de las casas dejó de subir en EEUU en 2006, y los gestores siguieron comprando esos bonos pero empezaron a preocuparse por las noticias de impagos. Pero no parecía nada grave, sino problemas localizados. Entonces, en junio, Bear Stearns se entera de que estos bonos están perdiendo valor y que tiene que poner más garantías en los préstamos que ha pedido para comprarlos.

Así que vende algunos de estos bonos y se encuentra con que nadie los quiere. Así que, cuando consigue venderlos a un valor de casi cero, se ha quedado sin garantías. Tiene que cerrar los fondos. En julio, los fondos de fondos se empiezan a encontrar con productos que han perdido el 10 por ciento en un mes. Ante el temor a tener un Bear Stearns en cartera, intentan sacar todo el dinero de ese fondo.

Pero la cosa es mucho peor, porque los bonos en su cartera están valorados a su último precio de venta, que es totalmente irreal porque no cotizan. Los reembolsos hacen que tengan que cruzarse operaciones, y entonces se comprueba que el valor real es muy inferior. Eso explica que fondos que perdían el 10 por ciento en junio pierdan ahora más del 50 por ciento.

Pérdidas de miles de millones de dólares

Al tratarse de una estrategia masiva, estos días estamos asistiendo a reembolsos generalizados. Todo el mundo que se dedicaba a esta estrategia está siendo liquidado. Jim Cramer, el popular comentarista de TheStreet.com y de la cadena CNBC, prevé que la mitad de estos fondos se liquidará este año, con pérdidas de miles de millones de dólares. Y la culpa, a su juicio, es que nadie tuvo en cuenta el riesgo de impago, ni los fondos, ni las agencias, ni los bancos, ni los constructores de casas.

"Lo que la gente llama una nueva valoración del riesgo no es más que la industria entera vivía en un mundo maravilloso de dinero fácil, falta de sensación de riesgo y complacencia, que ahora se ha acabado", explica. Su previsión es que entre las víctimas habrá bancos, entidades hipotecarias y constructoras. "La buena noticia es que será rápido.

El dinero saldrá, las pérdidas serán grandes, pero todos estos fondos habrían cerrado a fin de año. Entonces empezaremos de nuevo. La bolsa volverá a subir antes de que termine la crisis y la Reserva Federal acudirá al rescate, lo que alimentará más aún el rally de Wall Street", afirma.

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