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Lecturas de un profesional CFA: 'La red antisocial', germen de la película 'Golpe a Wall Street'

  • La historia de cómo GameStop pasó de valer 10 dólares a 500
Foto: Istock

Las películas que ahondan en los entresijos de Wall Street, aunque no son numerosas, suelen ser bien recibidas por la audiencia y tener un cierto éxito en taquilla. Sin ir más lejos, la última década ha dado buenas producciones, tales como Margin Call, Inside Job o La Gran Apuesta. Los seguidores de este género están de enhorabuena, ya que estos días llega a la gran pantalla española la película Golpe a Wall Street, que se basa en el libro La Red Antisocial de Ben Mezrich, autor de otros libros como Multimillonarios por Accidente (libro en el que se basó la película La Red Social, que cuenta la historia de Facebook) y Los Multimillonarios del Bitcoin. En su última obra, Mezrich propone un relato divertido y sin pretensiones que nos muestra cómo varios personajes vivieron aquellas estresantes semanas de enero del 2021, días cuando la acción de GameStop pasó de valer de unos 10 dólares a 500 en su punto más álgido.

Aunque la historia cuenta con muchos personajes, la trama principal gira en torno a dos figuras: Gabe Plotkin, conocido por ser el gestor del hedge fund Melvin Capital, y Keith Gill, un profesional de la industria aseguradora convertido en YouTuber por las noches. Los personajes, además de personificar el bando de los vencedores (Gill) y vencidos (Plotkin) en toda esta historia, también personifican la lucha entre Wall Street y Main Street, así como la brecha generacional existente entre los dos personajes: la Generación X de Plotkin, con puestos de trabajo bien remunerados, y la Millenial de Gill, que tuvo que entrar al mercado de trabajo en medio de una de las crisis financieras más grandes en la historia de Estados Unidos. 

Plotkin gestionaba uno de los hedge funds más prestigiosos en Wall Street. Contratado por el célebre Steve Cohen hace años, Plotkin había logrado situar Melvin (al que Plotkin había puesto ese nombre en honor a su abuelo, propietario de una tienda de comestibles) como uno de los vehículos más rentables de Wall Street en la última década. Desde su creación en 2014, Melvin había logrado una rentabilidad anual del 30% hasta 2020; solamente en 2020, el fondo había tenido una rentabilidad del 52%.

Gill, por su parte, trabajaba en una aseguradora regional llamada Mass Mutual, un puesto de trabajo sin pretensiones que había obtenido a principios del 2019 tras haber pasado, desde su graduación en el 2009, la mayor parte del tiempo o bien desempleado o con trabajos temporales. Un día encontró por Internet un foro dentro de la plataforma Reddit llamada WallStreetBets, en donde gente anónima hablaba sobre finanzas e inversiones. Gill pronto empezaría a compartir sus análisis de GameStop en el foro con el pseudónimo Roaring Kitty (gatito rugiente). WallStreetBets lo había fundado un consultor de tecnología llamado Jaime Rogozinski, que había querido crear un foro para personas que no encajasen en el patrón conservador de los operadores de Wall Street. La mayoría de los participantes de WallStreetBets compartían la idea de que Wall Street era básicamente un casino gigantesco legalizado, detrás del cual, más que haber inversores, lo que había era gente apostando, no muy diferente a la actividad que uno realiza cuando apuesta a los caballos o juega a las cartas o a la ruleta.

Como explica Mezrich, "[si] Facebook era el modelo de red social, WallStreetBets tenía un fuerte componente antisocial. Los moderadores no parecían estar ahí para silenciar a nadie, sólo para mantener cierto civismo."

Pero WallStreetBets no fue la única pieza necesaria del rompecabezas para desatar una fiebre especulativa entre el público minorista, ya que al fin y al cabo era simplemente un foro en donde la gente podía airear sus frustraciones y pasar un rato. La otra pieza crucial fue la creación de la plataforma de compra y venta de acciones Robinhood Markets, fundada en 2013 por dos jóvenes llamados Vlad Tenev y Baiju Bhatt, con el fin de "democratizar las finanzas" (de ahí el nombre de la aplicación). Desde su creación, la plataforma tenía muchas características únicas que ayudaron a su aceptación entre el público minorista, tales como la posibilidad de operar sin comisiones (aunque el "coste real" estuviese oculto ya que Robinhood vendía su flujo de órdenes a otras empresas), la ausencia de saldos mínimos en la cuenta y, sobre todo, un diseño y experiencia de usuario pensado exclusivamente para los teléfonos móviles, el medio preferido por los Millenials.

A diferencia de las reseñas que realizo normalmente en esta columna, mi intención no es destripar el libro (ni, por consiguiente, la película) a los lectores, con lo que me ahorraré los detalles de la trama, de explicar quiénes son el resto de los personajes que aparecen en el libro y de cómo acaba la obra. Sin embargo, sí creo que pueda ser interesante entrar a analizar la pregunta que muchos se llevarán haciendo desde que ocurrieron los hechos, que es, ¿por qué fue GameStop la que desencadenó todos estos acontecimientos y no cualquier otra empresa?

A este respecto, el libro no proporciona (ni intenta) dar una respuesta al respecto, más allá de que GameStop era una empresa muy querida por el público Millenial por sus recuerdos de la infancia. Si hubiera que avanzar alguna explicación, la primera es que probablemente la fiebre por GameStop (y en menor medida por otras "acciones meme" como AMC y Bed Bath & Beyond) fue un evento puramente aleatorio, uno de los clásicos cisnes negros talebianos. Sin embargo, se juntaron al menos dos fenómenos que sin duda ayudaron a la euforia especuladora de enero del 2021.

En primer lugar, las posiciones cortas en GameStop llegaron a representar el 140% del valor de mercado de la compañía, una situación que obviamente era caldo de cultivo para que se produjese un short squeeze de las posiciones cortas tan pronto como hubiese una noticia buena, por pequeña que fuese. Entre los inversores en corto más reputados era muy evidente que GameStop era un modelo de negocio en declive: sólo en la primera mitad de 2019 las ventas habían caído más del 13%, la compañía había tenido cinco directores ejecutivos en tan solo un año y no había ninguna visión estratégica de futuro. Plotkin, por ejemplo, había vendido en corto la acción desde la fundación de Melvin en 2014 a 40 dólares por acción, beneficiándose de la bajada hasta los 5 dólares a los que llegó a cotizar en el 2019.

En segundo lugar, la pandemia provocó que durante el invierno del 2021 los estadounidenses estuviesen en sus casas con el dinero de los cheques recibidos aun por gastar y con pocas opciones de cómo emplearlos. Los volúmenes minoristas al unísono resultantes fueron lo suficientemente grandes como para poder impulsar los precios de las acciones, en particular, de empresas pequeñas en los que había un elevado volumen de posiciones cortas en su contra, como fue el caso de GameStop.

Aunque el libro acaba preguntándose si estaremos ante un cambio de paradigma y de la balanza de poder para los inversores minoristas, mi opinión es que la nueva realidad es mucho más mundana de lo que uno pudiese pensar. De hecho, desde mediados del 2021, los precios de todas estas "acciones meme" han corregido sustancialmente (aunque algunas siguen estando por encima de sus niveles prepandemia), Robinhood es una plataforma de trading sin más que también ha perdido una importante parte de su valoración en bolsa y la normalización de la política monetaria de la Reserva Federal hace que ya no todo valga. Con independencia de todo esto, vayan a las salas con el único objetivo de disfrutar de la película y pasar un buen rato con Roaring Kitty, Gabe Plotkin y el resto de los personajes de esta historia que, aunque parezca de ficción, ha sido muy real. 

'Ficha técnica'

Título: La Red Antisocial: La Verdadera Historia del Grupo de Pequeños Inversores, Trolls y Antisistema que Puso de Rodillas a Wall Street.

Autor:  Ben Mezrich.

Editorial: Deusto, 2022, pp.272, tapa blanda.

Javier López Bernardo, PhD., es CFA, miembro de CFA Society Spain.

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