Bolsa, mercados y cotizaciones

Chile, Perú y Colombia unen sus bolsas para sacar la cabeza sobre la mexicana

  • Esperan que los mecanismos estén listos este próximo mes de mayo

En la intersección de las calles Nueva York, La Bolsa y Moneda de Santiago de Chile se ubica la Bolsa de Comercio de Santiago. El edificio, obra del arquitecto Emilio Jéquier y declarado Monumento Nacional de Chile en 1981 es el corazón de las operaciones bursátiles del país y futura sede del nuevo mercado que prevé unificar las bolsas de valores de Chile (BCS), Colombia (BVC) y Perú (BVL).

La integración de estos tres países permitirá a estos mercados ganar tamaño (la capitalización conjunta rondará los 600.000-700.000 millones de dólares) y liquidez suficiente para construir una alternativa para los inversores frente a México para competir con Brasil.

"La integración con las Bolsas de Lima y Colombia tiene el objetivo de fomentar el desarrollo de los mercados financieros de nuestros países, aumentar la liquidez y facilitar el acceso de los inversionistas a un mercado más amplio y diverso, para atraer a más inversores internacionales y crear un polo de inversión relevante en la región", explica José Antonio Martínez, CEO de la Bolsa de Santiago.

El accionariado de la nueva entidad, del que aún no se conoce el nombre, estará repartido en un 40% para el mercado chileno (el más líquido y de mayor tamaño y en el que se concentran las cotizadas de servicios financieros y retail) 40% para la de Colombia (el más fuerte en deuda y con una fuerte presencia de compañías energéticas) y el 20% restante para Perú, con importantes empresas mineras cotizadas.

"El rol de las bolsas no se reduce tan solo a la negociación de valores. Somos entidades articuladoras de los mercados, facilitando oportunidades de financiamiento e inversión para el desarrollo de las economías de nuestros países y con esto del bienestar de sus residentes", destaca Martínez.

Intento fallido previo

Este no es el primer intento de integrar las bolsas de la región. En 2010 Chile, Colombia y Perú crearon el Mercado Integrado Latinoamericano (MILA), al que se unió posteriormente México y que fracasó por la percepción de riesgo político tras la llegada de Ollanta Humala a la presidencia de Perú en 2011 y el bajo número de transacciones que se realizaron desde que entró en operaciones.

"La experiencia de ese proyecto fue positiva porque logramos el conocimiento, nos familiarizamos con el desarrollo de los mercados internacionales, el regulador y los propios inversores, pero no conseguimos una plena integración porque sólo con la interconexión no era suficiente. Seguíamos teniendo cuatro plataformas, cuatro relaciones individuales de custodia, etc.", se lamentaba Francis Stenning, CEO del Grupo Bolsa de Valores de Lima, a su paso reciente por Madrid.

"A lo largo de estos diez años nos hemos dado cuenta de que la solución que planteamos entonces no era suficiente y que la única forma en que esto debería funcionar es si realmente procedemos a una integración total, a casi una fusión de las tres bolsas", explicaba Stenning en un encuentro con elEconomista.es.

Más de una década después y con la lección aprendida tras el fracaso anterior, los escollos que debe superar el proyecto son los relativos a las condiciones de fiscalidad de cada país, a lo que hay que sumar que las transacciones se realizarán en divisas y husos horarios distintos. "Después de tantos años de intentos de integración económico-bursátil entre los países de la región andina, soy un poco escéptico con este tipo de proyectos", argumenta Alejandro Varela, gestor del fondo Renta 4 Latinoamérica. "Sobre el papel", añade, "sería muy deseable una unificación de la negociación en un sistema único, pero fundamentalmente la existencia de divisas distintas en cada país hacen de este un proceso complejo".

Sobre este asunto, el CEO de la Bolsa de Perú explicó a este medio que lo deseable sería que cada valor se pueda negociar en la moneda de cada país, pero "el reto es que las operaciones puedan ser multimoneda en el momento de la compensación".

Integración corporativa

El pasado enero las Bolsas de Santiago, Colombia y Lima eligieron a Juan Pablo Córdoba, presidente de la Bolsa de Valores de Colombia como el futuro CEO del nuevo holding regional y se espera que el próximo mes finalice la transacción.

"Ya tenemos un horizonte relativamente claro para la creación del holding regional y terminar la integración corporativa, que esperamos suceda hacia el mes de mayo. Ese es un punto muy importante porque ahí inicia ya el proceso de implementación de todo lo que tiene que ver con la integración de los mercados, que naturalmente será por etapas. Esperamos que una primera etapa se pueda entregar al mercado en 2024. De este modo, vamos a ir consolidando unos hitos: la integración regional, la integración corporativa y luego ya el inicio de la integración de los mercados", señala Córdoba en declaraciones a elEconomista.es.

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