Bolsa, mercados y cotizaciones

Qué firmas de la bolsa española tienen más fuerza para cargar con el coste de financiación

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Después de varios años en los que los precios de todo se han mantenido dormidos, la salida de la pandemia ha traído consigo un acelerón de la economía que la oferta no pudo satisfacer. Este entorno de tensión en la cadena de suministro provocó también una subida de los precios de las materias primas, también las energéticas como el petróleo o el gas, lo que a su vez ha inflado de manera automática el coste de todo producto.

Este entorno, que parecía transitorio, tomó un color mucho más oscuro hace un año cuando Rusia invadió Ucrania provocando un shock adicional en el aumento de los precios, especialmente en el Viejo Continente. Ante esto, los grandes bancos centrales se han visto obligados a acelerar la subida de tipos a un ritmo nunca antes visto con el objetivo de enfriar la demanda y, con ello, controlar el avance de los precios.

Para las empresas esto tiene dos consecuencias principales. Por un lado, la más obvia, es que les aumentan los costes de producción al tener que pagar más por los materiales, los salarios, la energía, los transportes, etcétera. Por otro, las compañías ahora tienen que andar con mucho más ojo a la hora de financiarse ya que tendrán que pagar mayores intereses para ello, ya sea a los bonistas o a las propias entidades bancarias si hablamos de préstamos y créditos.

A las que más y a las que menos, se les ha incrementado el coste de financiación. Sin embargo, algunas ya contaban con buenas espaldas para soportar este peso extra. Esta fuerza se ve reflejada en la rentabilidad que le sacan a su capital empleado, el ROCE. Si esta ratio se mantiene por encima del precio que están pagando por su deuda, el inversor puede estar tranquilo porque la empresa sigue siendo capaz de obtener retornos y crecer también en este entorno.

"En principio, el hecho de que el ROCE de una compañía sea inferior a su coste de financiación sería efectivamente una señal de que no está creando valor y si se mantiene esta situación a largo plazo puede traducirse en un declive del valor de la compañía y, en casos más extremos, en problemas financieros", explica Nicolás López, analista de Singular Bank. "En general, el coste de la deuda es bajo en la mayoría de las compañías", agrega.

"Si tu coste de financiación es mayor a tu rentabilidad sobre la inversión a largo plazo, esas empresas estarían abocadas a la quiebra, más allá de que esto suceda en algún momento puntual", expone Álvaro Aristegui, de Renta 4. "Esto nos diría que se trata o de un mal negocio o de una mala gestión, en todo caso una mala compañía, que tiene problemas y que si no los soluciona no podrá mantenerse mucho en el tiempo", agrega. Antonio Aspas, de Buy&Hold, agrega que "esto se suele dar en sectores muy cíclicos o muy competitivos, que tienen márgenes muy ajustados". "Aunque también, obviamente, en empresas que estén muy mal gestionadas o que estén pasando por un momento puntual malo", añade. En este contexto, las compañías que salen mejor paradas en esta fotografía dentro de la bolsa española son Logista, Inditex, Rovi, Cash, Viscofan, Repsol, Atresmedia, Faes Farma, Amadeus y Vidrala.

Logista

La compañía transportista ha sido una de las empresas de moda en la bolsa española durante los últimos meses, en los que incluso se ha ganado una entrada al Ibex tras ser uno de los valores que mejor se comportaron ante los descensos generalizados del año pasado. A su favor, un negocio con una altísima visibilidad de los ingresos, una cada vez mayor diversificación en otros negocios adyacentes y áreas y ahora también un beneficio extra gracias a las subidas de tipos del Banco Central Europeo (mantiene una línea de crédito con su principal accionista, Imperial Brands, al tipo de referencia del BCE más 75 puntos básicos).

Con un balance tan saneado, no sorprende que cuente con un coste de financiación, según los últimos datos que provee Bloomberg, de menos del 1% (en sus últimos resultados anuales apenas contabilizaban una deuda neta de 33 millones de euros). Por contra, tienen músculo para ofrecer un ROCE de cara a 2023 del 27%, el más alto que se puede encontrar en todo el mercado nacional, según las previsiones del consenso de analistas que recoge FactSet.

Inditex

La firma textil es la segunda compañía de la bolsa española por el rendimiento que consigue sacar a su capital empleado, con un 25,3%. Con un coste de financiación medio del 2,83% en este momento, según los datos de Bloomberg, la firma consigue mantener un colchón de 22,4 puntos en su ROCE, descontando su coste financiero, el segundo mejor dato de toda la lista.

El coste de financiación de la mayor empresa textil del planeta se puede considerar anecdótico, si se tiene en cuenta que la empresa mantiene una posición de caja neta. A cierre del año pasado, la compañía reconoció que mantenía casi 3.500 millones de euros de su posición de caja en "inversiones financieras temporales", cerca del 35% de su caja que mantiene invertidos en títulos de deuda de corto plazo, una inversión que le reportaba, a cierre del mes de octubre del año pasado, unos ingresos financieros de 13 millones de euros netos.

La firma ha recuperado a principios de febrero los 90.000 millones de euros en capitalización, la primera vez que supera esta cota desde el año 2021, y ya sube un 12,5% en bolsa en lo que va de ejercicio. La compañía presentará sus resultados para el año 2022 el próximo 15 de marzo.

Rovi

La farmacéutica no está pasando por su mejor momento. Después del enorme viento de cola que supuso el contrato con Moderna para fabricar, y rellenar, las vacunas contra el Covid 19, una vez la pandemia ha remitido en la mayor parte del mundo, los inversores han dejado de sobreponderar en sus carteras a una compañía que sigue manteniendo los fundamentales con los que contaba antes de 2020 y que pasan por sacar unos márgenes importantes.

De hecho, esto se refleja también en el ROCE que le estiman los analistas, que supera el 25%, lo que permite que aunque cuente con un coste de financiación del 3,57% (relativamente alto) esto no suponga un problema adicional para una compañía que ha sido la firma que más ha mejorado la recomendación en lo que va de año.

Prosegur Cash

La filial de gestión de efectivo de Prosegur, al igual que su matriz, defiende uno de los costes de financiación más bajos de la bolsa española. En este caso es del 1,8%, pero saca una rentabilidad a su capital empleado del 20%.

Su situación cambió drásticamente el año pasado. Pese a que su negocio no ha cambiado, el hecho de que se haya producido ese repunte de la inflación es algo que a la empresa le conviene al haber más dinero en circulación, siempre y cuando el consumo no decaiga. Sin embargo, hay un factor mucho más determinante y no es otro que el efecto de las divisas extranjeras. Especialmente el peso argentino y, sobre todo, el real brasileño, que el año pasado rebotó un 12% y este otro punto porcentual más.

Viscofan

Viscofan siempre ha sido una compañía especial dentro de la bolsa española. Su carácter defensivo la convirtió en una de la mejores inversiones durante el complicado año 2022. Sin embargo, la menor aversión al riesgo mostrada por los inversores en el inicio de este año la han dejado fuera de las subidas de la renta variable española. En este sentido, le estiman un ROCE en 2023 de casi el 18% frente a un coste de financiación del 2%.

"El próximo día 28 esperamos unos resultados que estarán lastrados por los elevados precios de la energía y de las materias primas, pero con un crecimiento de volúmenes similar al que ya había", apuntan en Renta 4.

Repsol

La petrolera española se mantiene en sexto lugar en la tabla, y defiende un coste de financiación del 2,25%, uno de los más bajos de la bolsa española. Repsol ha podido disfrutar de un gran año 2022, por los altos precios del petróleo y del gas que le han permitido recortar su deuda neta un 61% en el ejercicio, hasta los 2.256 millones de euros, cosechando un beneficio neto de 4.251 millones de euros durante el año.

Atresmedia

Con un retorno del capital empleado que se acerca al 17%, y un coste de financiación del 4,5% en este momento, Atresmedia es la séptima firma de la bolsa con la mejor relación entre ambos. La compañía consigue mantener esa buena relación a pesar de que debe asumir uno de los costes de financiación más elevados de la bolsa española, el quinto, después de haber disparado su endeudamiento en 2022: a cierre del mes de septiembre la deuda financiera neta era de 64,5 millones de euros, 4,8 veces más que los 13,3 millones en los que cerró el año 2021.

La empresa presentará sus resultados del conjunto del año 2022 el próximo 23 de febrero, y entonces se conocerá cómo ha evolucionado su endeudamiento en los últimos tres meses del año pasado. Ahora la compañía mantiene una recomendación de mantener para el consenso de analistas que recoge FactSet, y sus títulos cuentan con un potencial alcista del 7,8%, desde los 3,72 euros en los que cotizan en la actualidad, hasta los 3,45 euros en los que los analistas sitúan su precio objetivo.

Faes Farma

La empresa farmacéutica española se mantiene como la octava empresa de la bolsa española por el retorno sobre el capital empleado descontando el coste de financiación, con un dato que se queda en los 11,71 puntos, resultado de descontar un coste de financiación del 2,28% a al ROCE de casi el 14% que mantiene la compañía.

La compañía tiene buena salud financiera, con una posición de caja neta de 29 millones de euros que permite a la firma explorar el mercado en busca de posibles adquisiciones. En enero se produjo la última operación corporativa por parte de las compañía, con la adquisición de Novosci, una compañía con pasaporte de Emiratos Árabes Unidos. La empresa dará a conocer sus resultados del año 2022 el próximo 24 de febrero, y el consenso de analistas espera que publique un beneficio por acción de 0,296 euros en el conjunto del año pasado, un nuevo récord para una empresa que continúa en proceso de crecimiento y expansión.

Amadeus

El 24 de febrero Amadeus presentará sus resultados para el conjunto del año 2022, y se espera que anuncie que ha vuelto a conseguir alcanzar un beneficio neto por primera vez en dos años en los que la pandemia ha castigado duramente al negocio de la firma española. A cierre del pasado mes de septiembre los resultados ya mostraban una mejoría clara: la empresa anunciaba que recuperaba el dividendo para este año 2023, y unos ingresos que superaban las expectativas de los analistas, ya que alcanzaron los 1.217 millones, frente a las expectativas de 1.203 millones.

Por la parte de la deuda también hubo buenas noticias: la compañía la había reducido hasta los 2.387 millones de euros, frente a los 2.723 millones del trimestre anterior, en un proceso de reducción de deuda que seguía su curso por buen camino. Esta recuperación es la que ha permitido a la empresa mantener una relación positiva entre su rentabilidad del capital empleado y su coste de financiación. Con un ROCE del 14,8% previsto para 2023, y un coste de financiación del 3,31%, la diferencia se mantiene en los 11,5 puntos, la décima más elevada de la bolsa española.

Ahora Amadeus cuenta con una recomendación de mantener y un potencial alcista del 8,6% para el consenso de analistas, que valoran los títulos de la compañía en un precio objetivo de 61,92 euros.

Vidrala

Vidrala también ha sido una de las que ha sufrido una inflación de costes que no ha podido trasladar completamente al cliente final. Sin embargo, la caída de los precios del gas le ha vuelto a dar oxígeno y ha recuperado el tono en el parqué. Se le estima un ROCE del 14% para 2023 y un coste de financiación que no alcanza el 3,4%.

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