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Lecturas de un profesional CFA: 'Richer, Wiser, Happier'

Imagen: Getty

Las potenciales recompensas monetarias que ofrece el mundo de la inversión son de las más elevadas de cualquier profesión. Pero, al mismo tiempo, es una disciplina en la que el estar equivocado conlleva un alto coste. No es de extrañar que los mejores inversores de todos los tiempos hayan sido, ante todo, pragmáticos, y buscadores de lo que Keynes denominaba "sabiduría convencional". ¿Se pueden aprender algunas de las habilidades de estos inversores, y en caso de ser así, cuáles son? ¿Son aplicables solamente a la hora de construir un patrimonio, o valen también para mejorar la forma en que tomamos nuestras decisiones?

William Green ha sido probablemente el periodista que más cerca ha estado de dar una respuesta a estas preguntas, ya que durante varias décadas ha tenido el privilegio de entrevistar a varios de los mejores inversores de todos los tiempos. En Richer, Wiser, Happier: How the World's Greatest Investors Win in Markets and Life, Green nos presenta las enseñanzas de ocho de estos grandes personajes (aunque en el libro van apareciendo de forma esporádica unos cuantos más), cuyas enseñanzas no son solo sobre cómo invertir mejor, sino que tienen ramificaciones en muchos ámbitos de nuestras vidas. 

Los ocho inversores que Green ha elegido, y que cada uno compone un capítulo del libro, son: Monish Pabrai, Sir John Templeton, Howard Marks, Jean-Marie Eveillard, Joel Greenblatt, Nick Sleep (junto con Qais Zakaria), Tom Gayner y Charles Munger. Todas las entrevistas han sido relativamente recientes, siendo la más antigua la de Templeton, en 1997. Las lecciones del libro son variadas e imposibles de cubrir aquí en su totalidad, y tratan tanto sobre la estrategia inversora (la cual difiere mucho entre ellos, aunque hay rasgos comunes como la ausencia de apalancamiento) como sobre consideraciones más filosóficas. 

Respecto a estas últimas, hay tres grandes temas recurrentes en cada capítulo. El primero, obsesión por reglas sencillas, que podamos aplicar incluso en situaciones difíciles. Las estrategias de Greenblatt (al principio de su carrera, las situaciones especiales, y más tarde, la "fórmula mágica" para seleccionar empresas) son paradigmáticas de la reducción de algo complejo a sus elementos más simples. Segundo, la ventaja a largo plazo no viene de grandes victorias, sino de pequeñas ganancias marginales que se van acumulando gradualmente: como señala Gayner, para triunfar a largo plazo no hacen falta estrategias óptimas, solo direccionalmente correctas. Y finalmente, reconocer la importancia de la incertidumbre en nuestras vidas, desarrollando esquemas que nos permitan adaptarnos de manera flexible según cambian las circunstancias.

El capítulo seis es uno de los más interesantes del libro, ya que Green nos presenta a dos inversores relativamente desconocidos para el público en general, Nick Sleep y Qais Zakaria, que obtuvieron rentabilidades legendarias al mando del Nomad Investment Partnership. Desde su fundación en 2001 hasta 2014 (cuando devolvieron todo el dinero a sus inversores, retirándose a los 45 años), Nomad obtuvo una rentabilidad acumulada del 921%, frente al 117% del MSCI World. El conjunto de principios de inversión que guiaban la filosofía del vehículo era igualmente singular: importancia de asimilar información con una larga "vida útil" (a diferencia de las noticias, cuya relevancia caduca en unas pocas horas), cartera concentrada de acciones con períodos de tenencia medidos en años (y no en días, como muchos inversores profesionales), comisiones alineadas con los objetivos de los clientes, el concepto de "calidad" como brújula en la vida, y búsqueda de empresas que tuviesen economías de escala compartidas, es decir, aquellas compañías que sus ventajas competitivas acaban repercutiéndose como un menor coste para sus clientes (como Costco). 

Como no podía ser de otro modo, el último capítulo del libro, dedicado a Charlie Munger, está únicamente enfocado a la exploración de los errores psicológicos a los que todo inversor siempre se enfrenta. Munger, que se ha calificado él mismo como un "coleccionador de inanidades", ha desarrollado durante su vida una serie de pautas (plasmadas en su brillante discurso The Psychology of Human Misjudgment en 1995) que nos protegen de tomar decisiones estúpidas. En concreto, Munger recomienda tres hábitos efectivos a este respecto. Primero, entender cómo se puede errar, más que acertar, con una decisión (como aconseja él en otro contexto: "invert, always invert"). Segundo, coleccionar de manera meticulosa los errores ajenos para poder aprender de ellos. Y finalmente, reconocer los errores propios y tenerlos siempre bien presentes. 

Richer, Wiser, Happier es un estimulante relato para los apasionados del mundo de la inversión, tanto profesionales como los que no lo son, si bien deberían ajustarse las expectativas antes de su lectura. Aquí no se encontrarán técnicas de cómo invertir mejor, y aunque la mayoría de los principios expuestos son sólidos (ej. invertir sin apalancamiento, tener paciencia, margen de seguridad, etc.), el aprendizaje de estos se obtiene con la experiencia y la repetición, no con la simple lectura, como el propio libro nos recuerda. Es inevitable señalar que el libro presenta también las excentricidades de un reducido número de personas muy especiales, y que su éxito (como puntualiza el propio Howard Marks) se ha visto ayudado en parte por la suerte y, sobre todo, a circunstancias puntuales. En cualquier caso, el libro es una recomendable lectura y, en particular, los capítulos de aquellos inversores relativamente más desconocidos aportarán a los lectores conclusiones más novedosas. 

Ficha técnica: Título: Richer, Wiser, Happier: How the World's Greatest Investors Win in Markets and Life. Autor: William Green.Editorial: Simon & Schuster, 2021, pp.304, tapa dura.

Javier López Bernardo, Ph.D., CFA, es miembro de CFA Society Spain. 

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