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Las infraestructuras verdes podrían convertirse en la próxima burbuja bursátil, según Charles Schwab

La próxima burbuja bursátil podría tener su epicentro en los valores vinculados a las infraestructuras verdes, que podrían inflarse por los planes climáticos y energéticos propuestos recientemente en Estados Unidos, Europa y China, según avisa Charles Schwab.

En una reciente nota a sus clientes, Jeff Kleintop, estratega jefe de inversiones globales de la entidad, explica cómo todas las iniciativas verdes están respaldadas por planes de financiación sustanciales. "El alcance de las iniciativas es audaz e incluye objetivos de gran alcance", destaca.

Sin embargo recuerda que las burbujas de inversión son una característica habitual de los mercados financieros. El conjunto de condiciones específicas que históricamente han caracterizado el inicio de una burbuja de inversión parece estar formándose. Aunque es notoriamente difícil de precisar en tiempo real, un tema con el potencial de convertirse en la próxima burbuja es la infraestructura "verde", advierte.

"Las burbujas de inversión suelen comenzar como un subproducto natural de las políticas extremadamente estimulantes promulgadas tras las recesiones mundiales", resalta. "Nacen del dinero fácil, crecen sobre la base de la especulación alimentada por un tema fundamental fuerte y la alta confianza de los inversores, y se derrumban cuando las condiciones se endurecen, generalmente mucho después de desconectarse del valor intrínseco", aclara.

En EEUU existe un claro impulso por parte de la Casa Blanca para modernizar la anticuada red eléctrica y el objetivo de conseguir el uso masivo de vehículos eléctricos mediante la concesión a los estadounidenses de créditos fiscales por su compra, el incentivo a la fabricación de coches eléctricos y el aumento de la disponibilidad de la infraestructura de recarga de vehículos.

También se está trabajando en la transición a las energías renovables, dando incentivos fiscales a las empresas para que desplieguen energías renovables y a los consumidores habituales para que reduzcan el consumo de carbono.

En Europa, las iniciativas van desde la modernización de industrias como la del acero, los productos químicos y el cemento, hasta la promoción de tecnologías inteligentes que favorezcan el cambio del transporte de mercancías por carretera al transporte ferroviario y fluvial. Por su parte, en China, los planes incluyen nuevas infraestructuras, un mayor uso de las energías renovables y la reducción de la capacidad de producción de las industrias que utilizan muchos recursos.

No obstante, Kleintop avisa que los valores relacionados con estos planes podrían inflarse gracias al enorme plan de infraestructuras del presidente de EEUU, Joe Biden, con un valor aproximado de 2,3 billones de dólares. En este sentido matiza que, a diferencia de una burbuja al uso, normalmente concentrada en un sector y un país, la burbuja "verde" podría abarcar muchos sectores y mercados de todo el mundo.

"Los valores ecológicos van más allá de las empresas de energías alternativas", afirma Kleintop. "El tema de las infraestructuras verdes incluye también sectores tradicionales como la maquinaria industrial, los servicios eléctricos, los semiconductores y los equipos eléctricos, entre muchos otros", añade.

Las compañías que cotizan en bolsa en el sector de las infraestructuras verdes, justifica, también proceden de docenas de países desarrollados y de mercados emergentes. El estratega de Charles Schwab reiteró, eso sí, que las burbujas suelen ser difíciles de identificar a medida que se desarrollan.

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