Bolsa, mercados y cotizaciones

Una perspectiva de la innovación a largo plazo

  • Las perturbaciones repentinas, las caídas pronunciadas y los eventos inesperados del mercado son desconcertantes e incómodos.
Matt Moberg, Portfolio Manager, FranklinTempleton
Madrid

Matt Moberg, de Franklin Templeton, sugiere que miremos más allá de las preocupaciones del mercado a corto plazo y nos concentremos en cinco temas relacionados con la tecnología que probablemente transformen las prácticas comerciales en la próxima década.

A los mercados no les gusta la incertidumbre. En el primer trimestre de 2020, los mercados mundiales tuvieron que afrontar dos problemas: el COVID-19 y una caída repentina de más del 50 % en el precio del crudo. Como era de esperar, los mercados de renta variable no han aceptado de buen grado estas dos sorpresas.

Si pensamos en lo que queda de 2020, creemos que los mercados de renta variable tendrán que lidiar con la duración y la gravedad del coronavirus y con las repercusiones que tenga en la economía mundial, la perspectiva de la oferta y la demanda de petróleo, así como la reacción de los gobiernos a estos acontecimientos.

Las perturbaciones repentinas, las caídas pronunciadas y los eventos inesperados del mercado son desconcertantes e incómodos. También son muy normales. En mi carrera como inversor, ocurrieron en dos ocasiones: una en 1999-2000 y otra en 2007-2008. Si la caída es lo suficientemente amplia y pronunciada, se le asigna su propio nombre, como en los casos mencionados más arriba: la burbuja «puntocom» y la «crisis financiera mundial».

Casi por definición, estos acontecimientos deben ser repentinos, inciertos y sin precedentes, lo cual se define como "lo nunca visto o conocido". Por ejemplo, que Donald Trump ganase las elecciones presidenciales en 2016 fue, en opinión de muchos, una sorpresa; sin embargo, se sopesó de forma adecuada, y ya habíamos vivido otros resultados sorprendentes en las elecciones presidenciales estadounidenses en el pasado. La doble perturbación del COVID-19 y la caída repentina en el precio del petróleo es, simultáneamente, inaudita.

Lo que hace único al ser humano en el reino animal, entre otras muchas características, es nuestra capacidad para agruparnos en redes que son mucho mayores que nosotros. Los países, la religión, los gobiernos y la economía mundial son ejemplos de ello. La economía mundial quiere volver al trabajo. Los trabajadores quieren volver al trabajo. Los gobiernos quieren volver al trabajo. Por lo tanto, creo que es razonable dar por hecho que volveremos al trabajo.

Si bien podemos argumentar que la crisis que estamos viviendo no tiene precedentes, es normal que los mercados de renta variable y la economía mundial sufran perturbaciones. Hace más de 50 años que nuestras carteras cuentan con inversiones en innovación y tenemos un proceso que nos ayuda a eliminar el sesgo en cuanto a acciones concretas, el miedo y el pánico, y que creemos que nos ayuda a tomar buenas decisiones en tiempos de crisis. Este proceso es el resultado de haber gestionado dinero durante numerosos acontecimientos sin precedentes en el pasado y de contemplar cada crisis como una oportunidad para perfeccionar, mejorar y aprender de las anteriores. Por supuesto, hemos implantado dicho proceso en este momento, y lo hemos ejecutado en nuestra estrategia predeterminada.

Como los seguidores de nuestra filosofía de inversión saben, hemos organizado este período de inversión acelerada en torno a cinco temas: comercio transformador, descubrimientos genómicos, máquinas inteligentes, nuevas finanzas y datos exponenciales.

En este periodo de crisis, creemos que cada uno de los temas anteriores tiene un papel que desempeñar.

Comercio electrónico mundial: Ya hemos visto un repunte considerable en el uso del comercio electrónico teniendo en cuenta que los consumidores evitan el contacto físico en las tiendas.

Avances genéticos: El COVID-19 se analiza a nivel genético para hacer pruebas y vacunar a la población contra el virus.

Máquinas inteligentes: La automatización se orientará a producir y suministrar productos con el mínimo contacto humano.

Nuevas finanzas: Los proveedores de pagos seguirán reduciendo la fricción en los pagos y el contacto físico en el comercio tradicional.

Datos exponenciales: La fiabilidad y velocidad de los datos han ayudado a las empresas a seguir funcionando de manera eficiente mediante videoconferencias y colaboración laboral, mientras que los consumidores se entretienen en casa, con excesivos programas de entretenimiento, socialización y videojuegos.

Invertimos en innovación. Somos optimistas. Vivimos un momento de aceleración del cambio económico debido a la aceleración de la innovación. Creemos en nuestro gobierno y en nuestras instituciones, así como en la capacidad colectiva para poner fin a la crisis. Tenemos nuevas herramientas para luchar contra una pandemia a la que nunca nos habíamos enfrentado en la historia. Finalmente, hemos observado en numerosas ocasiones que ir en contra del ingenio humano es una mala inversión. Seguiremos adelante con el convencimiento de que saldremos de este proceso reforzados y mejor preparados para el futuro.

Entendemos que estos momentos son incómodos y estresantes. Todo nuestro equipo le desea a usted y a su familia seguridad y salud durante este periodo sin precedentes.

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