
Madrid, 14 dic (EFE).- La compañía biotecnológica Oryzon se ha disparado hoy un 35,7 % en su debut bursátil, una operación con la que quiere impulsar su internacionalización y sentar las bases con vistas a cotizar en un futuro en el mercado tecnológico Nasdaq de Nueva York.
Fundada en Barcelona en 2000, Oryzon es una compañía biofarmacéutica con oficinas en la ciudad condal y Cambridge (EEUU) y dedicada principalmente al desarrollo de fármacos experimentales, un campo en el que logró su primer éxito en abril de 2014 al licenciar en exclusiva mundial a la multinacional farmacéutica suiza Roche los derechos de su molécula ORY-1001, acuerdo por el que ha recibido 21 millones de dólares.
La empresa trabaja en la investigación de enfermedades neurodegenerativas y ha desarrollado la molécula ORY-2001, indicada para tratar enfermedades como el Alzheimer, y obtiene el 99,78 % de sus ingresos de su acuerdo con Roche, tal y como reconoció en el folleto de su salida a bolsa.
Los títulos de la compañía han terminado la sesión en 4,6 euros en su primer día en bolsa, con una revalorización del 35,7 % con respecto a los 3,39 euros de los que partía. En la sesión se han intercambiado casi medio millón de títulos por 2,4 millones de euros.
La salida a bolsa se ha realizado por un procedimiento de "listing", es decir, poniendo en el mercado directamente todas las acciones de la compañía.
Los fondos obtenidos con la salida a bolsa se destinarán principalmente a expandir sus programas clínicos e intensificar su internacionalización, sobre todo en Estados Unidos, según ha reconocido hoy el consejero delegado de la compañía, Carlos Buesa, tras el tradicional toque de campana.
De momento, el grupo no contempla la posibilidad de realizar nuevas ampliaciones de capital ni repartir beneficios entre los accionistas, ya que su apuesta pasa por reinvertir las ganancias.
"El modelo es que los beneficios se reinvierten en la compañía, en la I+D y al final, cuando la acción sube de valor, los que entran pueden salir y en un futuro, si hay una operación corporativa a largo plazo, veremos", ha subrayado Buesa.
De cara al futuro, Oryzon se plantea protagonizar compras o fusiones y ya trabaja con fondos de inversión, bancos y analistas en Estados Unidos con el objetivo de cotizar en el Nasdaq en un futuro.
"En estos momentos la compañía está bien financiada, pero salimos a Bolsa para estar en una plataforma de financiación. El desarrollo de fármacos es caro, largo y necesita inversores e inversión de manera recurrente. Hoy estamos en una situación financiera muy cómoda, pero evidentemente en el futuro entra dentro de los planes ampliar", ha señalado Buesa.
Actualmente, los fundadores de la compañía Carlos Buesa y Tamara Maes controlan cada uno un 13,15 % del capital de la firma, mientras que el fondo de inversión Najeti tiene el 24,6 % de las acciones de la compañía. Otras participaciones significativas son las de Costex (6,5 %), Corporación Sant Bernat SCR (3,8 %) y Grupo Ferrer Internacional (2,7 %).
Maes ha subrayado hoy la apuesta de la compañía por la "ciencia de vanguardia" y ha destacado que su presencia en el mercado continuo "es la prueba palpable de que hay inversores que ya apuestan por compañías de nuestro perfil, algo que ya viene sucediendo en otros países europeos y en Estados Unidos".