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La Justicia obliga a la empresa a garantizar la posibilidad de estudiar de los empleados

  • El TSJ de Galicia confirma la licitud de cambio de turno para ir a clase
  • "No es una facultad discrecional de la empresa, sino una obligación"
  • Exige "causas organizativas fundadas" para no conceder el cambio

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Galicia ha reconocido el derecho de los empleados que estudian y trabajan a compatibilizar las dos actividades. En concreto, la sentencia, de 21 de octubre de 2019, el TSJ gallego confirma la licitud del cambio de turno por estudios.

"No se trata de una facultad discrecional de la empresa, sino de una obligación legal en pro de la accesibilidad del trabajador a la educación que la empresa no puede ignorar", señala la sentencia. De este modo, el fallo exige que las empresas tengan causas organizativas "fundadas" para no conceder un cambio de turno.

La compañía tiene la obligación legal de favorecer la accesibilidad de sus trabajadores a la educación

"Según el fallo, la compañía tiene la obligación legal de favorecer la accesibilidad de sus trabajadores a la educación y formación porque ello redunda en beneficio de su derecho a la promoción profesional que depende, en gran medida, de la formación del trabajador", señala Alfredo Aspra, socio del área Laboral de Andersen Tax & Legal.

El asunto parte de un trabajador estaba realizando el segundo año de un ciclo superior de Gestión de Ventas y Espacios Comerciales con horarios de mañana de lunes a viernes de 9 a 14:30 horas, y antes se le adaptaron sus horarios de trabajo para que pudiera cursar los estudios, pero en el curso en que está el gerente de la empresa le ha negado verbalmente esta posibilidad.

Tiempo atrás, el encargado de la tienda su ajustó el horario del trabajador al curso escolar, para ayudar al trabajador al igual que lo procuraba con todos los trabajadores de la plantilla, pero sin elevar la petición a la dirección de la empresa.

"La empresa no puede limitar el alcance de este derecho", señala el fallo

Elevada la petición a la dirección de la empresa, se le niega el derecho a la concreción horaria solo con el argumento de que está instaurado un sistema de turnos rotatorios de mañana y tarde, y alegando problemas organizativos, pero sin especificar cuáles son.

"No existen o no se han probado por la empresa causas organizativas de entidad que impidan o dificulten aceptar la opción que propone el trabajador para poder continuar sus estudios", señala la magistrada Conde-Pumpido Tourón, ponente de la sentencia. "En la negativa, no se explican los supuestos obstáculos organizativos y respecto a la mera alegación de que ha habido modificaciones en la tienda y modificación de la carga de trabajo, que se ha incrementado, no explica la empresa en qué medida estas modificaciones inciden en la opción del trabajador por el turno fijo de tarde", añade.

"El ejercicio por los trabajadores de su derecho a la promoción profesional impide a la empresa limitar el alcance y el efecto de las normas que reconocen aquel derecho más allá de lo razonable, mediante una interpretación restrictiva", concluye el fallo.

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Pero qué dice...
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Quien quiera estudiar y tenga capacidad intelectual, puede hacerlo. En mi época yo trabajaba, nunca falté a mi trabajo por hacer un examen, pedía mis vacaciones en junio y septiembre para poder examinarme.

Era una época en la que para estudiar en la Universidad había que saber leer y escribir. Un examen era una prueba de dos horas en la que había que exponer un tema por escrito en al menos cuatro folios. Un tema expuesto correctamente y redactado sin errores gramaticales ni ortográficos. Si había alguien que no supiese hacerlo así, no pasaba del primer parcial de primer curso y debía abandonar la Universidad para poder dejar recursos libres para los que sí eran aptos.

Ahora creo que no hay ningún alumno capaz de hacerlo así y además dicen ustedes que lo tienen que pagar los jefes de cada empleo...

Puntuación 1
#1
uno
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Un paso más hacia la equiparación de la contratación y la adopción...

Puntuación 9
#2
Al #1
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Abuelo, deje de contar batallitas de juventud y tómese la pastilla que se le pasa la hora

Puntuación -5
#3
nicaso
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! Chico, lo nunca visto !. Una empresa no es una entidad que te da trabajo y por él te paga, es tu padre y tu madre que ha de velar para que uno tenga un buen porvenir. Creo que nos estamos volviendo tolos y que aquí no se va a crear una empresa ni por materiles.

Puntuación 3
#4
Usuario validado en elEconomista.es
SampsonA.
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#1 Igual cuando desde que usted estudiaba el sistema ha cambiado mucho, siendo enorme la diferencia de calidad entre estudios presenciales y estudios a distancia, especialmente si la universidad en la que se cursa es presencial.

Nuestros profesores nos hablaban de esos tiempos en los que se daban clases magistrales de 200 personas consistentes en leer el libro de la asignatura, sin posibilidad de preguntar y con un único examen final.

Creo que es una desconexión de la realidad absoluta lo de " quién tenga faltas de ortografía no es apto ", dejémonos de formalismos y demás tonterías, una persona que es apta y valiosa en su campo no va a ser despedida por fallar una tilde, su objetivo final es generar valor para la empresa y a menos de que se dedique a escribir para los clientes dudo que eso influya.

Puntuación -1
#5