Inversión sostenible y ESG

El ESG como enfoque ético: la Escuela Tomista

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En los próximos artículos vamos a aprovechar el período veraniego para reflexionar sobre el sentido de la Inversión Responsable. Aprovechando estos meses que suelen coincidir con el periodo de asueto de muchos, o cuando menos un tiempo más relajado. ¿Por qué es bueno que nos paremos a pensar de donde viene el ESG y qué sentido tiene? Porque tenemos que llegar al fondo de la cuestión y sacar nuestras propias conclusiones. Nos detendremos en julio en los orígenes y en el enfoque ético. Consulte más artículos de opinión sobre sostenibilidad en elEconomista Inversión sostenible y ESG.

Próximamente hablaré de la nuevas y más potentes metodologías de trabajo que usamos en la actualidad para la eliminación o mitigación de riesgos y detección de oportunidades. Como vemos se trata de un enfoque holístico, de alto nivel, que aborda la visión integral de la organización: a nivel estratégico, cultural, tecnológico, social, de gobernanza, formal e informal etc. Para evitar el greenwashing (tratar de aparentar que se están cumpliendo criterios de sostenibilidad e inversión responsable) es bueno que nos creamos lo que hacemos, que lo interioricemos, y para ello es necesario pararse a pensar y entender de dónde venimos y después decidiremos adonde queremos llegar. En este primer artículo de la serie hablaré del enfoque ético remontándonos a los orígenes, en el siglo XIII. En el segundo hablaré de la Propuesta de Innovación Sostenible.  

Me he encontrado, por mi experiencia profesional, que no se suele conocer en qué consiste aplicar criterios ESG (de forma integradora). A pesar de ser un tema sobre el que se habla mucho, tengo la sensación de que todavía tenemos que hacer una muy importante labor de divulgación y formación al respecto. ESG es el acrónimo en inglés de Environmental, Social y Governance. Pero quedarnos en estos 3 conceptos no nos permite llegar a entender las implicaciones en toda su amplitud. ESG se suele asociar con Sostenibilidad y ésta fundamentalmente con el medio ambiente. Aquí se tiende a pensar en qué mundo vamos a dejar a las futuras generaciones, el reciclaje o las energías renovables por citar sólo algunos ejemplos. Sin embargo, el ESG es un enfoque ético que trata de dar respuesta a la relación de las personas e instituciones entre sí y con el medio que las rodea.

En el siglo XIII Tomás de Aquino, autor de Summa Thelogiae, principal representante de la Escuela Escolástica y fundador de la Escuela Tomista realiza un acercamiento a cómo deben realizarse los negocios, fundamental durante muchos siglos. En aquella época, ni muchos siglos después, existía un reconocimiento de la ciencia económica como tal sino más bien como un enfoque puramente ético y legal. El tomismo es realista, cree que el hombre a través de la observación puede conocer la creación, es universal, trata de recoger la verdad, venga de donde venga. Promueve la dignidad humana, el bien común y las virtudes morales. Todo ello aunando fe y razón.

Además de lo anterior, aprueba la propiedad privada y el comercio siempre que éstas queden supeditadas a Dios.  Esto supone un cambio de paradigma dentro del pensamiento cristiano de la época muy relevante con importantes consecuencias en un momento de fuerte desarrollo comercial. Se antepone un enfoque ético y moral a los negocios. Decimos, por tanto, que Tomás de Aquino ve como algo lícito tanto la propiedad privada como el comercio y la generación de beneficio, pero no de cualquier forma. Sujeto a Dios. Sujeto a unas normas morales o éticas. ¿Por qué nos remontamos al siglo XIII? Porque el origen del enfoque ético ya está aquí, enlazando directamente con los clásicos griegos de los que Tomás de Aquino bebe, y los que lee con las lentes de su visión cristiana. Esto es en buena media el enfoque ESG, es lícito realizar negocios, ganar dinero, pero no de cualquier forma: cuidando el medio ambiente, haciendo un uso sostenible de los recursos; poniendo a las personas en primer lugar, los empleados, los clientes, los accionistas, los directivos, los proveedores etc. Y con una buena gobernanza que mantenga un sólido control interno y los intereses alineados en la medida de lo posible.

Este enfoque ético con el que se mira más allá de los propios intereses inmediatos genera resultados a largo plazo, aumenta la confianza, promueve el comercio y los negocios. Además, el acercamiento holístico permite la detección de riesgos no financieros e incorporarlos al modelo para la toma de decisiones. 

Fernando Delgado es Director de Inversiones en el Instituto Español de Inversión responsable y profesor de y profesor en Finance Academy.

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