Inversión sostenible y ESG

Las mineras centradas en ESG pueden resolver la paradoja de la descarbonización

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La adopción masiva de vehículos eléctricos traerá consigo el final progresivo de la era de los motores de combustión interna. Esta gran transición estimulará la demanda de materiales y minerales de vital importancia, impulsada por el auge de los vehículos eléctricos y de las energías renovables. Consulte más artículos sobre sostenibilidad en elEconomista Inversión sostenible y ESG.

Ello implica un cambio fundamental desde la dependencia de la energía derivada de combustibles fósiles a un modelo económico con un elevado consumo de materiales. Los cimientos de esta importante revolución energética son los metales y minerales esenciales, como el litio, el cobalto, el manganeso y el cobre. Ello ha generado una paradoja poco habitual en torno a los criterios medioambientales, sociales y de buen gobierno (ESG) en virtud de la cual la descarbonización solo es posible mediante la extracción de minerales y metales esenciales, tradicionalmente vinculados a sectores descartados por los fondos con sesgo ESG.

Refuerzo de las credenciales ESG

A nuestro juicio, los inversores han desarrollado un prudente recelo respecto de la minería y el procesamiento de metales y minerales, y con razón. No obstante, estos procesos producen componentes esenciales para los esfuerzos a escala mundial en pro de la descarbonización.

Asimismo, consideramos que existen demasiados fondos que se gestionan con base en criterios ESG estáticos y excluyen empresas con enfoques creíbles a la transición. Además, el sector está protagonizando una mejora generalizada de sus prácticas ESG, y algunos productores ya demuestran un firme compromiso a este respecto y una reducción de su huella de CO2. Nosotros contamos con una política de inclusión en materia de metales y minería para empresas que contribuyen positivamente a la transición energética. En el marco de este componente, evitamos los posicionamientos concentrados, contamos con un enfoque oportunista y selectivo y recurrimos a procesos de auditoría forense centrados en los criterios ESG. Tratamos de entender los desequilibrios en la oferta y la demanda derivados de estas tendencias cambiantes.

Difícilmente se puede subestimar la importancia del litio en la revolución de los vehículos eléctricos. Cuanto más nos alejamos de las baterías de estado líquido y nos acercamos a las de estado sólido, más litio necesitamos. Su demanda se verá impulsada por el auge de las baterías de iones de litio utilizadas en los vehículos eléctricos y por el almacenamiento estacionario de energía. Entretanto, la demanda de cobre se verá apuntalada por los vehículos eléctricos y las infraestructuras de carga. Ambos materiales hacen frente a cuellos de botella en cuanto a su capacidad de extracción y a déficits estructurales. La resolución de esta perturbación futura en la demanda requiere inversión e impulsar la inversión en inmovilizado en el sector de la minería.

A modo de ejemplo, contamos con una posición en SQM, una firma minera multinacional que produce litio para sectores estratégicos para el desarrollo sostenible, como los vehículos eléctricos y la energía limpia.

Asimismo, estamos posicionados directamente en la temática de los vehículos eléctricos. Una firma que estamos actualmente analizando es la neerlandesa Stellantis, que pisa los talones a Tesla pero sin presentar un precio tan elevado. La compañía está desarrollando un sistema interno de integración de baterías que puede constituir un punto de inflexión. Recientemente, formalizó una joint venture con Foxconn para desarrollar tecnología innovadora para el interior de los vehículos.

Algunos elementos de la tierra poco comunes, como el neodimio, el praseodimio y el disprosio, también resultan fundamentales para la electrificación del mundo mediante energías renovables. No obstante, estos constituyen una inversión más precaria, dado que se trata de una actividad asimétrica dominada por China, que controla entre el 70% y el 90 % del suministro mundial de materiales. Por otro lado, resulta complicado encontrar empresas con liquidez y que cumplan los criterios ESG en este segmento.

Los metales reciclados

Si bien contamos con una perspectiva positiva sobre la energía renovable, nos preocupa que exista una burbuja en las firmas verdes: el dinamismo de los posicionamientos puramente basados en las energías renovables ha empezado a disiparse, pero las valoraciones siguen siendo demasiado elevadas.

Los ámbitos más interesantes son el reciclaje y lo que nosotros denominamos minería urbana. En Europa, carecemos de materias primas, pero tenemos multitud de coches e iPhones. Estos constituyen recursos esenciales que podrían impulsar de forma sostenida las economías europeas en el futuro.

De hecho, en nuestra opinión, el reciclaje de materiales conforma una parte esencial de las soluciones para la transición energética. En vista del gran consumo de materiales por parte de las tecnologías de energía limpia y del despliegue masivo de los vehículos eléctricos, la producción anual de residuos derivados de aerogeneradores, paneles de energía solar fotovoltaica, baterías de iones de litio y dispositivos electrónicos aumentará drásticamente de aquí a 2030.

Si bien es complicado crear un modelo de reciclaje viable en virtud de la legislación actual, los países occidentales probablemente adoptarán leyes para desarrollar esta futura fuente alternativa de suministro de materiales de vital importancia.

Mientras tanto, el hidrógeno sigue siendo una cuestión espinosa que a menudo se simplifica en demasía para promocionarlo como una solución a la transición energética. Con una producción que sigue basándose en gran medida en los combustibles fósiles, creemos que es necesario forjar más compromisos en cuanto a la producción de hidrógeno verde para evitar una crisis, por lo que tratamos de ser selectivos en la temática del hidrógeno.

En un contexto de potenciales burbujas y de gran transición a marchas forzadas a la temática de la sostenibilidad, diversificamos nuestras inversiones lo máximo posible apoyándonos en nuestros conocimientos en los nuevos sectores emergentes de cara a mitigar el riesgo, especialmente habida cuenta de que la mayoría de fondos con sesgo ESG infraponderan de forma estructural estos sectores.

Esto también conlleva que nuestro enfoque presenta una mayor capacidad para gestionar la rotación desde los títulos de crecimiento a los de valor.

Luc Pez es gestor del fondo Oyster Sustainable Europe.

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