Internacional

Hogeweyk, la vida en un pueblo de residentes con demencia

  • Un geriátrico holandés se transforma para el beneficio de los enfermos
  • Los pacientes pueden vivir una última etapa rodeados de normalidad

Era un geriátrico común, pero apostó por un camino innovador que pusiese el foco en el bienestar de las personas. Hogeweyk, en un suburbio de Ámsterdam, se transformó en un lugar donde los pacientes con demencia pueden vivir de modo autónomo y disfrutando de una vida completa como personas.

Este centro acabó adoptando una forma modular, con 23 edificios que constituyeran un pueblo con bares, supermercados, bingo, parques y teatros. Los arquitectos diseñaron el complejo tomando en consideración que allí se desarrollaría la vida de enfermos con Alzheimer u otros tipos de dolencias neurológicas. 

Los habitantes de Hogeweyk no están solos. Asistentes y personal sanitario les acompañan constantemente, pero no van vestidos como médicos ni enfermeros, sino como irían si estuvieran dando un paseo por la calle. Se trata de no agregar mayor confusión a la que ya afrontan los pacientes de estas enfermedades, sino de aportarles un ambiente de normalidad. En este 'pueblo', los enfermos pueden ir al supermercado, donde tienen acceso a los medicamentos que necesitan; acercarse al bar a tomar una cerveza o asistir a una obra de teatro. 

Viven en su propia casa, decorada según hayan elegido ellos mismos (hay variantes rústicas, tradicionales, y otras más modernas), y reciben los cuidados de un asistente que les ayuda a realizar las tareas cotidianas y les acompaña en las terapias y las actividades de ocio. 

El proyecto ha recibido innumerables premios por sus aportaciones al bienestar social de estos enfermos, que suelen pasar su última etapa recluidos en residencias cerradas y con una vida muy alejada de toda normalidad. El coste de mantener Hogeweyk es de 6.000 euros mensuales por residente, total o parcialmente subvencionado por el gobierno holandés, dependiendo de los recursos de cada enfermo. 

Uno de los mayores logros de este enfoque para tratar un problema de salud cada vez más frecuente en los ancianos es la reducción de algunos medicamentos en su tratamiento. Cuando Hogeweyk era una residencia geriátrica común, el 50% de los pacientes recibía fármacos antipsicóticos. En el año 2015, sólo era necesario administrárselos a un 8% de los mismos, según The Economist

Los beneficios en la salud de los residentes están relacionados asimismo con la imposibilidad de un aislamiento. Diversos estudios han señalado la soledad como causante de enfermedades y generadora de importante malestar en las personas, especialmente las mayores, y gobiernos como el de Reino Unido han creado ministerios específicos para atajarla. En Hogeweyk, los ancianos se relacionan con sus iguales, y en un entorno cotidiano van asociándose según sus intereses y sus experiencias conjuntas.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum1

Usuario validado en elEconomista.es
Miguelo80
A Favor
En Contra

Me parece una idea genial, se trata de humanizar la vejez y más si padeces alguna enfermedad limitante. Espero que esa iniciativa cale y se expanda. Estoy seguro que el día a día se hace mucho más llevadero para los enfermos.

Puntuación 0
#1