Internacional

Muere David Koch: empresario petroquímico, octava persona más rica del mundo y activista político conservador

  • Dedicó gran parte de su fortuna a apoyar al Partido Republicano
David Koch, en 2012. Foto: Reuters

La pareja de los hermanos Koch, dueños de la segunda mayor empresa privada de EEUU, compañeros en el octavo puesto de la Lista Forbes de multimillonarios -con 60.000 millones de dólares de fortuna para cada uno- y una de las mayores fuerzas conservadoras de la política estadounidense, se ha roto. David Koch, el hermano pequeño, ha muerto este viernes a los 79 años, tras varios años de lucha contra un cáncer de próstata.

David, junto a su hermano Charles, heredó Koch Industries, un conglomerado petroquímico e industrial fundado por su padre, Fred Koch, en 1940. Bajo la dirección conjunta de ambos, la empresa disparó su producción, su alcance territorial, sus líneas de productos y sus beneficios, hasta convertirlos en la pareja de hermanos más rica del mundo, con una fortuna conjunta superior a la de Jeff Bezos, número uno de la Lista Forbes.

Políticamente, David se distinguió por su constante apoyo a iniciativas, grupos de presión y entidades libertarias, defensoras de la reducción del Estado a su mínima expresión, lo que le supuso convertirse en una figura polémica y conocida a nivel nacional. Koch fue el candidato del Partido Libertario a vicepresidente en 1980 -obtuvo un 1% de los votos- y dedicó una buena parte de su fortuna a financiar actividades y candidatos -normalmente del Partido Republicano- cercanos a su ideología. Solo en 2016 su hermano y él gastaron 750 millones de dólares en apoyar a Donald Trump y otros candidatos conservadores. Su hermano, Charles, dirige el think-tank conservador "Americanos por la Prosperidad", al que David aportó generosamente.

Lucha contra el cáncer

En los años 90, David sufrió un accidente de avión que entendió como "un mensaje de Dios". Desde ahí, sacó su lado más filantrópico, con donativos superios a los 1.300 millones de dólares a grupos médicos, culturales y sociales fuera de su actividad política. Especialmente tras ser diagnosticado de cáncer, centró sus donativos en la lucha contra esta enfermedad.

Tras su marcha, deja una mujer, Julia Flesher, con la que tuvo tres hijos. Le sobreviven sus tres hermanos: su inseparable Charles y otros dos -Ferderick y Bill- con los que mantenía relaciones más frías.

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