Innovación Oncológica

La inmunoterapia gana terreno como primera opción de tratamiento contra el cáncer

  • El congreso ASCO reveló nuevos avances contra esta enfermedad

Los avances terapéuticos en cáncer no paran de sucederse. Hace escasos días concluyó una de las citas más importantes para el mundo de la oncología médica (ASCO) y dentro de este congreso se volvió a observar cómo las terapias inmunológicas siguen ganando terreno frente a esta enfermedad.

Uno de los tumores donde se han visto más avances es el cáncer de pulmón, que está detrás del 20% de todos los fallecimientos por enfermedades neoplásicas. En 2016 fue la causa de 239.000 muertes en Europa. Le siguen en la lista de mortalidad por cáncer el colorrectal (12%), el de mama (7%), el de páncreas (7%) y el de próstata (7%), de acuerdo con los datos de Eurostat. Tras años de avances significativos, pero reservados a etapas avanzadas de la enfermedad, se ha dado a conocer un nuevo estudio que muestra que la inmunoterapia puede ayudar a retrasar la progresión en personas con cáncer de pulmón en fases tempranas. El trabajo se ha dado a conocer en el segundo encuentro anual virtual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica. Julie R. Gralow, vicepresidenta de la sociedad científica, dijo en el encuentro que "por primera vez nos encontramos con una inmunoterapia eficaz para el cáncer de pulmón en fases iniciales. El estudio IMpower010 demuestra que, en determinados pacientes, atezolizumab puede retrasar la progresión a enfermedad avanzada, y quizá incluso la necesidad de recurrir a terapias más agresivas. Este podría ser un importante avance en nuestra comprensión de la inmunoterapia y un paso adelante para muchas personas con cáncer de pulmón".

Atezolizumab pertenece a la categoría de inmunoterapias conocidas como "inhibidores de checkpoints" (o puntos de control), que mejora la respuesta del sistema inmunológico frente al cáncer bloqueando una proteína llamada PD-L1 que se encuentra en la superficie de las células tumorales. Se calcula que aproximadamente la mitad de las personas con cáncer de pulmón NSCLC (de células no pequeñas) en fases tempranas tienen ese marcador en las células cancerosas. En el grupo de pacientes tratados con este medicamento se observó una reducción del 34% del riesgo de que la enfermedad reapareciera o de fallecer por esa causa cuando se les comparaba con sujetos que habían recibido el mejor tratamiento estándar.

Se registraron efectos adversos en el 92,7% de los tratados con el nuevo medicamento y en el 70,7% de los sujetos que recibieron el tratamiento estándar. Casi en el 20% de los casos esos efectos hicieron que los pacientes dejaran de ser tratados con la inmunoterapia.

La autora principal del estudio, Heather Wakelee, catedrática de oncología en la Universidad de Stanford (Estados Unidos), ha dicho al conocerse los datos que "aunque la cirugía puede resolver algunos casos de cáncer de pulmón en fases tempranas, las recaídas de la enfermedad son aún muy frecuentes. Hasta que se llevó a cabo este estudio, el único tratamiento conocido para reducir el riesgo de que eso suceda, para la mayoría de los pacientes, era la quimioterapia -o bien osimertinib para un pequeño grupo de pacientes con tumores que expresan la mutación EGFR-. Estos datos muestran que la medicina personalizada con atezolizumab puede reducir las probabilidades de recaída en casos de NSCLC después de la cirugía en pacientes que tengan tumores en los que se exprese el biomarcador PD-L1".

El cáncer de pulmón del subtipo NSCLC es la forma más frecuente de la enfermedad. Se calcula que representa el 87% de los casos. Quienes fuman tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer en general, y eso incluye un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón, pero también pueden padecerlo personas que no han fumado nunca.

Este año, con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, el pasado 31 de mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversas sociedades científicas han recordado el importante mensaje de que cuando se abandona el tabaco, incluso después de haber fumado durante muchos años, el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón se reduce significativamente. Cuanto antes, mayor será la reducción del riesgo.

El tratamiento está estrechamente relacionado con el subtipo de cáncer de pulmón. Aunque en general no produce síntomas en las primeras fases, algunos signos de la enfermedad pueden ser una tos recurrente, o con pequeñas cantidades de sangre. Sensación de falta de aliento, dolor en el pecho, ronquera persistente, pérdida de peso que no se explica por ningún motivo evidente, dolor óseo y cefaleas.

Pero el cáncer de pulmón no fue lo único que acaparó el congreso. Los estudios sobre nuevos tratamientos que se presentan suelen ser el centro de atención. En esta edición del congreso anual de ASCO, uno de los cinco seleccionados es un análisis sobre la posibilidad de evitar recurrir a la quimioterapia en grupos específicos de pacientes con cáncer cervical, localmente avanzado y que han pasado por quimiorradiación. Es una investigación sobre un grupo de casi mil pacientes que, según la presidenta de la sociedad científica, Lori J. Pierce, "proporciona evidencias claras de que añadir quimioterapia después de la quimiorradiación no prolonga la supervivencia, lo cual tiene efectos inmediatos en la práctica y permitirá ahorrar a nuestros pacientes la toxicidad y los efectos secundarios de una quimioterapia añadida".

También se ha hablado de un "cambio de paradigma" en el modo de establecer cuáles son las dosis óptimas de medicamentos a raíz del estudio de Rajendar K. Mittapalli y su equipo sobre la necesidad de ajustarlas únicamente por los indicadores iniciales de eficacia y seguridad, sino de volver a ellas basándose en los resultados en salud.

En la sesión plenaria se han dado a conocer los resultados de la radioterapia con un radioligando experimental (177Lu-PSMA-617) en cáncer de próstata metastásico resistente a la castración en más de 800 pacientes, que el desarrollador tiene previsto presentar a las agencias regulatorias para su aprobación en vista de sus resultados de eficacia en cuanto a aumento de la supervivencia global. La inmunoterapia (toripalimab) combinada con el tratamiento convencional ha dado buenos resultados en carcinoma nasofaríngeo, con datos también presentados en la sesión estrella del congreso. Asimismo, en cáncer renal se ha empleado un fármaco (pembrolizumab) para reducir la recaída después de la cirugía.

La organización ha seleccionado también el estudio CheckMate 648, en el cual se compara la combinación de dos fármacos que estimulan la respuesta del sistema inmunológico del paciente contra el cáncer (nivolumab e ipilimumab) frente al tratamiento convencional en carcinoma esofágico avanzado de células escamosas. La presidenta de ASCO también ha comentado un estudio que se inscribe en el apartado de prevención. A partir de los datos de 657.317 individuos se ha observado que la incidencia del cáncer cervical se ha reducido un 1% anual a lo largo de los últimos 17 años, coincidiendo con la aplicación de guías sobre vacunación frente al virus del papiloma humano.

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