Innovación Oncológica

La importancia del diagnóstico: se triplican los casos de tumor de piel tras el inicio de la pandemia

  • El cáncer de piel no melanoma es la enfermedad de este tipo más común diagnosticada
Madrid

La mayoría de estos tumores se presentan después de los 50 años, pero el daño que el sol produce en la piel puede comenzar desde la infancia. La mejor manera de prevenir este tipo de enfermedad es protegerse del sol y de otras fuentes de rayos ultraviolentas o evitar métodos de bronceado artificial.

Ya lo advirtió la SEOM. Es fundamental garantizar la continuidad de la asistencia, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades graves que no son Covid-19 como es el caso del cáncer, para evitar un exceso de mortalidad. No obstante, los peores presagios se han cumplido: los tumores de la piel se han triplicado desde el inicio de la pandemia por el retraso en su diagnóstico. Álvaro Rodríguez-Lescure, presidente de SEOM, indicaba que: "La actividad diagnóstica se ha reducido porque la emergencia del Covid se comporta como un agujero negro que absorbe recursos humanos, terapéuticos, tecnológicos y técnicos y esta situación debe revertirse". Desde la Sociedad Española de Oncología Médica, los profesionales pusieron de manifiesto la necesidad de destinar los recursos necesarios para evitar retrasos de nuevos casos de cáncer.

Lo que no se ha podido evitar ha sido el aumento de los tumores de la piel por la tardanza en acudir a los hospitales. El cáncer de piel no melanoma es la enfermedad de este tipo más común diagnosticada y normalmente se trata en dermatología sin que sea necesario un tratamiento oncológico. Por lo general, no causa mortalidad a no ser que se diagnostique de manera tardía y en fases avanzadas, precisamente lo que están observando los profesionales en los últimos meses. Además, este tipo de tumores suelen afectar a gente de mayor edad y coincide así con el perfil de pacientes que se ha visto afectado por la pandemia.

Los especialistas insisten en la necesidad de tomar una serie de medidas para prevenir el retraso de un diagnóstico de este tipo que se puede convertir en un mal pronóstico. En población mayor, también es importante prestar atención a los cambios de pigmentación de la piel, descamaciones o lesiones que vayan acompañadas por picor o irritación, ya que es frecuente que crezcan de tamaño y las molestias no remitan. La piel requiere un cuidado constante y la exposición prolongada al sol constituye uno de los principales factores de riesgo. De hecho, es necesario incidir que en más de un 80% de los casos de este tipo de cáncer se podría prevenir con los cuidados necesarios.

Prevención ante todo

Es importante detectar cambios en lunares o manchas ya preexistentes, así como detectar la aparición de alguna lesión con características diferentes a las habituales. Acudiendo a los especialistas se podrá descartar o confirmar la sospecha de la presencia de un cáncer, aunque la biopsia será la prueba definitiva, que consiste en tomar una muestra de la lesión sospechosa. El cuidado continuo de la piel será un factor clave para evitar este diagnóstico.

Las estimaciones no son positivas en España, de hecho, se prevé que en 2021 habrá 276.239 nuevos casos, con especial aumento en las mujeres. Una de las principales razones de este continuo aumento de la incidencia en mujeres es el incremento del número de diagnósticos de cáncer de pulmón, que ha pasado a ser el tercer tumor con mayor incidencia. En esta misma línea, el número de cánceres diagnosticados en España ha continuado en aumento desde hace décadas, debido a factores como la exposición a factores de riesgo o la implantación de programas de detección precoz.

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